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El mayordomo

8 consejos para alargar la vida de tus corbatas

Marzo 18, 2012

Huir de las tintorerías, deshacer el nudo en sentido inverso o enrollarlas en vez de colgarlas son algunas de las pautas que nos asegurarán poder disfrutar más tiempo de nuestra corbata preferida


Una corbata de calidad sólo requerirá de unos mínimos cuidados para que acompañe a su dueño durante muchos años. 

Los principales enemigos de la corbata son las manchas y los enganchones. Si bien hay manchas que desgraciadamente no se pueden evitar otras de tener un mínimo de cuidado sí se podrían remediar. Así, por ejemplo, habría que asegurarse de tener las manos totalmente limpias al realizar el nudo para evitar manchar esa parte tan visible de la corbata. 

Al igual que ocurre con los trajes, con las camisas y con los zapatos, de presar atención a unas pocas normas se podrá aumentar también la vida útil de las corbatas perdurando además su aspecto original: 

1. Una de los complementos que más se ven en las tintorerías son, seguramente muy a su pesar, las corbatas. Si bien las manchas de la camisa y del traje se pueden tratar en casa, las producidas en las corbatas son mucho más difíciles de quitar y la ayuda que ofrecen las tintorerías resulta a priori interesante. Sin embargo, la mayoría de las tintorerías, que no todas, hacen verdaderos estragos en las corbatas y si bien tras visitarlas las manchas desaparecerán, también lo hará el color y las características principales de su tejido.

2. De caer una mancha en la corbata se evitará a toda costa recurrir a un quitamanchas. Dichos quitamanchas además de dejar un cerco alrededor de la mancha también acaban con las características originales de la corbata. Por el contrario, y todavía cuando la mancha esté reciente, habrá que ayudarse de una esponja muy suave y aplicar agua fría sobre dicha mancha para evitar que ésta penetre en la seda de la corbata. Si esto no diera resultado se usará un cepillo de dientes y con agua y un poco de jabón neutro se frotará ligeramente en la parte afectada.

3. Las arrugas son después de las manchas y los enganchones la tercera gran amenaza a la que se enfrentan las corbatas por su mero uso. Una de las recomendaciones más importantes para evitar que se formen arrugas, sobre todo en la parte del nudo, es deshacerlo siguiendo el proceso inverso a cuando se anudó para evitar que la entretela se deforme y consecuentemente la seda de la corbata termine afeándose. De desprenderse de la corbata de manera brusca con el tiempo aparecerán en la parte del nudo unas arrugas muy marcadas y hasta, en el peor de los casos, la corbata puede ya no caer de manera limpia inclinándose hacia un lado u otro.

4. Igualmente, a la hora de anudarse la corbata hay que asegurarse de no apretarse el nudo en exceso ya que marcándolo mucho se deformará la entretela y conforme transcurra el tiempo ni el nudo ni el aspecto de la seda en ese punto volverá a ser el mismo que cuando se compró la corbata. Por el mismo motivo, nunca se dejará una corbata con el nudo anudado de un día para otro.

5. La forma adecuada para guardar las corbatas es hacerlo en un corbatero o en su defecto en un lugar donde puedan descansar enrollándose sobre si.

6. Si para que los trajes volvieran a su posición original se recomendaba colgarlos en una buena percha, para que las corbatas también pierdan sus arrugas se hará exactamente lo mismo. Tras colgar la corbata en un corbatero, su propio peso hará que con el correspondiente descanso desaparezcan las arrugas.

7. La plancha y la corbata nunca terminarán de llevarse bien. Por ello, incluso con las arrugas más marcadas se deberá evitar utilizar la plancha. La plancha puede terminar modificando tanto el color como la textura de la corbata. Debido a ello, siempre será más conveniente plancharlas exclusivamente con vapor. Si no hay más remedio que utilizar una plancha habrá que proteger la corbata de ésta usando una toalla entra ambas.

8. Si se va a realizar un viaje existen porta-corbatas donde poder guardar una o dos corbatas. También resulta fácil hacerse con una pequeña caja que permita transportar varias corbatas en forma enrollada. De no contar con ninguna de estas dos opciones se pueden transportar enrollándose entre ellas y acoplándolas en algún lugar de la maleta donde se tenga la certeza de que no serán aplastadas por las piezas más duras.

Jeeves 

elmayordomo@extraconfidencial.com