Menú Portada

Zidane encuentra su equipo ideal antes de la final de Champions: Isco debe jugar en Cardiff

Mayo 19, 2017
Real Madrid's midfielder Isco celebrates a goal during the UEFA Champions League semifinal second leg football match Club Atletico de Madrid vs Real Madrid CF at the Vicente Calderon stadium in Madrid, on May 10, 2017. / AFP PHOTO / CESAR MANSO        (Photo credit should read CESAR MANSO/AFP/Getty Images)

Ha tenido que pasar casi una temporada completa para que Zidane encuentre su equipo ideal. El camino, lejos de dificultar la marcha del Real Madrid, ha sido provechoso. El técnico galo ha sabido enchufar a toda su plantilla, arriesgando en citas cruciales y consiguiendo que (casi) todos se sientan importantes. Además, las circunstancias le han echado una mano en el momento definitivo de la campaña. La lesión de Carvajal ha sido un duro contratiempo, pero esa capacidad para insuflar confianza a los menos habituales ha hecho que Danilo -sin acercarse al nivel del internacional español- logre salvar los muebles. La lesión de Bale, en cambio, sí que ha supuesto una auténtica revolución en el conjunto merengue. Positiva, por supuesto. Isco ha afrontado su oportunidad con valentía y ha demostrado tener sitio de sobra en el once titular de este equipo. Es más, ha sido uno de los pilares fundamentales en las últimas victorias del Madrid.

Con Isco todo parece más fácil. Hace tiempo se le achacaba una cierta indolencia al jugar. Parecía un jugador de momentos, intermitente, que se desconectaba con facilidad de los partidos. Ahora ya no hay dudas. Isco ha entendido lo que su equipo necesita de él en cada momento: templanza cuando necesita tener el balón como mayor contención al rival y llegada cuando hay que matar los partidos. Baja a recibir la bola cuando toca y se acerca a la portería contraria cuando el choque lo demanda. Sabe leer los partidos. Y, sobre todas las cosas, el malagueño se ha convertido en el absoluto canalizador del juego de su equipo. En la primera parte de la ida de las semifinales ante el Atlético manejó con madurez (la que demuestra fuera del verde) y pericia el partido. Maniató a los de Simeone con el balón como protagonista: se movió entre líneas, atrajo al centro del campo colchonero y ayudó a sus centrales en la salida desde abajo. Todo fluido y sencillo: jugando de cara y buscando profundidad.

El sistema cambia con Isco

La presencia de la BBC obliga al Real Madrid a jugar con un 4-3-3, un sistema que descompensa mucho al equipo cuando ninguno de los tres de arriba ayuda en defensa. Con Isco, Zidane suele defender con un 4-4-2, un esquema en el que Cristiano y Benzema están cómodos y repliegan más y mejor que antes. Isco se mete en la línea de cuatro en el centro y Kroos, Modric y Casemiro se sienten mucho más respaldados. Inclusive en ocasiones el sistema muta a un 4-1-4-1 con Casemiro como bisagra. Con este cambio el Real Madrid ha evidenciado grandes mejoras en su modo de defender. Ante el Celta en la primera parte defendió cerca de su área, con el bloque compacto, las líneas juntas y constantes coberturas y permutas.

A nivel ofensivo un jugador como Isco permite al entrenador francés varias posibilidades. Una de ellas es recuperar el olvidado 4-4-2 en rombo, con el malagueño como mediapunta, posición que mantendría en el 4-3-1-2. Como el ex del Málaga baja a recibir en muchas ocasiones, la superioridad del equipo blanco en la medular se hace patente en la mayoría de ocasiones.

Con esto, el equipo ideal de Zidane para afrontar sus dos últimos partidos de la temporada (último choque de Liga y final de Champions) sería el compuesto por: Navas; Danilo, Ramos, Varane y Marcelo; Casemiro, Kroos, Modric e Isco; Cristiano y Benzema. Si finalmente Bale llegase a tiempo para la final de Cardiff, Zidane tendría una excusa a tiro: la falta de ritmo competitivo del galés. Se invente lo que se invente el galo, Isco debe jugar esa final por el bien de su equipo.

Felipe de Luis Manero

FelipedeLuis99