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Atando cabos

31.484 defraudadores amnistiados

Enero 23, 2013

31.484. Número mágico. No estamos hablando de último sorteo de la lotería, o sí, depende de como se mire. 31.484 es el número de personas o sociedades que se acogieron a la última amnistía fiscal, según datos oficiales de la Agencia Tributaria y del Ministerio de Hacienda. Es decir, 31.484 defraudadores amnistiados. ¿Hay tantos Bárcenas como ese número?, Tal y como insinúan algunos. Obviamente NO.

En el Congreso de los Diputados el PSOE se empeña en que se abra una comisión de investigación para conocer todos los detalles de la última amnistía fiscal. Fuentes del Ejecutivo se preguntaban: ¿Está completamente seguro el PSOE de que quiere conocer los detalles y los nombres de esas 31.484 personas o sociedades , porque entre ellos, según las mismas fuentes, hay todo tipo de personas y con distintos color político…

El PSOE pide algo que sabe que es ilegal conocerlo

Pero en cualquier caso es algo que sencillamente no permite la Ley porque precisamente para eso se hace la amnistía, para recaudar dinero y para que esas personas, ya fichadas, se retraten y paguen sus impuestos en las sucesivas declaraciones a cambio de la amnistía, el perdón. No tiene sentido, por tanto que el grupo parlamentario socialista pida una comisión de investigación de algo que saben que es ilegal si se quiere conocer en su totalidad. Los nombres y los detalles sólo los conoce la Agencia Tributaria. Por muchas comparecencias que tenga el ministro de Hacienda en el Congreso no podrá, al menos que se modifique la Ley, dar a conocer esos nombres. Pero eso sí, los conoce todos.

En la historia de la democracia española, se ha aprobado dos veces la amnistía fiscal y, en los dos casos, la ha aplicado un gobierno socialista. La primera vez fue en 1984, con Miguel Boyer al frente del ministerio de Economía. Boyer endureció las leyes contra los evasores de impuestos y, al mismo tiempo, concedió ‘el perdón’ al permitir que todos los que tenían ocultas sus actividades pudieran comprar pagarés del Tesoro Público, sin ninguna penalización fiscal y pudiendo salvaguardar el anonimato.   

La segunda vez fue en 1991, con Carlos Solchaga como titular de la cartera de Hacienda. En esta ocasión, la amnistía consistió en permitir que los infractores compraran deuda pública con dinero negro con un tipo de interés inferior al del mercado. El indulto no funcionó como el Gobierno de Felipe González esperaba y tuvieron que subir el IVA en los Presupuestos Generales de 1992, además de advertir de que no se volvería a conceder el perdón fiscal.

Las amnistías han servido de poco en la historia reciente de nuestro país, pero nunca se han desvelado los nombres de los amnistiados.

Juan de Dios Colmenero es Redactor Jefe de Nacional de Onda Cero Radio