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No me moverán

¿Abusan las eléctricas?

Enero 1, 2014

En la última década el precio de la luz ha subido el 80% aproximadamente, el 60% en cinco años. Es más, mientras los salarios se reducían, los costes energéticos crecían. La paradoja es: muchos sectores españoles entran en la competencia de mercado, para disminuir precios, por ejemplo la telefonía; sin embargo en el oligopolio energético contra más mercado dice que introduce, más sube sus precios. Y algo sorprendente en un mercado libre: baja la demanda, y la oferta la supera casi el doble y en lugar de bajar los precios suben, algo que es incongruente con una economía de mercado. Entonces: ¿Abusan las Compañías Eléctricas?

El mercado sólo funciona bien como regulador de precios si la competencia es más o menos perfecta. Si hay muchos productores, que compiten entre ellos para vender al consumidor, y si hay muchos demandantes que pueden elegir ágilmente entre diferentes productores (como ocurre ahora con la telefonía). En el sector eléctrico hay muchos consumidores que demandan sus productos, pero sólo hay algunas empresas capaces de suministrar y el ciudadano no está acostumbrado a cambiar de proveedor. El tema es tan complejo que la distribución está en manos de una sola empresa: Red Eléctrica, que regula el Estado y nadie piensa que eso sea malo.

Ni hay suficientes productores, ni se espera a otros, para bajar precios

En el mercado, para bajar el precio bastaría que hubiera productores potenciales, no es necesario que estén operando. Si hay empresarios dispuestos a entrar en el mercado, los actuales dejan los precios bajos para evitar la entrada de nuevos competidores.

Pero en el mercado eléctrico para poder producir hay que invertir mucho, por eso es muy difícil que nuevos empresarios entren en él. Máxime cuando, además, las regulaciones estatales pueden variar y cambiar las condiciones de mercado, como se ha visto en los últimos años. Las subvenciones a las energías renovables han cambiado, en muchos casos disminuido o desaparecido. Ningún experto aconsejaría invertir en estas circunstancias de incertidumbre. Así que no hay suficientes productores, ni se espera a nuevos, para crear competencia y bajar precios.

Las eléctricas tienen suficiente fuerza como para abusar

En consecuencia, las Compañías Eléctricas tienen la suficiente fuerza como para imponer su criterio, incluso para abusar. Durante muchos años se les permitía ejercer su poder, porque el Estado era consciente de que las necesitaba para encauzar las grandes inversiones requeridas.

Los empresarios capaces de reunir el dinero para hacer esas inversiones no eran muchos. Así que se reconocía su aportación. Incluso hubo un título nobiliario para uno de ellos: el Conde de FENOSA (Fuerzas Eléctricas del Noroeste Sociedad Anónima). Hasta ahí llegó su influencia en el poder político y gubernamental.

La ingenuidad de los Gobiernos

Durante muchos años los precios de la energía se pactaban entre las empresas y el Gobierno. En la negociación se calculaban los costes de producción y la remuneración adecuada para los accionistas en recompensa a su aportación. La relación Gobierno-eléctricas era de socios. Las Compañías aseguraban el suministro y el Estado aseguraba una cierta rentabilidad.

Con el tiempo los Gobiernos pensaron con ingenuidad que, como en otros sectores, la competencia rebajaría los precios. Craso error, porque en ese mercado no hay competencia. Es más, no la puede haber. La Teoría Económica Liberal no es aplicable a ese mercado.

Así se ha visto en la última subasta, que suponía un incremento superior al 11% del recibo de la luz para este enero. El Cartel (el acuerdo ilegal de los productores para influir en el precio) es demasiado fácil. Por tanto, si no hubo manipulación del precio, lo pareció. Y, ya se sabe, la mujer del César no sólo tiene que ser honrada, también tiene que parecerlo.

El ministro que cayó del Guindo

Por eso el ministro Soria ha tenido que intervenir para fijar el precio en el último Consejo de Ministros del año. Aún así, la subida será del 2,3% (0,9 en la parte UE regula el Estado y 1,4 en la que teóricamente depende de la producción). Bastante en una economía en recesión. Pero mucho menor que el precio que fijaba la subasta anulada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia.

El Ministro cayó de un Guindo (curiosamente el apellido de su compañero Ministro de Economía); él puede decir que la culpa es de un mix de producción en el que las energías alternativas, caras, tienen mucho peso y el parón nuclear nos aboca a ellas y a depender del precio del petróleo. Pero en esas condiciones no se puede “liberalizar” algo tan importante.

Y es que si los consumidores (que han visto bajar los salarios en la crisis) y las empresas (que han reducido esos salarios) sufren un aumento del coste de la electricidad tan brutal ¿Cómo vamos a consumir otras cosas para animar la economía? ¿Cómo van a exportar nuestras empresas con esos costes al alza? ¿Cómo se van a calentar las familias que tienen menos ingresos este frío invierno?…

La electricidad es un bien de consumo básico

La electricidad, como el pan, es un bien de consumo básico necesario y si el mercado no puede regular su suministro a coste razonable, tendrá que hacerlo el Estado. Eso lo deben entender las Eléctricas, que se han echado en tromba contra el Gobierno. Lo acusan de fijar un precio arbitrario, como si ellos no se hubieran lucrado de esa forma de fijar precios nunca.

En resumen: no está claro que las eléctricas abusen ¡Pero se le parece tanto!

J. R. Pin Arboledas, Profesor del IESE, Director del Executive MBA, Madrid