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Mi Tribuna

Artur Mas quiere una foto y Pedro Sánchez dejar de rezar en las aulas

Octubre 25, 2015
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Arrancamos la primera semana de la recta final antes de unas elecciones de pronóstico incierto después de cerrar unos días donde la acumulación de majaderías ha sido una tónica general en estos políticos que nos rodean. Incluso alguno amenaza con presidir el Gobierno de España, pero siempre ligado a los pactos del día después porque, está claro, el 20-D no será más importante que el resto de fechas posteriores plagadas de reuniones, contactos y acuerdos que formen el nuevo rumbo de nuestro país.

El Partido Popular regaló un baño de apoyos a Mariano Rajoy mientras las encuestas se manejan entre datos inciertos que confluyen en la necesidad de buscar socios para sumar. Los líderes europeos arroparon a un presidente que afronta ahora el compromiso de renovar sus listas sin atender a esas prebendas tan habituales en un PP donde repiten los de siempre y desencantan a los de siempre.

A Convergencia le ha salido un Bárcenas

Pero lo de Artur Mas está resultando muy entretenido. A Convergencia le ha salido un Bárcenas en la figura de su tesorero Andreu Viloca. Eso del tres por ciento que hace mucho teníamos interiorizado desde la frase mítica de Maragall ahora es una tortura que el todavía presidente catalán quiere transformar en su propio martirio. Atrapado, dice que todo responde a una estrategia del Estado español opresor que está practicando una “caza mayor”. ¿Les suena?

La justicia ya ha dado un aviso a Mas, empeñado en aferrarse a un status que no acepta. Pero lo que quiere es una foto; un imagen que le convierta en el mártir vilipendiado desde España; que revitalice su delicada situación política; que sea una especie de Lluis Company del siglo XXI; que simbolice el enfrentamiento que desea radicalizar con España. Una estrategia, en definitiva, mientras el tesorero trituraba documentos en esa trama del 3% que la investigación considera clave en la financiación ilegal del principal partido catalán. Qué escándalo de un político a la deriva que colecciona fracasos y se aferra a su condición de víctima para seguir fabricando una fábula difícil de entender.

Pero claro, luego llegan las ocurrencias de Pedro Sánchez en el programa electoral del PSOE. Si la mejor genialidad de un partido que se postula para gobernar es suprimir la asignatura de Religión en los colegios públicos, la capacidad de sorpresa es insuperable. Crear un debate alrededor de algo que ya está integrado y superado es de mediocres. Recuerda a ideas pasadas de un PSOE desnortado que mezcla ‘Meritxeles’ con ‘Irenes’ y que ahora fabrica enfrentamientos con la Conferencia Episcopal a costa de amenazar con una enésima reforma educativa que hace imposible estabilizar un modelo consensuado.

Y el resto, a la expectativa

Es lo que tenemos: Más y Sánchez. Cada uno en su sitio. Cataluña y España. Y el resto a la expectativa de lo que pase primero con el PP, y después con los nuevos que llegan con diferentes sensaciones. Si Pablo Iglesias se considera cansado, ya tenemos el mejor síntoma de lo que ocurre en Podemos. Han perdido su capacidad de sorpresa, mitigada desde el momento que saborearon las mieles del poder. El partido está partido, y la redundancia le afecta a su líder que ya no habla con la convicción de hace unos meses cuando se autoproclamaba el futuro presidente de España. Quizá lo sea Albert Rivera, o Albert Rivera decida quién lo va a ser. Su emergencia ya ha comenzado a sufrir los reveses adversarios. Le critica Sánchez, el de la asignatura de Religión, por eso de los copagos, temeroso de sufrir el tsunami naranja que amenaza con revolucionar el patio costumbrista del bipartidismo tradicional.

Mejor que el secretario socialista se encomiende a la divina providencia porque un resultado poco convincente le convertirá en flor de un día. Como a Mas, el acumulador de fracasos que quiere una foto. La foto del mártir que busca la eternidad política; para los honrados alejados de la corrupción del tres por ciento, la foto de la vergüenza.

 

Félix-Ángel Carreras Álvarez

@fcarreras68