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Mensaje en una botella

Así que la salud es lo que importa, ¿no?

Diciembre 23, 2011

Los cientos de personas que se agolpaban esperando alcanzar la puerta de Doña Manolita estaban hambrientos de suerte. Esta conocida Administración de Lotería madrileña es la más importante de España y ha repartido muchos premios desde que abrió sus puertas en la Gran Vía allá por el año 1931. Ahora, 80 años después, despacha sus décimos en la calle del Carmen. Ahí, en esa calle peatonal paralela a Preciados, es donde esta semana me topé con esos centenares de personas que guardaban cola pacientemente.

La fila era tan larga que doblaba la esquina de la siguiente calle, que casualmente es la de la Salud. El frío que hacía en Madrid no conseguía derrotar a ninguno de los presentes. Nadie se dio por vencido, al menos en mi presencia. Me detuve a observar durante unos minutos aquella estampa navideña formada por una muchedumbre hambrienta de suerte. Había altos y bajos, gordos y flacos, blancos y negros, jóvenes y viejos. Eran muchos. Todos esperando a la Fortuna en la calle del Carmen. Muchos de ellos, en la esquina de la Salud.

La mayoría sigue teniendo hoy el mismo dinero en los bolsillos. La mayoría sigue suspirando hoy de la misma forma. La mayoría ha tenido que conformarse pensando que otros más necesitados se han llevado el premio del Sorteo de Navidad. Pero, ¿piensa la mayoría que la suerte no es tan importante y que lo verdaderamente importante es estar sano? ¿Da igual la Lotería? Así que la salud es lo que importa, ¿no? Ni de coña.

Una pasta gansa

Ni de coña. Pudiendo haber pillado yo unos cuantos miles de euros, ¿por qué ha tenido que llevárselos otro? Seguro que no sólo ha tocado a los más necesitados. Siempre hay algún listo que no lo necesita y que ha tenido la puñetera suerte de llenarse las alforjas con una pasta gansa. Y sin ni siquiera haber tenido que tragar carros y carretas pasando frío en la esquina de la calle de la Salud. La salud está muy bien. Pero el dinero, también.

Quien no se consuela es porque no quiere. Esta semana próxima seguiré pensando lo mismo si vuelvo a pasar junto a Doña Manolita y observo a los aspirantes a millonarios que se agolpan en la esquina de la calle de la Salud. Porque no tengo la menor duda de que habrá varios cientos de incautos haciendo cola para comprar décimos del Sorteo del Niño. Hay algo sobre lo que, sin embargo, tengo alguna duda: ¿pasaré esta vez de largo o me uniré al grupo esperando a comprar un décimo? Si luego no me toca, siempre puedo decir que lo importante es tener salud. Salvo que coja una pulmonía esperando en la cola. Feliz Navidad.

 

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

Sígueme en Twitter: @juandiguerrero