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Otras opiniones

2011 y las incógnitas de “Zp” y Rajoy

Enero 2, 2011

Si 2010 ha sido un año para olvidar desde el punto de vista político y sobre todo socioeconómico, este recién nacido 2011 llega como una moneda de doble cara: una la de la esperanza de ver al país salir lenta pero realmente del atolladero económico -un amigo del gobierno me deseaba Feliz Año Nuevo aludiendo a la expectativa de ver la “luz” al final del túnel y no tuve por más que responderle que por favor, la llegada de esa luz no suponga otro aumento tarifario del diez por ciento- y la otra cara, anécdotas navideñas aparte es la de una verdadera y auténtica incertidumbre centrada sobre todo en el olor a sangre de una pieza cuya debilidad está marcada sobre todo y ante todo, no por la falta de políticas serias que ahora sí pueden estar comenzando a abordarse, sino por la falta de credibilidad del gobierno y especialmente de su presidente Rodríguez Zapatero. Y aporto algún pequeño dato sobre esas “incertidumbres”: esta semana llega a España en visita oficial uno de los hombres más poderosos del mundo, el viceprimer ministro chino Li Kekiang y su presencia en la capital del Estado va a dejar en mantillas a los preparativos de Pepe Isbert y sus conciudadanos en “Bienvenido míster Marshall”,  ¿por qué?, pues porque existe un inmenso interés en la administración española en que el gigante asiático, segunda potencia económica mundial, compre deuda española y de paso anime el cotarro de los mercados en este comienzo de año y espante algunos fantasmas que siguen ahí, tras la inquietante prima de riesgo de 253 puntos con la que acabábamos el año.

Expectativas, dudas e incógnitas

Arranca 2011 con varias expectativas políticas de primer orden y consiguientemente con varias incógnitas que en esa línea de previsión vamos a resumir en media docena:

La primera pasa por saber si “Zp” deja la presidencia del gobierno antes de las elecciones municipales y autonómicas de mayo como claman algunos de los más destacados barones-candidatos regionales socialistas o si lo hace después, dando por hecho que un presidente al que las encuestas del comienzo del año dan un apoyo del 18% no va a ser a todas luces candidato a la Moncloa.

La segunda incógnita es qué va a pasar en los comicios territoriales de primavera, primer Rubicón del año político antes de las generales, es decir, si se va a concretar el Tsunami del PP que muchos vaticinan sobre los feudos socialistas o si por el contrario, el PSOE parará el golpe teniendo en cuenta que la historia reciente electoral española demuestra que los ciudadanos castigan donde y cuando toca. Por cierto, que a nadie sorprenda la marcha de Alvares Cascos del PP, conociendo al ex secretario general de los populares no es difícil colegir que nunca le habría pedido a Rajoy la candidatura de Asturias y que, a diferencia de Aznar, Zaplana o Acebes, Cascos nunca se habría retirado de forma discreta y sin hacer ruido. Conociendo también a Rajoy, tampoco debe sorprender que el líder gallego del PP esté encantado de reforzar la posición de su actual secretaria general Dolores de Cospedal habiéndose quitado una pesada e inquietante molestia de encima.

La tercera incógnita es consecuencia de la anterior, saber si con los resultados de mayo en la mano y con las dificultades que van a continuar, es suficiente el apoyo del PNV para agotar la legislatura. Si “Zp” mostró esa disposición en su comparecencia ante la prensa de la semana pasada, pónganla en cuarentena con mayúsculas.

La cuarta incógnita es si 2011 acarreará por fin los primeros brotes verdes, esos de los que habló prematuramente Elena Salgado como esas jóvenes que se palpan un embarazo tan deseado como imaginario. La quinta es si veremos a los amigos de ETA en los ayuntamientos vascos: no queremos pensar que sea así si la banda no ha entregado de forma total y absoluta las armas, y la sexta ¿quién será el candidato del PSOE a las generales? Rubalcaba-Chacón, Chacón-Rubalcaba ya hacen rugir sus motores, porque lo de Blanco o Bono se hace más harto difícil que un tapado de última hora.

Desde luego, aburrimos no nos vamos a aburrir y la función 2011 ya está en marcha, sin ir más lejos, el presidente del Gobierno inicia el año con una clara estrategia de explicar el cómo y el porqué de sus necesarias reformas, no es mala cosa a priori y este martes podremos escucharle en la primera entrevista que concede en el nuevo año, será en Onda Cero respondiendo a las preguntas de Carlos Herrera. Un puntazo para ésta cadena radio que “Zp” tratará de hacer propio y situar como el principio de un proceso didáctico para que el país vuelva, si no a quererle, al menos a entenderle un poquitín.

Julián Cabrera, director de Informativos de ONDA CERO