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No me moverán

¿Ahorraría en Cataluña?

Diciembre 26, 2012

La mini-legislatura catalana que empieza, encara el 2013 agrandando la diferencia entre Cataluña y otros puntos de España. No me refiero a las diferencias políticas. Sino a las hacendísticas. En Cataluña el pacto CiU/ERC recupera impuestos, aumenta tipos, e inventa nuevas tasas.

El foco mediático está en la llamada Consulta Soberanista que queda para 2014 o más lejos. En 2013 los efectos del pacto serán más importantes en el terreno económico. España está a punto de salir del pesimismo económico. Independientemente de lo que hagan los políticos, la bajada de sueldos y de los bienes muebles e inmuebles va a permitir entrar en zona de competitividad a las empresas. Ya se está notando en la exportación. Pero la asfixia económica vía fiscal puede dificultar el despegue de empresas catalanas, dando ventaja a las de otros sitios; por ejemplo, Madrid.

La parte impositiva que parece un añadido al acuerdo parlamentario es muy importante. Puede producir una deslocalización de empresas y desalentar inversiones. Lara se atrevió a decir públicamente que si Cataluña se independiza el Grupo Planeta trasladaría su sede de Barcelona. Muchos grandes empresarios catalanes lo dicen en los cenáculos, aunque desmientan la conversación al día siguiente, por si acaso. Y no hablan sólo de la Consulta Soberanista. Comentan, por ejemplo, que según el pacto de estabilidad de Gobierno catalán se rebaja el mínimo exento del Impuesto sobre Patrimonio. Por tanto, lo pagarán más personas. Además, de tener un recargo a las grandes fortunas.

Gravar dos, tres y hasta cuatro veces el ahorro

El Impuesto de Patrimonio es discutido y discutible. Supone gravar la propiedad de una familia, que ya pagó el IRPF cuando obtuvo las rentas que dieron lugar a esos bienes. Es decir: grava dos veces el ahorro. A ello hay que añadir el impuesto sobre sucesiones, vigente en Cataluña pero no en otras Autonomías. Por tanto, resulta que al final de la vida de un ahorrador sus herederos directos (cónyuges e hijos) tendrán que pagar por la austeridad de sus queridos finados. Tercera vez que se grava el ahorro. Si después le ponemos un Impuesto sobre depósitos bancarios (también acordado en el pacto) algunos de esos bienes serán gravados hasta cuatro veces sucesivamente ¿Para que ahorrar en Cataluña?

Eso es grave en una parte de España en la que una de sus virtudes seculares ha sido el ahorro. No creo que haya desaparecido la prudencia del seny catalán, que por cierto admiro. Por eso me da la nariz que seguirán ahorrando. Lo que no puedo afirmar es donde localizarán sus bienes. Cada uno puede echar a volar su imaginación a la vista de lo que dicen los medios de comunicación que han hecho otros.

A pesar de ello, el Gobierno catalán en 2013 seguirá acudiendo al FLA (Fondo de Liquidez Autonómica) que financia el Estado español. Son cosas de la política.

J. R. Pin Arboledas. Profesor del IESE, Director del Executive MBA, Madrid