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No me moverán

¡Albricias! ¿Fin de crisis en Bolsa?

Diciembre 17, 2012

Los analistas anuncian que en 2013 la Bolsa española será un buen negocio. En realidad ya lo es. Desde que Draghi se comprometió a la estabilidad del euro en julio pasado, el IBEX 35 se ha revalorizado el 30%, de 5.956 puntos a casi 8.000. Se espera una revalorización del 40% para 2013. Lo veremos aún más de aquí al cierre de año, en menos de dos semanas. JP Morgan afirma que la Bolsa española está muy baja frente a la de Nueva York o Frankfurt. El Banco de Santander absorbe esta semana Banesto. Señal de que el Sr. Botín piensa que es una buena ocasión para comprar el 20% de acciones de la filial que aún no están en sus manos; considera que aún están baratas y subirán.

El Mercado Bursátil es un indicador adelantado de la situación económica. Un aforismo de sus expertos dice que hay que dejar que otros ganen el último euro; si se apura hasta el final se pierde. Por contra: hay que comprar cuando todos tienen miedo y está baja, entonces subirá y se gana dinero. Parece que es el momento. Si a partir de la primavera que viene el clima económico se despeja, todo serán prisas para invertir y, como asegura un refrán campesino: cuando todos dicen que plantar algo es negocio, ha dejado de serlo.

¿De verdad el 2013 será el inicio de la recuperación?

Los organismos internacionales aseguran que hasta el 2014 no habrá creación de empleo. Pero, se dice que un economista es un experto en explicar con gran precisión por qué no ocurrió lo que él predijo que ocurriría. Así que sus predicciones hay que tomarlas como lo que son: hipótesis sobre el futuro. No afirmaciones seguras.

La economía española ya ha hecho sus deberes. Los sueldos de los españoles se han reducido en un 20% real si se tiene en cuenta la inflación. Sus propiedades, casas, edificios e inversiones mobiliarias han disminuido su valor en esa cifra o más. Es una devaluación interna. No hemos podido devaluar la moneda, el Euro, pero sí bajar los salarios y los precios. Y lo hemos hecho. La Reforma Laboral permite flexibilizar las plantillas y acompasar los horarios de trabajo a la demanda. Se ha mejorado la competitividad. La excepción: las Administraciones públicas con un déficit entre el 7 y el 8%, una deuda soberana que está cercana al 90% del PIB y una prima de riesgo que supera los 400 puntos.

Empresas y familias se han apretado el cinturón. Su endeudamiento ha caído. Su productividad ha aumentado. Entre otras cosas, porque se han reducido lo costes salariales en las compañías y los gastos superfluos en los hogares. Es la cara positiva del drama del desempleo que rondará el 26% en marzo de 2013, para disminuir después a lo largo de primavera y verano.

El sacrificio da resultados

Tanto sacrificio no puede ser inútil. No lo es; el comercio exterior lo está demostrando. Sus cifras han cambiado de saldos negativos a positivos. Exportamos más que importamos. La bolsa anuncia buenas perspectivas. El Eurogrupo, por fin, envía los 40.000 MM € a la banca española y se aprueba un mecanismo de supervisión financiera europea que le dará estabilidad. Incluso, el Gobierno duda que sea necesario otro rescate adicional que frenaría aún más el consumo interno, la gran debilidad actual de la economía.

En resumen: la economía bien ¿Y la política? Cómo siempre: mal. Mal porque las cuentas públicas no se acaban de ajustar y dirigentes como el President Mas ponen incertidumbres en el camino. Así qué los españoles tendremos que hacer como los italianos: vivir y trabajar como si los políticos no existieran. Ellos llevan setenta años haciéndolo y les va mejor que a nosotros.

J. R. Pin Arboledas. Profesor del IESE, Director del Executive MBA, Madrid