Menú Portada
¡Qué fuerte!

Acoso sexual, hoy y siempre

Marzo 12, 2015

Acoso sexual femenino, ese eterno tema que, por desgracia, se da en casi todos los trabajos y que, curiosamente, toda la vida se ha tapado. De jefe a empleada, con amenazas, coacciones y chantajes, siempre poniendo el puesto de trabajo en el aire o si no, haciendo el vacío, anulando y machacando si te niegas o lo denuncias. El resultado siempre es el mismo: la acosada termina dejando el trabajo con problemas psicológicos y con nula credibilidad. El programa de televisión “Salvados” de La Sexta sacó a la luz el caso de Zaida, una militar acosada en su trabajo por un mando superior y da la sensación de que es un escándalo, no porque el mando haya acosado a una subordinada, sino porque ella lo denunció y ahora lo ha hecho público. Una vez mas, la vida al revés. El ministro de Defensa acusa de bajeza moral a la diputada de UPyD que le ha preguntado por el caso en el Congreso. Bajeza moral por perjudicar el nombre de las Fuerzas Armadas al llevar el caso a la Cámara Baja con el interés de autopromocionarse.

Me decepciona Pedro Morenés que, en este caso, demuestra ser totalmente inoportuno y suena a viejo machista. Que en el Ejército se hayan creado mecanismos para controlar y garantizar la igualdad y que en el Ejército haya tolerancia cero con el acoso sexual, no garantiza que no haya uno o varios capullos que lo cometan, como en todos los trabajos. Denunciar un caso de acoso sexual no es una bajeza moral. La bajeza moral es no condenarlo y no castigar al acosador, la bajeza moral es taparlo, este y todos los casos que hay, ha habido y habrá siempre en el Ejército y en todos los trabajos.

Más habitual de lo que se piensa

Por desgracia es una práctica mas habitual de lo que se piensa y, normalmente, no se puede probar ya que el acosador siempre lo hace a escondidas y de manera sibilina para que la acosada no tenga pruebas para denunciarle. En este caso, siempre será la palabra de un superior hombre contra la de una subordinada mujer. De ahí que muchas hayan decidido abandonar su pasión militar, o por cualquier trabajo, totalmente frustradas ante la impotencia de no poder hacer nada ante capullos como estos. Siempre hay una oveja negra, un garbanzo negro o podrido en una olla. No se puede generalizar pero tampoco tapar y esconder una realidad para no dañar la imagen de una entidad o de un colectivo. Cuando un militar comete este delito, es el militar a título personal, no el Ejercito en general y no es el Ejército entero el tachado de acosador, así como no se puede tachar a todos los maestros o curas de pederastas cuando en estos colectivos se cometen estas tropelías.

Al igual que no se puede tachar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de corruptos porque haya unos cuantos policías o guardias civiles que cometan delitos y hagan tejemanejes a su antojo. Tampoco se puede decir que todos los monaguillos son unos ladrones porque dos se hayan llevado el cepillo. Con esto quiero hacer ver que el problema está en concebir a una persona como ejemplo o representante de un colectivo y generalizar cuando la verdad es que las personas cometemos los actos a título individual y no por ser cura, maestro, monaguillo o militar. A ver si lo entiende el señor Morenés.

Rosana Güiza