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Ya se acerca la gran boda del año en España que supone la unión de dos emporios de la cerveza: la de Alejandro Santo Domingo, riquísimo potentado de origen colombiano, y Lady Charlotte Wellesley, hija de los influyentes duques de Wellington

Mayo 25, 2016
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El próximo sábado contraerán matrimonio en la localidad granadina de Illora dos jóvenes retoños del “gran mundo” y todos los invitados preparan ya sus grandes galas para un evento que reunirá en Andalucía a lo más granado de la gran crema social internacional. El novio, Alejandro Santo Domingo, es un riquísimo potentado de origen colombiano asentado en Nueva York (se dice que su fortuna, estimada en 4.200 millones de euros, es la segunda de su país), y uno de sus grandes avales sociales es el ser tío de Tatiana Santo Domingo, la esposa de Andrea Casiraghi. La suya es una de las 50 familias más ricas del mundo teniendo como base la industria cervecera y él está considerado como el gran cerebro del emporio familiar tras conseguir hace unos meses cerrar la fusión de dos grandes de esa industria de bebidas, AB InBev y SAB Miller, mediante una transacción por valor de 108.000 millones de dólares con el objetivo de controlar la tercera parte del mercado mundial.

Pero la novia, Lady Charlotte Wellesley, no es menos importante pues es una de las hijas de los también ricos e influyentes duques de Wellington, una de las familias nobles más importantes de Gran Bretaña, y por su madre, la princesa Antonia de Prusia, es prima en tercer grado de la reina doña Sofía y pariente de toda la realeza europea además de descendiente de la gran familia cervecera británica Guinness y de los condes de Iveagh. Toda una saga de ricos y famosos que desembarcará en estos días en tierras granadinas, donde los duques de Wellington poseen una enorme Finca de 1.000 hectáreas de tierras de olivar, labranza y ganado lanar en la Dehesa Baja de Illora denominada El Molino del Rey, que procede de los tiempos en los que su antepasado fue premiado por la corona española por su intervención en la Guerra de la Independencia allá por 1813. Una magnífica propiedad que ha visitado en muchas ocasiones el príncipe de Gales, gran amigo de los Wellington, que le acompañaron en su viaje oficial a España en 2011, hecho que hace suponer que él mismo y la duquesa de Cornualles asistan a este evento en el que, con toda posibilidad coincidirían, con la princesa Carolina de Mónaco y sus hijos, con el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, o con el potentado dominicano del negocio de azúcar, Pepe Fanjul, gran amigo del rey don Juan Carlos. También se espera a una  nutrida representación de la nobleza británica y a otros como el prestigioso fotógrafo Mario Testino, para quien trabaja Lady Charlotte, que es muy cercano a la familia real británica y que en varias ocasiones ha manifestado su deseo de fotografiar a la reina doña Letizia.

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Los Duques de Wellington junto al Príncipe de Gales y la Duquesa de Cornualles

Alejandro Santo Domingo, el soltero de oro por excelencia de la gran manzana neoyorkina

Todos ellos se hospedarán en granes Hoteles de la capital granadina y se desplazaran en autobuses para la ceremonia. El novio ha sido hasta ahora el soltero de oro por excelencia de la gran manzana neoyorkina, y cuenta en su haber con varias relaciones anteriores como la modelo española Eugenia Silva, ahora esposa de Alfonso de Borbón y Yordi, y la rica heredera norteamericana Amanda Hearst. Pero su entronque con los Wellington, sumado al de su sobrina con los Mónaco, eleva aún más  socialmente a los riquísimos Santo Domingo puesto que la familia Wellesley es una de las más notables de Inglaterra, sin olvidar que Lady Jane, una hermana del actual duque, fue novia del príncipe de Gales allá por los años 70.  Por ello los Santo Domingo no repararon en gastos y lujos en la gran fiesta de compromiso de los ahora novios que se celebró en la localidad colombiana de Cartagena de Indias en marzo de este año.

Ya se sabe que la boda se celebrará en la tarde del día 28 en la Iglesia de la Encarnación de Illora y que será por el rito católico a pesar de ser ambos contrayentes de confesiones religiosas distintas. Por ello, contará con la presencia del arzobispo de Londres, gran amigo de los Wellington, y quizá también con la del arzobispo de Granada, que aún no se confirma, pues ambas familias son muy religiosas, y en semanas posteriores, y siguiendo el deseo expreso de la novia -que es licenciada por la Universidad de Oxford,  habla español con acento andaluz-, tras la boda se procederá a restaurar con 11.000 euros de las arcas de los duques partes del templo y el Retablo Barroco del Cristo que presidirá la ceremonia. A ésta, le seguirá un gran banquete con cena de gala en el palacete La Torre, que se ubica en la finca de los padres de la novia que también son duques de Ciudad Rodrigo en España, donde en las últimas semanas se ha trabajado en tareas de acondicionamiento para un evento en el que se esperan modelos de alta costura y valiosas joyas de las damas que llenarán de lujo y de glamour las dehesas granadinas.

Sin embargo, cabe recordar que las relaciones de los Wellington con la población local no son tan buenas, pues cuando en 2011 pasaron por aquellas tierras en compañía del príncipe de Gales y de la duquesa de Cornualles se encontraron con una manifestación de agricultores que claman por la devolución de ciertas tierras que la familia ducal se habría ido apropiando con el pasar de los años. De hecho, y según nuevos descubrimientos documentales, en 1813 el duque recibió la donación de otra Finca conocida como el Soto de Roma (antigua propiedad de Manuel Godoy), pero no de ésta cuya titularidad es del Ayuntamiento y que ahora se propone ahora rescatar. La Finca, que los duques  visitan escasamente dos o tres veces por año y que cuenta con cortijo y caballerizas, se utiliza fundamentalmente como coto de caza para visitantes egregios, se encuentra vallada dificultando el paso de los vecinos, a quienes no se permite recoger espárragos silvestres en los campos, y sólo emplea a una decena de personas cuando hay que ojear a las perdices que cazan los nobles. Pero por el momento todos se encuentran encantados con la presencia de ricos y notables que dejarán buenos dividendos en un municipio que ya ha puesto en marcha los necesarios dispositivos de tráfico y de seguridad.

Ricardo Mateos