Menú Portada
https://track.adform.net/C/?bn=17156992 1x1 pixel counter :
A renglón seguido

Aquí te Trillo, aquí te matas

Enero 10, 2017
pq_928_federico_trillo.jpg

Disfrutamos de un período entre guerras totales. O lo que es lo mismo: de paz. Pero a pesar de este ficticio parón hay un caballo de batalla a lomos de quien se encuentra un respetabilísimo colectivo de personas que sigue librando su particular lucha contra la injusticia, por más que su antónima se haya pronunciado en varias ocasiones. Y no de forma satisfactoria respecto de sus  pretensiones.

Los desolados combatientes sufridores de daños colaterales son los familiares de los militares muertos en el accidente de una aeronave cuyo nombre se nos grabó en la retina de las retromiradas: el Yak42 que se precipitó hacia unos acontecimientos que modificarían la vida, anticipando la muerte, de 62 compatriotas sobre la escarpada orografía otomana.

Hasta aquí no deja de ser un dato estadístico a incorporar al luctuoso historial de las fatalidades de la navegación aérea. Pero con una diferencia, que los allegados que pasean los apellidos de los fallecidos y sus respectivas familias políticas entienden que el azar se introdujo de rondón, como un  invitado que no tenía prevista su visita, y que se coló por la puerta de cola (la de atrás en tierra firme) gracias a la mala praxis previsora de  autoridades militares del momento.

¿Y quién estaba a la cabeza del Ministerio de Defensa en 2003? Pues un poTRILLO murciano que despotrica, ahora y antaño, contra las pertinaces actitudes de los familiares, que sólo buscan alcanzar el consuelo del reconocimiento de la responsabilidad activa y masiva de quienes tenían en su mano la supervisión, validación y autorización del alquiler del avión para el transporte de nuestras tropas, que se vieron atropadas entre los restos del avión.

Verdades a medias son mentiras disfrazadas

El caballero Figueroa manifiesta que, después de los familiares, el que más interés tiene en que “se aclare la verdad”, es él. Las verdades a medias son mentiras disfrazadas con meriñaque trolero. Habrá que trasladarle a Federico, embajador –no diplomático- en capilla, que la verdad, intrínsecamente, no necesita ser aclarada; pero tampoco hay que ´darle jabón´, ni centrifugarla para secar las lágrimas.

Participa del agua en dos de sus característicos rasgos. Es incolora, no necesita agentes blanqueadores porque es limpia y transparente, e inodora, pues carece de aroma de duda; pero no insípida, dispone de un fuerte sabor amargo sobre quien recae cuando aliado está con su enemigo natural: el ángel caído de la mentira, que siempre dispone de múltiples y sinuosos caminos, frente al recto de la verdad. Quizá por esto caiga el mentiroso en la expedita vereda del engaño antes que el cojo sobre el firme de desiguales adoquines.

Desde la cúpula de Génova Maíllo se plantea: “¿Qué tenemos que hacer con Trillo, sacarlo de España y mandarlo a la isla Perejil?” Plenamente de acuerdo, y que se efectúe, emulando al ex-ministro, “Al alba con tiempo duro de Levante”… Como se recuperó el islote. Eso sí, el desplazamiento que se efectúe en un Yak42 de similares carencias; pero con escala técnica en el aeropuerto de Trebisonda (zona turca del accidente) junto al grupito de apoyo ´pepeísta´ que es la monda. ¿Aceptan caballeros?

Aquí te Trillo, aquí te matas. Opus mandat o como nos participó en su etapa presidencial del hemiciclo el pontificador ´Manda uebos´. Si ´la necesidad obliga´ –de pedir perdón-, aplíquese el cuento.

Paco de Domingo