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Sorprendente ausencia de don Juan Carlos I en la misa de Pascua de Resurrección en la Catedral de Palma de Mallorca

Zarzuela: “El rey ha trabajado muchas horas por su recuperación en la Semana Santa”

Abril 1, 2013
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Nos cuentan desde Buenos Aires que el papa Francisco es un hombre de visión amplia que no ha dudado en el pasado en tratarse con terapias alternativas pues, entre otras cosas, recurrió a las esencias de flores (flores de Bach), para aliviar algunos de sus padecimientos pasados. Una visión bastante holística que comparte con la reina doña Sofía, que tampoco duda en echar mano de tratamientos amables y naturales para mantener lo que parece ser una salud envidiable.

Será por eso y por su necesidad de reconectarse con la naturaleza que doña Sofía ha decidido pasar sus vacaciones en el palacio de Marivent en compañía de su hermana la princesa Irene, pues parece que este año no ha recibido allí (en Zarzuela no lo confirman pero parece ser así), a sus íntimos y grandes confidentes de siempre, su prima la princesa Tatiana Radziwill y su esposo el doctor Fruchaud. Y atrás ha quedado en Madrid don Juan Carlos que, nos afirman desde Zarzuela, “ha trabajado muy duro y durante muchas horas para su recuperación física” hecho que justifica su lógica ausencia en la misa de Pascua de Resurrección en la Catedral de Palma de Mallorca.

Confirmado: los príncipes de Asturias asistirán entronización del nuevo rey de Holanda

Si sorprende que los príncipes de Asturias no hayan buscado coincidir con los príncipes herederos de Suecia y de Holanda, que han decidido pasar parte de sus vacaciones en la localidad almeriense de Aguamarga en vísperas de la abdicación de la reina Beatriz de Holanda. Pero tenemos ya certeza de que don Felipe y doña Letizia asistirán a la gran cena de gala que el próximo 29 de abril se celebrará la víspera de la entronización del nuevo rey de Holanda, y que la reina Beatriz ofrecerá a las delegaciones extranjeras a las ocho de la noche en el Rijksmuseum de Amsterdam.

Una cena que muchos esperan esté envuelta en el glamour necesario para estas grandes ocasiones y que nos permita ver por fin a los príncipes de Asturias vestidos de verdaderos príncipes y representando con altura a España, pues es algo que ya se echa mucho de menos y que se reclama desde muchos foros. Sabemos que en Zarzuela se mantiene una enorme prudencia y una política de gran discreción y austeridad a la hora de que los miembros de la familia real hagan ostentación pública de joyas y otros valiosos elementos de representación simbólica en estos tiempos de gran dificultad para la población. Pero cuando las joyas son históricas, ya se tienen, no generan gasto alguno y se entienden como elementos de simbolización, quizá sea necesario desempolvarlas para devolver brillo y fuste a una institución que pasa por momentos bajos.

Doña Letizia, la princesa perdida

Por qué, ¿dónde quedó aquella doña Letizia que vimos brillar como a nadie en Copenhague en vísperas de su propia boda? Se echa en falta una auténtica política dinástica de la que nuestra monarquía siempre ha estado carente, y que muchos esperan que pronto pueda ponerse finalmente en marcha. Por ello es bienvenido el funeral que ya se prepara para celebrar el centenario del nacimiento de don Juan de Borbón, y que con toda probabilidad tendrá lugar en El Escorial el próximo 20 de junio. Aún es prematuro, afirma el palacio de la Zarzuela, poder hablar de los particulares de esa celebración en familia que será de carácter íntimo, y que precederá el próximo traslado de los restos del conde de Barcelona desde el “pudridero” del panteón real a su tumba definitiva en el panteón de reyes como “Juan III”.

Pero habida cuenta de la últimas informaciones publicadas el pasado domingo en el diario El Mundo sobre la herencia del conde de Barcelona, que ya han provocado reacciones en Izquierda Unida (que va a pedir explicaciones al gobierno en el Parlamento), y en Iniciativa per Catalunya-Verds (que considera que el propio rey debería dar explicaciones en persona), es posible que todo quede finalmente deslucido. Esperamos, sin embargo, que éste acto pueda celebrarse y en él nos reencontremos no solamente con nuestra sobria familia real nuclear, sino también con todos esos otros miembros de la denominada “familia del rey” a quienes no vemos nunca, con presencia del infante don Carlos y su familia, de las princesas de Baviera, de los condes Zamoyski, de los Orleans-Borbón y de otros primos y parientes de nuestros reyes caídos en el olvido de la opinión pública.

Herencia millonaria para el príncipe sueco

Entre tanto en Suecia el joven príncipe Carlos Felipe ha visto acrecentada su fortuna personal al heredar de su tía la difunta princesa Lilian la hermosa “Villa Solbacken” que ésta y su esposo adquirieron en 1949 en la elegante isla de Djurgarden, cerca de Estocolmo. Una propiedad que Carlos Felipe de Suecia, que es diseñador de interiores, podrá modernizar a su gusto en compañía de su pareja la modelo Sofia Hellqvist con quien convive desde 2011 en un departamento cercano al palacio real de Estocolmo.

Ricardo Mateos