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Otras opiniones

20-N

Septiembre 19, 2011

No hay más salida. Los votos del PSOE hay que buscarlos en las vísceras, no en el cerebro (salvo el de los apesebrados, que bien saben qué les conviene).

Que bien elegida la fecha del 20-N para las elecciones. Ojo, Mariano, que ahí está la clave del millón de votos decepcionados del PSOE que pueden en última instancia ir a votar por enterrar de nuevo a Franco. Y si no son suficientes para dar la victoria a Alfredo P. (que nada tiene que ver con la situación actual, ya que siempre ha defendido una política diferente a la de ZP, pero éste no le hacía ningún caso, vaya por Dios), puede impedir la mayoría absoluta del PP y poner en gravísimo riesgo la gobernabilidad económica de España, que sería subastada por los nacionalistas catalanes (¿quién ofrece 11.000 milloncitos de euritos para empezar….?), al mejor postor.

Potencial de sobra

El trabajo de reconstrucción de España que queda por hacer tras las elecciones es ingente: es gravísima la devastación de las chicharras políticas, que durante la bonanza económica no hicieron más que despilfarrar -en el mejor de los casos-, y no contentos con no guardar para el invierno incluso arrasaron con lo que otros en buena hora ahorraron.

Seamos positivos: El capital humano de España es sobresaliente. Tenemos profesionales en todas las áreas que sólo necesitan un poco de cancha para brillar. La gestión de algunas grandes empresas privadas ha sido sólida y excelente tanto en tiempos de bonanza como en la tormenta financiera. Y el turismo funciona.

Si nos libramos del abismo, la confianza interior y exterior que puede proporcionar un gestor serio como Rajoy puede actuar como una descarga de adrenalina directa al corazón de la maltrecha economía, haciendo que vuelva a fluir el dinero por las secas arterias del crédito. Y es de esperar que devuelva la ilusión y optimismo imprescindibles para pasar con buena cara el mal trago del desapalancamiento financiero.

Enrique García-Mauriño