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Zidane: paradigma de fútbol estético como jugador, adalid del juego defensivo como entrenador

Mayo 27, 2016

El técnico galo se sacó el título en la ‘DTN’ francesa, denominada ‘escuela del hormigón’

zidane

Espero que el Real Madrid juegue a la contra”. Simeone comenzó así la batalla dialéctica previa a la final de la Champions y Pepe recogió el guante: “No pasa nada si nosotros también jugamos al contragolpe”. Zidane, en cambio, se mostró más cauto y con una sonrisa en su rostro, se limitó a decir: “Veremos”. Quizás el Cholo no va desencaminado.

Y es que Zinedine Zidane ha llevado a cabo el plan que en su día ideó Rafa Benítez pero que no se atrevió a ejecutar. El técnico galo pasó por varias fases en sus alocuciones ante los medios: al principio abogó por la posesión y el buen trato al balón, después hizo hincapié en la importancia de la solidaridad defensiva y el esfuerzo físico y finalmente ha optado por no rechazar un estilo que hasta hace no mucho era repudiado de la afición blanca. Ahora, Zizou se aprovecha de su pasado como jugador para construir un equipo compacto, ordenado y sí, defensivo.

La ‘DTN’, la ‘escuela del hormigón’

En España se pensó, de forma equivocada y prematura, que Zidane decidió sacarse el carné de entrenador en Francia para acelerar el proceso. Existió una áspera polémica por este caso y algunos lo acusaron de tener privilegios sobre los demás y de, en definitiva, querer saltarse plazos y no realizar ningún curso en España. Nada más lejos de la realidad. Fue una decisión propia del técnico, que mantenía buenas relaciones y, sobre todo, comulgaba con lo propuesto por la ‘DTN’, la Dirección Técnica Nacional de la Federación Francesa de Fútbol.

La ‘DTN’ representa lo que para muchos es el fútbol moderno: juego directo, de contacto, con una defensa inamovible de cuatro hombres y con querencia por los volantes en el medio del campo, aconsejando en algunos casos incluso el uso de tres. Para que nos entendamos, la ‘DTN’ insta al potencial entrenador a utilizar el ‘trivote’, uno de los sistemas más defensivos y que fue duramente criticado en la Casa Blanca durante la época de José Mourinho. Un trivote que, salvando las distancias y los obstáculos inherentes al Real Madrid (la BBC es inamovible), ya utiliza Zidane.

No en vano, desde hace años la ‘DTN’ es denominada, de manera coloquial, como ‘la escuela del hormigón’. Allí se ha formado Zidane como entrenador, que pronto separó su etapa como jugador de su carrera en los banquillos. Camuflado con una cordialidad casi llevada al extremo en la sala de prensa y aupado por el absoluto respeto que le profesa el vestuario blanco, Zizou está plasmando en el campo lo que siempre tuvo en la cabeza. El francés se rebela ante el sistema establecido por el Barcelona. Pero lo hace en silencio, sin el histrionismo de Mourinho.

Participar en los entrenamientos es su mayor truco

Desde hace unos diez años, la nueva escuela de entrenadores en nuestro país establece como norma principal que el técnico no puede participar como un jugador más en los entrenamientos. Para separar los roles, huir de posibles amiguismos y también para evitar situaciones incómodas. Si un futbolista enfadado por su suplencia se enfrenta a su entrenador en un partidillo, quizás se emplee con excesiva dureza. A Zidane no le importa eso, ya decimos que el galo se ha formado con otro modelo. A él le funciona otra cosa.

Zidane no es un entrenador tan cercano y paternal como Carlo Ancelotti, pero sabe que tiene que llegar de alguna manera a los jugadores. Rafa Benítez nunca encontró ese feeling y lo acabó pagando. El francés, tirando de inteligencia, tiene su propio truco: sabe que los futbolistas le admiran por su pasado como jugador y de eso se aprovecha en las sesiones. Participa el galo en varios de los ejercicios ‘menos’ importantes para acercarse y motivar a los suyos. Es habitual, por ejemplo, verle dando el último pase en ejercicios de tiros o siendo el protagonista de algún improvisado concurso de habilidad. Esto es un caramelo que les da a los futbolistas para que luego estos le respondan en las sesiones tácticas, que por supuesto existen en la rutina de trabajo del francés.

En conclusión, Zizou se aprovecha de su pasado como jugador para labrarse una carrera completamente diferente como entrenador. “¿Cambiaría todos sus títulos como futbolista por una Champions como entrenador?”, le preguntaron en sala de prensa. “No, ¿estás loco?”. Que nadie espere al Zidane de la volea ante el Leverkusen como técnico. Son etapas diferentes.

Felipe de Luis Manero

@felipedeluis99