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Las empresas del magnate británico y su familia en España

(Y IV) Judah Binstock es el propietario del último oasis urbanizable de Marbella

Septiembre 6, 2007

Judah aterrizo en Marbella huyendo de Scotland Yard en 1977. Su dinero, inteligencia, presentimiento y simpatía le llevó a convertirse en el propietario de la mayor parte del suelo de esta turística localidad. Para hacerse más rico era necesario construir y los sucesivos PGOU, según fueran diseñados, podrían contribuir de una u otra manera a multiplicar su fortuna. La suerte y las influencias le han sonreído. Judah tenía el suelo y Jesús Gil el poder. Sólo bastaba con organizar un plan donde todos salieran beneficiados. Es el origen de la corrupción en Marbella, donde todo “fue bien” hasta que Gil fue condenado e ingresó en prisión, teniendo que dejar el mando a un sucesor. Pero Julián Muñoz quiso más y quienes parieron el plan decidieron quitárselo de en medio. Entonces nace la “Operación Malaya”.


Decíamos ayer –parafraseando a Fray Luis de León- que Judah Binstock es todo un personaje, al que parece no disgustarle el papel que algunos le atribuyen, un híbrido entre el interpretado por Morgan Freeman -en su última película “Sigo como Dios”- y la que protagonizó Marlon Brando hace 33 años a las órdenes de Coppola. Judah Binstock se afincó en Marbella en 1977 huyendo de Scotland Yard acusado de una estafa presuntamente cometida en el Reino Unido. Establecido en la entonces ciudad del glamour turístico de los ricos españoles y extranjeros, Judah comenzó a invertir sus dineros en tierras y propiedades, llegando a los tiempos actuales a poseer varios millones de metros cuadrados de suelo de toda clase. En la información de ayer destacábamos que la sociedad Corporación Nueva Marbella S.A. es una de las principales empresas gestionadas directamente por Binstock y es la mercantil que gestiona los proyectos inmobiliarios que el judío británico tiene previsto poner en marcha en parte del viejo Al-Andalus.
 

Parcela de lujo junto al Ayuntamiento

Entre las propiedades inscritas a nombre de esta mercantil en Marbella se encuentra, a día de hoy, una parcela de 6.215,28 metros cuadrados, de naturaleza urbana y registrada con el número de finca 37.623, en Arroyo Segundo, lindando al norte con una parcela propiedad del Ayuntamiento de Marbella. Según ha podido comprobar extraconfidencial.com, esta empresa cuenta entre sus consejeros con los hijos del multimillonario, su esposa, Josiane Rinaldo, y con su abogado, Carlos Trías Vejarano que, además de letrado asesor consta como apoderado de la entidad junto a los miembros de la familia de Judah.
 
Carlos Trías Vejarano, hermano de Juan Trías, catedrático de Historia de las Ideas Políticas de la Complutense y destacado republicano de izquierdas, figura en los Consejos de Administración de una treintena de empresas, radicadas en su mayoría en Málaga, aunque también con domicilios sociales en Sevilla, Barcelona y Baleares.
 

Llamativos socios de aventuras inmobiliarias

Se da la circunstancia que el abogado Trías participó en el llamado convenio de La Trinidad. En 1997, siendo Jesús Gil alcalde de Marbella y teniente de alcalde Julián Muñoz, el Ayuntamiento firmó un convenio urbanístico con Judah Binstock sobre «aprovechamientos urbanísticos» en la parcela denominada ´La Trinidad´. Binstock firmaba en representación de la sociedad antes mencionada, Corporación Nueva Marbella S.A., y su abogado y apoderado de la citada sociedad, Trías Vejarano, hacía lo mismo en nombre de dos sociedades irlandesas, Fringe Benefits Ltd. y Georgian Estates Ltd. El convenio consistía en la conversión de más de 300.000 metros cuadrados de suelo rústico en urbanizable, con un coeficiente de edificabilidad de 0,5.
 
Hasta ahí nada excepcional. Sin embargo, resultaba sorprendente que el Ayuntamiento apenas obtuviera beneficios de la operación. Porque en dicho convenio se comprometía a ejecutar un vial valorado en un millón de euros, cuando esa tarea correspondía a los promotores particulares. Al final de la operación, que fue paralizada por la Junta de Andalucía, la propiedad conseguía 278.374 metros cuadrados de techo a coste cero y el Ayuntamiento, menos de 30 millones por sus 30.930 metros cuadrados de techo. Curioso.
 

Excelentes relaciones con la clase política marbellí

En la interesante mercantil Corporación Nueva Marbella S.A. también figuran otros nombres españoles, concretamente, Manuel Sánchez Vélez, que ocupa el cargo de secretario, y Rafael Caballero Carrascal, como consejero. Caballero Carrascal es, además, miembro de la Fundación masona Gran Fraternidad Universal. Fraternidad del Dr. Serge Raynaud de la Ferriere, creada en Sevilla en 1983, una de las fundaciones masonas más influyentes de nuestro país. De hecho siempre se ha dicho, pero nunca se ha acreditado, que Judah también sea miembro de alguna fraternidad masona.
 
No es de extrañar por tanto que Judah guarde tan buenas relaciones entre la clase política marbellí en todos sus extremos. Si ya hay sospechas de su cercanía con “la presa política” Isabel García Marcos, a nadie le sorprende su enorme amistad con el prófugo de la justicia Carlos Fernández, del Partido Andalucista, a quien debe unos cuantos favores… Pero eso será la próxima semana.