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¡Qué fuerte!

Albert Pla se da asco a sí mismo

Octubre 17, 2013

Si le preguntáramos a una generación de españoles que va de los 35 años hacia abajo por quién es Albert Pla, apuesto mis campos de algodón a que nadie sabría responder. De los 35 a los 65 más o menos, si que algunos pueden saberlo pero, de ahí en adelante, tampoco tendrían ni idea. Y para llegar a esta conclusión no ha sido necesario realizar ninguna encuesta, basta con preguntar a los mas allegados para darse cuenta de que este hombre es sólo eso, un nombre insignificante que ha pasado de puntillas por el mundo de la música, que habrá sido muy grande para los de su familia y unos cuantos pocos más, pero ya está. Si buscan sobre él, verán que no aparece entre los más exitosos cantantes de nuestro siglo ni del pasado, tampoco está entre los más vendidos en la listas de ventas ni tampoco entre los más escuchados. Sinceramente, en mi vida he sido capaz de tragarme una canción entera de este cantautor español, si, si, español, porque es español, aunque le pese, porque Cataluña es España, por mucho asco que le de a él y a una panda de amargados españoles nacidos casualmente en Cataluña como él.

Sin decencia para admitir sus propios fracasos

Tiene que ser muy difícil aguantarse y soportarse cuando uno se da asco a sí mismo. Me explico: Albert Pla ha declarado que le da asco ser español y que debería darle asco a todo el mundo. La conclusión entonces es bien sencilla: este pobre hombre se da asco a sí mismo y eso le está amargando la vida porque, a pesar de todo, es tan español como yo, como usted que ha nacido en Extremadura o como usted que lo ha hecho en Castilla y León. Además añade una pregunta en sus declaraciones: “¿quién quiere ser español?”. Pues mire señor Pla, yo quiero ser española, y no sólo yo, todos los españoles queremos serlo y estamos muy orgullosos de serlo, menos cuatro cantamañanas como usted, amargados, que se sienten oprimidos por un estado cuando en realidad son sus propios fracasos los que le hacen sentir así y no tiene la suficiente decencia de admitirlo.

La verdad es que las declaraciones de este personaje no dan rabia ni impotencia ni nada por el estilo. Lo que él da al resto de españoles ni si quiera es asco sino pena porque se le tienen que revolver las tripas al pobrecito cada vez que tenga que hablar en español, pena porque no lo contrata ni “el tato” para que cante y, para un concierto que tenía programado en Gijón en unos días, evidentemente lo han suspendido ya que se le iba a pagar con dinero de los españoles, esos que tanto asco le damos. Él añade que está acostumbrado a que lo censuren y que no le dejen sacar discos. Es otra pena que no se de cuenta de que nadie lo censura, se censura el solito haciendo declaraciones de este tipo. Y también debería plantearse eso de que no le dejan sacar discos porque puede que no los saque porque no vende, porque no gusta, porque no es bueno o porque no le interesa a nadie. Pues eso, señor Pla, que lo que da usted es pena por darse asco a sí mismo por ser español y no sabe cuanto me alegro de que lo sea.  

Rosana Güiza Alcaide