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A QUIÉN CORRESPONDA

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Zidane mima a James antes del clásico: No quiere mal ambiente en el vestuario

Noviembre 28, 2016

El colombiano, que tampoco aprovechó su oportunidad ante el Sporting, es suplente ‘fijo’ en el Real Madrid

BORUSSIA DORTMUND-REAL MADRID

“Si yo fuera James, no me iría del Real Madrid”. Zidane es especialista en apagar incendios en el vestuario del Real Madrid. Y ahora, avivado especialmente desde Colombia, el fuego más pertinaz es cosa del colombiano. El mediocampista, a pesar de ser uno de los fichajes estandarte de Florentino Pérez, ha perdido peso en el conjunto blanco progresivamente hasta el punto de llegar a ser uno de los suplentes ‘fijos’. El técnico francés, sabedor de lo delicado de la situación, decidió darle minutos ante el Sporting. Después de su discretísimo papel ante el cuadro asturiano, parece difícil que Zizou apueste por él ante el Barcelona.

Zidane, el adorable embaucador

Entrenar al Real Madrid, aunque parezca lo contrario, es uno de los retos más difíciles del mundo del fútbol. Aparte de conocimientos sobre el juego, el técnico que se siente en el Bernabéu debe ser capaz de lidiar con enormes egos, una afición muy exigente y una exposición mediática sin parangón. Si te falla una sola de estas facetas, estás perdido (pregunten a Benítez). Pues bien, Zidane se ha revelado como un embaucador capaz de poner de su lado al más acérrimo de sus enemigos. Sus armas: candidez en el tono y una sonrisa. Así, desde la sala de prensa nos ha ido convenciendo a todos de que el sistema no es importante, de que la única explicación a la derrota es la falta de intensidad y de que la ‘BBC’ es intocable… pero a veces no. El galo cambia el discurso según le convenga y lo cierto es que le funciona.

De James dijo: “No es cierto que no juegue nunca”. Y tenía razón si nos atenemos a la acepción literal de la frase. Pero si revisamos el fondo, el colombiano únicamente ha sido titular en este año 18 partidos, de los cuales sólo ha disputado los 90 minutos en 7. Sin ir más lejos, en lo que llevamos de temporada ha sido 3 veces titular en Liga, 2 en Champions y 1 en la Copa del Rey (ante la Cultural Leonesa). Es verdad que algo juega, pero no lo acorde a un tipo que costó 80 millones de euros.

De modo que si Zidane tiene que convencer a James de que es importante en su equipo, lo hace y, al parecer, con buenos resultados. La maniobra del francés ante el Sporting fue inteligente: en un partido a priori asequible tiró de rotaciones (Danilo, Nacho) para tener al número máximo de sus jugadores involucrados antes del clásico del próximo sábado 3 de diciembre (Camp Nou, 16:15 horas).

La frustración de James

La situación de James Rodríguez en el Real Madrid se ha ido enquistando paulatinamente. Su evidente mala relación con Rafa Benítez hizo que recibiera con los brazos abiertos a Zidane. Con el francés no hay problemas personales, pero sigue sin haber continuidad en el once titular. Ante tal coyuntura, la reacción del futbolista no está siendo positiva: desconectado de los partidos cuando está en el banquillo, se le han llegado a ver gestos feos hacia sus compañeros cuando salta al terreno de juego. Precisamente de eso le acusa el ex futbolista de su país, Faustino Asprilla: “Le perjudica su amistad con Cristiano, ya protesta como él”. Sea como fuere, la posición de ambos en el club merengue es totalmente distinta: uno se reivindica cada tres días, otro vaga por el campo cuando tiene la oportunidad.

Así, James cuajó un discreto partido ante el Sporting: jugó 71 minutos, pero no dejó nada reseñable en el campo. La lesión de Gareth Bale le abrió un pequeño resquicio de esperanza para ser titular en el clásico, pero la realidad es que, actualmente, el colombiano está por detrás de Isco. Lucas Vázquez y alguno más. Pero Zidane no quiere disidentes. No ahora.

Felipe de Luis Manero

@FelipedeLuis99