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A renglón seguido

Amarillo, igual da: Nacho Vidal, ¡Chúpate ésa!

Octubre 24, 2012

Gusta nuestra suficiente “gran familia” ( ) política, no aprobada y sí reprobada, de alardear de los logros conseguidos; pero no por ellos -¡a buen sitio hemos ido a parar!-, sino por los estamentos subordinados a la cúpula de su poder, siguiendo el conducto reglamentario establecido en el organigrama burocrático. En este caso el del Ministerio del Interior.
En román paladino, me estoy refiriendo a las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado, quienes durante los últimos días han sido prácticos en el puerto de la delincuencia, llevando a remolque hasta la tierra firme de los juzgados de la Audiencia Nacional a un buen puñado de locales de rasgos caucásicos -españoles-, y a un mejor número de foráneos de ojos rasgados y gualda tez.

Fraude fiscal amarillo
El responsable de esta decisión ha sido el Juez Fernando Andreu, quien en un episodio de destreza y atrevimiento profesional se ha “liado” la manta de su obligación a la cabeza y se ha aliado con el Código Penal, poniendo a más de un centenar de personas a vigilar en calidad de centinelas, pero desde el interior, su propia celda.
El hecho motivador ha sido el desmantelamiento de una trama de fraude fiscal amarillo y blanqueo de capitales procedentes del dinero negro, obtenido sin sonrojo desde hace unos tres años por una organización establecida en nuestro país y en la que participaban ciudadanos -pero no Kane-, chinos, españoles, israelíes, etc.
La operación ha sido denominada por los agentes del orden como “Emperador”, que es el nombre familiar del pez espada; quizá por el sablazo de billetes multicolor que han recibido en sus azufradas carnes, incautándoselos a los supuestos componentes  de  la  banda junto con 600.000 artículos falsificados.

Humor amarillo
No sabemos si esto habrá menoscabado su sentido del humor amarillo, pero lo que es seguro, es que maldita la gracia que les habrá hecho conocer cómo se las gasta el Juez instructor, que, por lo que parece, no estaba para bromas, movilizando a más de 500 efectivos policiales del ámbito de extranjería, fiscal, aduanero… y otros.
El principal centro de operaciones se situaba en un polígono industrial de Fuenlabrada (Madrid), denominado Cobo Calleja -empresario de pro de los años 70/80-, donde se encuentran instaladas más de 1.200 naves industriales de las cuales alrededor de 500 dedicadas al suministro de las archiconocidas tiendas del “todo a cien”, en lo que se ha dado en llamar el China Town madrileño, el mayor centro comercial de empresarios orientales de Europa.
El pater familias de la trama oriental “el emperador” Gao Pingpringao en castellano-, ejercía no solamente de gran importador, sino de pequeño mecenas de la cultura, teniendo abierta una galería  junto al Reina Sofía -valga el pareado-, quedando acreditado que el verdadero arte, aunque fuera el de la delincuencia, se exhibía fuera del recinto.

Nacho Vidal, ¡Chúpate ésa!
Entre los detenidos se encuentra Nacho Vidal, nuestro más internacional mandarín del cine monotemático al desnudo, en el que el cariño verdadero es el auténtico protagonista. Con participaciones en: “La perseguida hasta el catre“, “Como Dios me trajo al mundo”, “Tanto monta, ¡monta tanto!”, “Los que se echaron al monte… de Venus” y demás lujuriosos manjares del séptimo arte que poderse llevar a la boca. El mejor “ejemplar” desde Príapo que han visto nuestros ojos en pantalla y saboreado por algunas, gracias a la generosa orografía del mapa de las humanas cavidades, cumpliendo con las exigencias del jadeante guión. ¡Chúpate ésa!
¿Podrá  la  Justicia  “calzarse”   a  los  declarantes  que  “no andan descalzos”, a pesar de la china que tienen en el zapato de las sospechas?
 
Al tiempo, Xiè xiè (gracias).

Paco de Domingo