Menú Portada
Otras opiniones

Alejandro Sanz: por un millón de dólares

Septiembre 29, 2011

Alejandro Sanz ha dicho sí a La Voz… México. Un programa de similares características a Operación Triunfo donde el cantante ejerce de coach de concursantes que buscan su oportunidad musical. Lo cierto es que la decisión de Alejandro ha sorprendido, pues, hasta hace muy poco, no era partidario de mezclarse en proyectos televisivos. Más que nada porque aparecer con asiduidad en la caja tonta despierta un interés mediático que él rehúye. No siempre fue así. Para el recuerdo queda la buena relación que mantenía con la prensa en sus inicios y que duró hasta el 29 de enero de 1999. Fecha en que Carmen Rigalt publicó en el suplemento La Revista, del periódico El Mundo, Extraño Alejandro. Un artículo donde la periodista reflexionaba sobre la boda de Sanz con Jaydy Mitchell en Bali. Cuentan que al protagonista le molestó sobre manera que Rigalt especulara con la posibilidad de que su enlace con la modelo pudiera ser tan sólo una cortina de humo: “Si, por el contrario, todo (la boda) es un invento con objeto de disimular un romance tuyo -también supuesto- con un lustroso empresario de moda, entonces no me queda más remedio que recurrir al tópico y decirte que eres más corto que el día de Navidad. Y luego compadecerte largamente. Porque si vosotros, galanes de moda y aventureros del sexo, seguís empeñados en mantener el armario sellado con silicona, mal asunto… Yo siempre había creído que tu armario estaba cerrado por puro celo personal, pero nunca imaginé que fueras capaz de prestarte a un montaje espantoso para mantener vivo el negocio de tu imagen”.

La respuesta pública de Sanz a lo publicado por la periodista la dio en la portada de ZERO, bajo el titular: Heterosexual por Decreto. En el interior, hizo unas declaraciones sobre el asunto donde dejó muy claro que “A mí me parece censurable que ella (Carmen Rigalt) utilizara la homosexualidad como un insulto. Me sentía fatal, nunca he sido homófobo, pero no me gustó. Cuando se habla de homosexualidad, como de la raza o temas parecidos, tan peliagudos, la terminología es muy cabrona”. Tal como anunció, el cantante acudió a los tribunales e interpuso una demanda con la autora del artículo, el director de la publicación y la empresa editora.  

México lindo y querido

La batalla judicial llegó hasta el Tribunal Supremo y allí se dictaminó que Alejandro debía ser indemnizado con 30.000 euros. Quien bien conoce el paño asegura que el cantante jamás ha superado este episodio, y que ahí nace su fobia o temor a la prensa. Sin embargo, es justo reconocer que, tras comunicar al mundo que era padre de Alexander, su relación con los medios ya no es tan tirante. En esto mucho tiene que ver Raquel Pereda, la mujer que mantiene firme el timón del barco de Alejandro para que no zozobre. Siempre está ahí, a las duras y a las maduras. Juntos forman una feliz pareja que se ha convertido en familia con la llegada al mundo de Dylan.

Tras una brevísima estancia en Madrid, donde viajó para ofrecer un concierto a un selecto grupo de invitados, Alejandro ha regresado a Miami. Allí le esperaban Raquel y Dylan en la preciosa mansión que el cantante adquirió hace años. Pero, la tranquilidad familiar durará poco. Debido al compromiso contraído con La Voz… México, Sanz tiene que instalarse durante tres meses en el país azteca. Allí se siente como en casa, pues siempre le reciben con gran cariño. El único inconveniente que tiene México para Alejandro es el mal de altura, que ya ha hecho mella en él en alguna que otra ocasión. Sin embargo, vale la pena, pues por su trabajo de coach percibirá la nada despreciable suma de un millón de dólares.  

Por Joana Morillas

jmorillas@extraconfidencial.com