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Yamaha no valora el momento de forma de Jorge Lorenzo y se planta en su oferta de renovación

Marzo 10, 2016
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Las batallas en los despachos están en plena ebullición. Si hace un mes todo apuntaba a que los asientos de Márquez y Lorenzo no iban a cambiar de Honda y Yamaha, respectivamente. Hoy sabemos, gracias a la información de los managers que pretenden colocar a sus aspirantes en esas motos, que todas las renovaciones están aún en el aire. El inicio del campeonato será clave, y Jerez, primera cita europea, a finales de abril, determinante.

La prisa de Jorge Lorenzo

El caso de Lorenzo ha saltado a la palestra fruto de la propia sinceridad y cercanía del piloto con los medios de comunicación españoles. A los micrófonos de MovistarPlus, entrevistado por Izaskun Ruiz, Jorge confesaba su intención de rematar su contrato de renovación con la firma de los diapasones antes de que se corra la primera carrera de la temporada. Lo dijo hace casi un mes; pero ahora queda una semana para que empiecen a preguntarle por todo esto, en Qatar.

Sobre el papel, ambas partes están dispuestas para el acuerdo. Yamaha es una marca conservadora en lo que se refiere al gobierno de su equipo de MotoGP, y en este aspecto la filosofía británica de Linn Jarvis encaja con la idea de continuar apostando por el piloto balear, flamante presente con mucho futuro que ha dado a la marca de Iwata sus tres últimos títulos mundiales.

Y Lorenzo siempre dice que quiere terminar su carrera deportiva en Yamaha. Pero los cantos de sirena que suenan año tras año (viene pasando desde 2009) procedentes de Ducati siempre han hecho ruido en sus oídos. Y el ruido siempre suena a lo mismo: a dinero. Este año, además, Ducati ha puesto en pista una moto definitiva para que un top rider pueda estar arriba y Jorge ha declarado públicamente que es perfectamente consciente del potencial de la Desmosedici 16, la montura de Borgo Panigale.

Valentino es otra historia

No es cierto que la renovación de Lorenzo sea una carrera contra la renovación de Rossi. Algunos medios tratan de rebuscar en cualquier cosa que recuerde al infausto final de la temporada pasada, para cosechar audiencias a corto plazo. La herida existe en el corazón de Rossi, y Marc va a ser implacable con el italiano en la pista. También es verdad que la relación de Valentino y Jorge se ha enfriado. Pero la gestión de Jarvis impide que esta situación se traspase a las negociaciones con los pilotos.

De hecho, el camino de Rossi va por otros derroteros; la comercialización de la imagen del equipo y el apoyo de Yamaha Japón a la VR46 Riders Academy han sido prioritarias. Sobre el propio piloto, a estas alturas de su vida deportiva podemos afirmar algo tan demoledor como significativo: Valentino Rossi seguirá corriendo con Yamaha todo el tiempo que él quiera. Y lo decidirá, año a año, según como esté yendo la temporada. Su foto final soñada (y frustrada el pasado año) es la décima corona. Si se siente en condiciones de pelear por ella, seguirá.

Rossi anduvo el camino de vuelta a Yamaha desde Ducati, rechazando un cheque en blanco que le entregaron (literalmente) los entonces nuevos dueños procedentes de Audi. Jarvis es consciente del peso específico de Valentino en su escudería, de mayoría italiana; y también valora la motivación deportiva, alejada de cualquier pretensión económica, de su veterano piloto.

Nervios de última hora… o nervios de acero

El propio Jarvis declaró en pretemporada que la prioridad era renovar al campeón del mundo. Pero la aceleración de las negociaciones por parte del lado de Lorenzo ha desatado los nervios, porque si no hay un anuncio de renovación en los próximos días (cosa que puede pasar en cualquier momento) el equipo llegará a Losail con una patata calentada por ellos mismos; y todas las preguntas de la prensa irán dirigidas en este sentido.

Pero, para enfriar esos nervios, o más bien para exhibir nervios de acero, Jarvis se ha apresurado a declarar que no va a meterse en una guerra de pujas económicas contra Ducati por retener a Jorge Lorenzo. Es cierto que en el pasado el interés de Italia hizo rascarse el bolsillo a Japón, pero según las palabras de Lin Jarvis, esta vez se quedarán en lo que consideran “sueldos razonables de mercado” y se plantarán en una cifra muy similar a la que actualmente cobra el campeón de 2015.

Yamaha pone en valor que tiene la mejor moto y que cualquier piloto querría pilotarla. Cualquiera significa cualquiera de los mejores, y esto incluye a Márquez, de quien se rumorea que por primera vez podría escuchar ofertas si se estanca con la Honda. En la agenda de Jarvis ya está Álex Rins, favorito de Moto2 que probablemente arrebatará, en su salto a MotoGP, el asiento en la Yamaha satélite a su compatriota Pol Espargaró.

El cebo Stoner, el tiburón Lorenzo

Ducati fichó a Casey, y seguirá paseándolo por los circuitos, para enseñar, tanto a sus pilotos oficiales, como a los que lo pueden ser, que tienen una gran moto. Este pasado fin de semana se frustró el estreno del aussie con la “Desmo16” por un problema de interpretación del reglamento; pero ya está confirmado que Stoner la probará después de la carrera de Qatar.

Lorenzo insiste en que no necesita ver al probador de lujo para saber que la moto es solvente. Jorge es un pez gordo, un tiburón que Ducati quiere pescar desde hace tiempo. Y tal vez, la decisión del piloto balear cambie por fin y dé el paso. Parece claro que la oferta de Borgo Panigale será superior a la de Iwata; pero también es verdad que estarán esperando que se confirmen los rumores sobre Márquez, para tentarle.

Por lo tanto, la incertidumbre sobre los contratos se activa con el primer protagonismo de Jorge Lorenzo, que ya renovó en Jerez el año pasado para no arriesgar más tiempo su futuro. Yamaha ha decidido plantarse y no teme la marcha del balear; porque confían en el potencial de una moto que será siempre atractiva para las futuras estrellas de MotoGP. Jarvis es un especialista fichando con mucho tiempo. Incluso se ha interesado, ya, por Fabio Quartararo, la gran promesa del motociclismo francés, que aún corre en Moto3.

Diego Lacave

@DiegoLacave