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Otras opiniones

(1) Agag en la Gürtel: los amiguísimos

Noviembre 26, 2009

Ana Botella debería escribir un cuento sobre los principales personajes de la trama corrupta Gürtel. Especialmente del dúo sacaperras Correa&Pérez (El Bigotes). Tan singular y eximia escritora no debería dejar escapar la ocasión que le brinda el extraordinario guión que ofrece el sumario (parte levantada), de la investigación sobre la trama mafiosa (Don Vito) para marcarse una pieza literaria antológica.
Pero lo que, sin duda, sería ya la releche es que Botella incluyera en ese relato fantástico qué tipo de relación mantenía o mantiene su yerno Alejandro Tarik Agag Longo con los cabecillas corruptos.
Porque ante el juez, Francisco Correa, preso en Soto del Real, declara: “Alejandro Agag me pidió que Alvarito Pérez (El Bigotes), se dedicara a organizar los actos del presidente del Gobierno y de su esposa… Ana Botella se enamoró (“en el buen sentido”, dice textualmente Correa) de Alvarito“</div>

El Clan de Becerril

Alvarito dice, en otro lugar del sumario levantado, que “Ana no se quita las bragas sin consultarme….”.
Agag dice en sus amenazadores(al que José Díaz Herrera considera un “prepotente e inquietante muchacho”), comunicados para tratar de amedrentar a los informadores y opinadores que “ni siquiera está relacionado ni como testigo…”
Y sin embargo, aparece en la contabilidad B de la trama corrupta. Pero, ¿qué demonios es esto?
Joven aventajado en las cuestiones de la pasta, ¿es qué crees que somos imbéciles? Tú metiste a los cabecillas de esa putrefacta asociación criminal en el santa santorum del poder institucional ejecutivo del Estado. Y lo demás son cuentos… botellísticos. La opinión pública, el pueblo español, a los que tus amigos han esquilmado, ya te ha condenado y con argumentos.
Tú fuiste el jefe del “Clan de Becerril”, que como su propio nombre indica era una asociación prefabricada para tomar y aprovecharte del poder. ¿Acaso eres un genio económico/político? ¡Qué va! Te aprovechaste del Aznar jefe del Gobierno para extender tu poder y tu influencia.
Jacobo Gordon es amigo íntimo tuyo. López Viejo y demás compañeros trincadotes es amigo tuyo y así hasta el infinito. ¡Pero si estaban todos vestidos de frac en tu boda! ¿No se te cae la cara y las gafitas de vergüenza?

¿Quieres más elementos?

Tú figuras en la contabilidad B porque Pasadena te organizaba los viajes. Tú, Agag, viajaste a Venezuela, junto con Correa y todos juntos hasta se aprovecharon hasta la visita del Romano Pontífice a Valencia para llevárselo crudo. Por ejemplo, tu íntimo amigo Gordon, al que te llevaste a Londres para una empresa destinada al trasiego internacional de dinero.
El día el que convoques una rueda de prensa, repartas los balances de tus empresas y sepamos cómo y de qué vives, mansión en Chelsea incluida, entonces, Agag, podrás salir a la calle con la cabeza alta y rompiendo el muro de sospechas de destrucción masiva que te rodea y que con justeza ha levantado el pueblo español.

 
Graciano Palomo es periodista y analista político