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¡Qué fuerte!

11-M: Respeto a las víctimas

Marzo 13, 2014

Si no es por una cosa es por otra, pero siempre tiene que haber críticas, disgustos y mala baba cuando se hacen las cosas de buena fe y sin maldad. Me refiero al funeral celebrado el pasado miércoles en memoria de las víctimas del 11-M en la catedral de la Almudena. Rápidamente han saltado voces en contra de que el acto haya sido religioso, católico concretamente, y no se haya tenido en cuenta el resto de religiones de las víctimas. Evangélicos, protestantes e islámicos, se han quejado y reclaman un funeral de Estado en condiciones, sin marca religiosa, para todos, un acto civil que honre la memoria de todos, sin distinción. No les falta razón. Han pasado diez años y no se ha hecho un acto así. Es cierto que sería lógico hacerlo ya que entre las 192 víctimas había todo tipo de creencias y, teniendo en cuenta que España es un estado laico o aconfesional, no debería haberse tornado en oficial el funeral de la Almudena. Por esta regla de tres, tampoco deberían haber asistido las autoridades políticas, ya que no deben adherirse públicamente a ninguna religión, según dictan las normas de los estados seculares. Esto es la parte técnica, lo que debería ser. Pero del dicho al hecho…

Críticas no justificadas
 
Lo cierto es que se hizo una ceremonia católica, sí, pero no fue un acto oficial ni de Estado. No lo organizó el Gobierno sino la Fundación de Víctimas del Terrorismo, la cual invitó a que se sumara quien quisiera. Así que las críticas no están justificadas. Allí, quien fue, lo hizo porque quiso, no por obligación ni porque fuera oficial, sino por voluntad propia. Que asistieran los Reyes y el Presidente del Gobierno le otorgó el carácter oficial que no tenía el evento. Sólo fue un acto más de los varios que se realizaron a lo largo del día en diferentes puntos de Madrid para recordar a las víctimas. Así que, la oficialidad se la dan los que lo critican. De hecho, acudieron representantes de otras religiones, como la musulmana y la ortodoxa, que han censurado la postura del resto alegando que no se puede ignorar la presencia de la Iglesia Católica en España y que el acto sirve para hermanar ante el dolor. Es aquí cuando la coherencia y la buena fe se ponen de manifiesto, se dejan a un lado las creencias y todos se convierten en uno, independientemente de los ideales. Es injusto por lo tanto, decir que con ese acto católico se ofende a las víctimas que no profesan esta religión, porque fue una ceremonia respetuosa, llena de emotividad y dolor, -sin tener en cuenta el sermón con tintes políticos de Rouco Varela-. En ningún momento se ofende ni se falta al respeto a nadie, no cuando las cosas se hacen desde el recuerdo y el cariño. Así que esas críticas con mala leche no son más que el producto de las ganas de emponzoñar y malmeter. Es tan fácil como organizar tú otro acto o asistir al resto de actos aconfesionales que se realizaron. Así de sencillo y justo por eso, por el respeto a las víctimas.
 

Rosana Güiza Alcaide

rosana@rosanaguiza.com