Menú Portada
La prestación iba destinada exclusivamente al presidente del Gobierno y otros altos dignatarios

Zapatero tuvo asistencia sanitaria extra durante casi todo su mandato

Octubre 23, 2011

La prestación tenía una duración de cuatro años, hasta el 31 de diciembre de 2010 aunque una de las cláusulas del convenio establecía la posibilidad de prorrogar la prestación sanitaria

Para tal fin, el Ministerio de la Presidencia se vio en la obligación de abonar hasta 75.0000 euros para hacer efectiva la prórroga, con cargo al crédito presupuestario

800×600

Normal
0

21

false
false
false

ES-TRAD
X-NONE
X-NONE

MicrosoftInternetExplorer4


El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tuvo vigente un acuerdo durante gran parte de su mandato con la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid para recibir asistencia sanitaria siempre que la necesitara, más allá de la que pudiera obtener como cualquier otro ciudadano español a través del Sistema Nacional de Salud (SNS), un servicio que iba destinado exclusivamente al jefe del Ejecutivo y otros altos dignatarios, sin especificarse qué otros cargos son estos.

Este convenio de colaboración entre el Ministerio de la Presidencia que dirige Ramón Jáuregui y la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, cuyo titular es Javier Fernández-Lasquetty, para la prestación de asistencia sanitaria se inició en diciembre de 2006 y, en principio, tenía una duración de cuatro años, hasta el 31 de diciembre de 2010. Sin embargo, una de las cláusulas del convenio establecía la posibilidad de prorrogar la prestación sanitaria por mutuo acuerdo de las partes.

Prorroga por 750.000 euros

Para tal fin, el Ministerio de la Presidencia se vio en la obligación de abonar hasta 75.0000 euros para hacer efectiva la prórroga, con cargo al crédito presupuestario, y con entrada en vigor el 1 de enero y hasta el 30 de junio de este año.

Por lo tanto, el presidente y otros altos dignatarios disfrutaron de la prestación en unos momentos convulsos económicamente para el país y en especial para el SNS, que lleva meses, por no decir años, en la picota debido a su supuesta insostenibilidad. Son muchas las voces, dentro y fuera del Gobierno, que alaban la sanidad pública española, y la colocan entre las cinco mejores del planeta, pero el Ministerio de Sanidad de Leire Pajín anuncia que en torno a 200.000 personas se quedan fuera de la llamada universalización de la cobertura sanitaria, mientras algunas fuentes colocan la cifra en 300.000.

Estas decenas de miles de ciudadanos son víctimas de un sistema que, en la mayoría de los casos, les obliga a acogerse a un seguro privado, ya que carecen de tarjeta sanitaria. Se trata de pacientes que tienen la puerta cerrada a la atención gratuita en hospitales o centros públicos y que deben correr con la factura de sus gastos sanitarios.

Agravio comparativo

Por si fuera poco, hace meses que el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero debate la posibilidad de eliminar el sistema de asistencia sanitaria que rige en España desde 1975 para los funcionarios, Muface, que otorga cada año a más de un millón y medio de trabajadores de la Administración Civil del Estado la posibilidad de elegir entre una asistencia ofertada por aseguradoras privadas o por la Sanidad pública, siempre con cargo a los fondos públicos. Dicha posibilidad rige también para los funcionarios de Justicia –el modelo Mugeju– y para los miembros de las Fuerzas Armadas –el régimen Isfas–.

Según informa el periódico ‘La Razón’, dentro del PSOE han sido numerosas las voces partidarias de eliminar los beneficios, por considerarlos un agravio comparativo para el resto de los empleados que, además, fortalecen a la Sanidad privada. Otro sector, sin embargo, entiende que el modelo es beneficioso para la Sanidad en general, ya que evita sobre cargar el SNS con un millón y medio de nuevos pacientes y permite la subsistencia de una red sanitaria privada que, de otra forma, estaría condenada a desaparecer.