Menú Portada

¿Y si vuelve Camacho?

Noviembre 13, 2015

Las pistas que deja Del Bosque en forma de declaraciones es que no seguirá después de la Eurocopa de Francia. No obstante, la Federación, Villar, tiene previsto hacer una ofensiva para que continúe hasta el Mundial de Rusia y buscará la forma de seducir al seleccionador. Si la respuesta fuera un no, se abriría un casting en el banquillo que se asegura ahora, por parte de la Federación, todavía no se ha abierto. Mientras eso sucede, se suma a la lista Camacho

camacho seleccion

A la Federación le encantaría que siguiera Del Bosque después de Francia. Es más, Villar ofrece siempre la renovación del contrato a todos sus entrenadores que consiguen la clasificación para un gran evento. Los miembros de la Federación tienen previsto una última conversación con Del Bosque para convencerle de la importancia que tiene que siga. Es más, ya lo ha dicho el protagonista, todo dependerá de una charla con Villar, aunque en la mayoría de sus declaraciones parece estar más cerca del adiós que de la permanencia.

Pendientes de la Eurocopa

También es cierto que aunque ahora se llegara a un acuerdo para la continuidad sería la Eurocopa la que tendría la última palabra. Una eliminación en la primera fase y ya puedes querer quedarte que será imposible mantenerte. Si Del Bosque tiene claro que pase lo que pase ya ha terminado su camino como seleccionador, comienza una nueva era en la selección y por supuesto la toma de una decisión determinante para seguir entre los mejores.

Cuando llegó Del Bosque, Fernando Hierro era el director deportivo y fue él quien apostó por su llegada. Ahora, como tantas otras veces, la decisión la debe tomar Villar y acertar en el elegido. Aseguran en la Federación que no hay ninguna decisión tomada, pero se habla de gente tan diferente como Jémez, Valverde, Caparrós, Emery,… Y de repente, de nuevo, Camacho. Precedente de los éxitos de la selección, todavía no ha dicho que no a los banquillos, se lleva bien con Villar y no desentona con el reciente pasado. Difícil, pero no imposible.

José Luis Corrochano