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No me moverán

2012: ¡Austeridad!

Octubre 17, 2011

Es la palabra que más oiremos a partir del 20N. Las finanzas públicas están exhaustas y hay que recomponerlas. Sólo hay dos maneras de hacerlo: bajar los gastos y subir los ingresos. Es decir, menos salarios y prestaciones públicas y más impuestos. El gobierno español se comprometió a un déficit público del 6% del PIB a final de 2011. Los más optimistas dicen que se darían con un canto en los dientes, si fuera del 8%. Los fracasos de la privatización de Loterías y AENA hacen más difícil cumplir las optimistas previsiones del Gobierno. Para el 2012 se tiene que reducir a la mitad, el 4% según los planes pactados con la UE. Duro ejercicio para el nuevo Gobierno.

 La subida de impuestos supondrá un aumento del tipo del IVA. No nos engañemos. Éste impuesto tiene la propiedad de responder con rapidez. Se declara trimestralmente. Por eso su subida se nota de manera rápida en la recaudación. Portugal lo hizo y ahora está en el 23%. España en el 18%. Si el Gobierno quiere equilibrar de manera rápida el Presupuesto no tiene mas remedio que subirlo. Hay países europeos con el 25% de IVA ¿Llegaremos a eso?

A
umento del IVA, ¿la solución?
Al ser un impuesto sobre el consumo los expertos dirán que una subida muy fuerte del IVA puede rebajar el crecimiento del PIB. Es verdad. Sin embargo, el consumo interno español está tan deprimido que es difícil que una subida de éste impuesto lo reduzca más. Los políticos de izquierda dirán que es un impuesto regresivo; que al gravar cosas que todos consumen los menos favorecidos pagan igual que los ricos. También es verdad, pero hay tipos de gravamen menores para artículos de primera necesidad.

Además, al castigar el consumo, el IVA aumenta la propensión al ahorro. Algo necesario para favorecer la inversión. Otro de los factores del crecimiento del PIB que está deprimido. Importante recuperarlo, porque la exportación y el turismo, que han tirado del carro del PIB este año, tienen signos preocupantes en el horizonte; se espera un estancamiento de la economía internacional, incluidos los países emergentes.

Ideas bonitas solo en campaña

Luego, se puede hablar de aumentar el impuesto a los más ricos, a las transacciones financieras especulativas, a los beneficios extraordinarios de las empresas, recuperar el impuesto de patrimonio, etc. Son ideas bonitas para una campaña electoral, pero poco eficientes para la recomposición del equilibrio financiero público a corto plazo; se cobrarían, como pronto, en el 2013 y su montante sería poco significativo. Solo unos miles de millones de euros por cada uno de ellos. Aumentarían la propensión al fraude y la huida de capital al extranjero. Como negocio nacional no son de los más brillantes.

Esto por parte de los ingresos ¿Y los gastos? Ya se ha empezado a dar señales en las comunidades autónomas: sanidad y educación son los mayores rubros de los Presupuestos. Por tanto, ahí es donde más eficaz es el recorte. Lo demás, minucias poco significativas. Portugal ha eliminado la paga extraordinaria de funcionarios y pensionistas y no ha habido grandes quejas sociales. También el Capitulo I (sueldos y salarios) de cualquier Administración es el mayor. En consecuencia: pegar un tajo en gastos laborales públicos es lo más eficaz a corto plazo.

En resumen: ni se lean, ni se crean los programas electorales. Los datos económicos son tozudos. Olvidarlos es engañarse. Nos espera un 2012 de austeridad, queramos o o no. Es más, si no lo hace el nuevo Gobierno, lo harán los mercados; y esos son inmisericordes.

José Ramón Pin Arboledas. Profesor del IESE. Titular de la Cátedra de Gobierno y Liderazgo en la Administración Pública.