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Aventura una etapa de reformas

Zapatero dice que España tardará cinco años en corregir los desequilibrios

Diciembre 22, 2010
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El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha asegurado que España necesitará cinco años para corregir los desequilibrios estructurales de la economía, por lo que queda por delante un lustro “decisivo” para la prosperidad y el bienestar de los españoles.

Durante su réplica en su comparecencia en el Congreso para dar cuenta de la última Cumbre europea, Zapatero ha asegurado que los activos con los que cuenta España para afrontar la nueva etapa “son méritos de todos”, por lo que ha apelado a la responsabilidad de los grupos en esta tarea. “No quiero ser excesivamente solemne, pero sí lo suficientemente serio”, ha indicado.

A su parecer, la tarea de corregir estos desequilibrios no será sólo de un Gobierno, sino que se tratará de un trabajo colectivo que exige adoptar una óptica que permita sumar esfuerzos y llegar a acuerdos. “Esa óptica la tenemos. Hay un poderoso hilo conductor que nos une, que es Europa”, ha indicado, tras asegurar que el camino para recorrer es el de los “grandes acuerdos”.

Dentro de estos desequilibrios, el jefe del Ejecutivo ha destacado la necesidad de garantizar la estabilidad fiscal a largo plazo con algunos mecanismos como la reforma del sistema de pensiones, a través de un debate que la Cámara debe afrontar “con el rigor y el alcance que la cuestión requiere” para lanzar un mensaje de gran confianza hacia el futuro.

“Algunos dicen que es para los mercados, pero es para los españoles más jóvenes”, ha señalado el presidente, tras recordar que si se quiere un sistema de pensiones como el de Alemania o Suecia, habrá que hacer los mismos esfuerzos que hacen estos países, contando con que si la tarea es “común y compartida” se puede demostrar que el país es capaz de alcanzar las metas que se propone.

En concreto, ha vuelto a defender la idea de elevar la edad de jubilación a los 67 años con flexibilidad, de forma que España sea uno de los países que trabaja a largo plazo y que sube la pendiente “progresivamente” y haciendo un “esfuerzo razonable” para no tener que subir “una pared en el último momento”.

De la misma forma, ha destacado la necesidad de llevar a cabo otras reformas como la de la política energética o la de unas instituciones laborales que han demostrado “demasiada rigidez” y que han provocado una alta temporalidad y ajustes en el empleo en tiempos de crisis.

Zapatero ha admitido que ha hecho algunos recortes sociales, aunque “muy limitados e imprescindibles”, aunque ha recordado que España es probablemente el país que ha consolidado un estado del bienestar “más fuerte en menos tiempo”.

A su parecer, en el futuro hay que empezar una etapa de reformas, esfuerzos, productividad y pactos. “Es decir, hay que tener una etapa de visión, alcance, de responsabilidad y de capacidad de compromiso aunque sea duro y aunque sea impopular. Y desde luego nosotros estamos dispuestos a ello”, ha indicado.

El presidente ha celebrado el clima de uno de los debates más “útiles” de los celebrados en el Parlamento por ser un momento “histórico y crucial” para el futuro de la prosperidad de España. Ha considerado “razonable y constructiva” la intervención del líder del PP, Mariano Rajoy, que ha defendido el euro, ha apoyado la política común y ha defendido el estado de bienestar.

“Espero que no sea sólo el espíritu navideño”, ha dicho Zapatero, quien ha asegurado que merece la pena profundizar en la búsqueda de “puntos de encuentro” porque se ha abierto el debate sobre los fundamentos de la prosperidad de España en los últimos quince años, pero no a causa de la entrada en el euro ni de las políticas económicas más recientes.

De hecho, Zapatero ha coincidido con Rajoy en que el mantenimiento de euro exige que no haya desequilibrios en diferentes países y que haya una nueva gobernanza económica y diferentes exigencias a los países. “Estamos completamente de acuerdo, menos en lo de que vamos a ser el espejo que fuimos”, ha subrayado, tras asegurar que el gran reto no es volver al mismo punto, sino reducir los desequilibrios incrementado la productividad.