Menú Portada
Madrid 2012 se gastó más de 600 millones de euros y ahora para 2016 el gasto será muy parecido

Y con Chicago no contaba Ruiz Gallardón

Noviembre 5, 2008

La elección de Obama como presidente de Estados Unidos se ha convertido en un obstáculo más en la carrera olímpica de Madrid 2016. La elección del senador de Illinois, residente en Chicago desde 1994, supondrá la revitalización del proyecto olímpico de la ciudad, con lo que de no contar en las apuestas de entre Madrid, Tokio y Río, pasará a ser la primera opción. A ver quién le dice que no al nuevo amo del mundo. Pese a ello el alcalde de Madrid saca pecho y sigue adelante. En Sudamérica le pidieron que se retirara para no competir con Río, pero no hizo caso. A Ruiz Gallardón no hay quien le detenga.

pq__alcalde-olimpico.jpg

Las faraónicas obras en la capital dejaron en bancarrota las arcas municipales. La fallida candidatura de Madrid 2012, en la que Ruiz Gallardón había cifrado su trampolín a lo más alto de la política española, tuvo un gasto de más de 600 millones de euros. Sí, es cierto, fue una inversión que lavó la cara de la capital, pero un despilfarro insoportable, ahora traducido en nuevos impuestos y aumento abusivos de los ya existentes.
Pero pese a que todas las señales son negativas, el alcalde de Madrid no ceja en su empeño de convertir a Madrid en ciudad olímpica. Puede que la oferta de Madrid 2016 sea en estos momentos la mejor de las cuatro ofertas, pero ya lo era también hace dos años y la derrota fue la esperada.
Ayer mismo recogían todos los medios unas manifestaciones de Alberto Ruiz Gallardón sobre la influencia negativa que tendría en la carrera olímpica madrileña la elección de Obama. Nuestro alcalde le quitó hierro y minimizó las consecuencias. Su craso error supondrá otra riada de dinero. Hasta este cuatro de noviembre Chicago ocupaba el último puesto en el ránking de aspirantes porque Estados Unidos hace tiempo que perdió el interés organizativo. Ni apoyaron a New York en 2012, que sólo con invocar al 11-S hubieran logrado la nominación, ni parecían decididos ahora a apostar por Chicago 2016. Pero ahora la vieja ciudad del crimen organizado será conocida por haber tenido de residente al nuevo presidente americano, y las instituciones pedirán a su convecino que les apoye en la carrera olímpica. No se podrá resistir, como tampoco ningún país se podrá oponer al deseo del nuevo amo del mundo.

Las razones del no

En estas páginas hemos mantenido que Madrid no tenía opciones de salir elegida el 3 de octubre de 2009 como sede olímpica, porque en 2012 será Londres la organizadora, y aunque no sea una norma escrita, el movimiento olímpico no dará dos Juegos consecutivos a un mismo continente. También hemos dicho que a la hora de los votos los países de nuestro entorno tampoco nos apoyarán porque varios de ellos pueden postularse para 2020, y entonces sí que sería del todo imposible ganar; es el caso de París, Praga, Moscú o Frankfort. Y nuestra tercera razón es que el triunfo de Madrid pasa por el apoyo del voto hispano y ese este año está decantado hacia Río de Janeiro. Sudamérica nunca tuvo unos Juegos y ahora sueñan con los primeros. Total, tres razones de peso que podían hacer que unidas diesen con Madrid eliminada en primera ronda. Ahora, con Chicago también de lleno en la carrera, las opciones han bajado todavía más.
A todo ello hay que unir una cuestión de índole interno. Y es que mientras el comité organizador de 2012 estaba bastante desprendido de tintes políticos, lo que proporcionó apoyos de toda España, el actual se puede decir que es un simple apéndice ejecutor de los deseos de Gallardón, con decisiones políticas continuas que para nada atraen apoyos de otras comunidades y partidos políticos. No, si Madrid sale elegida dentro de un año tendrá muy poco que agradecer a nadie.
A Gallardón el argumento más fuerte que le queda es el de la crisis económica. Y se basa en que mientras Tokio, Chicago y Río tienen que construir todo el proyecto desde cero, Madrid ya cuenta con el 75 por ciento de la inversión realizada. Está convencido que eso es una garantía para los miembros del COI. Unos señores, por otro lado, que van a todos los sitios a mesa y mantel, que no reparan en gastos y que la crisis será lo último que tengan en cuenta a la hora de dar su voto. Parece que Gallardón ha olvidado que en las votaciones de 2006 en Singapur Madrid tenía hecho lo mismo que tiene hoy y que la ganadora Londres presentó su proyecto con hologramas, porque ni un metro cúbico de tierra se había movido.
O sea, que todo argumento que se le insinúe al alcalde Gallardón lo desmontará con su habitual rapidez dialéctica. La misma que tantos problemas le ha causado en su carrera política. En sus presupuestos para 2009 paralizará todo menos lo relacionado con Madrid 2016. “La crisis se puede convertir en una oportunidad para la candidatura de Madrid“, afirma. Que dé nombres y apellidos de los beneficiados.