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Ximo Puig se apunta a la nación de naciones de Pedro Sánchez promocionando el valenciano con una partida de 2,7 millones de euros y exigiendo el idioma a más de 1.000 profesores que podrían perder su puesto de trabajo

Agosto 30, 2017

La campaña institucional del valenciano se dividirá en cuatro lotes destinados a la inserción de la campaña institucional de promoción del valenciano en medios impresos, publicaciones digitales, radio y televisión, así como la publicidad exterior (1.936.000 euros); a los trabajos elaborados y actualización de la información en la web de la campaña y las redes sociales (77.440 euros); difusión de la campaña mediante la realización de actividades en un autobús que se desplazará por diferentes localidades, centro comerciales y colegios (641.300 euros) y merchandising (67.760 euros).

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España es una nación de naciones, o eso al menos es lo que promulga Pedro Sánchez, secretario general del PSOE tras haber sido desterrado de Ferraz. De hecho, el político que renunció a su acta de diputado el 29 de octubre de 2016 en plena crisis identitaria del PSOE, parece ser uno de los apoyos de mayor peso que tiene la cuestión soberanista catalana pergeñada por Artur Mas, Carles Puigdemont y PdeCat (o en su antigua fórmula, CDC), que acaba de dar una nueva vuelta de tuerca al anunciar la aprobación de la Ley de desconexión con España antes del referéndum del 1 de octubre. Sus palabras son desde hace unos meses, paños calientes que intentan calmar -o avivar-, la tensión entre el Gobierno central y la Generalitat de Cataluña, exigiendo el derecho a decidir de los catalanes: “España no es inmovilista, no es ni Mariano Rajoy ni el PP. España no es insolidaria, no es anti catalana. España es plural y diversa, España es progresista, España es solidaria. España quiere a Cataluña, ¡digámoslo alto y claro!”.

Tanto ha calado su mensaje que los barones autonómicos del PSOE han comenzado a reivindicar su perfil más nacionalista y a defender los suyo con uñas y dientes en detrimento de lo que nos une a todos, en una estrategia que lo único que consigue es crear un mayor separatismo en el panorama nacional. Eso es lo que ha hecho Ximo Puig, el presidente de la Generalitat valenciana tripartita (PSPV, Compromís y Podemos), que, pese a parecer distanciado del líder socialista debido a la aparición de la figura de Rafa García, candidato sanchista a liderar el PSPV, sigue la hoja de ruta nacionalista de Pedro Sánchez.

Y siempre a costa de la Educación

Y lo hace a través de la Educación, una de las armas de destrucción masiva de la política actual. La futura Ley de Función Pública, que todos los docentes de la educación pública tienen que acreditar. En ese texto se exige a los profesores disponer de los títulos que acreditan el conocimiento de la lengua propia -el C1 y el Certificado de Capacitación-, que a partir del curso que viene (2018-2019), serán necesarios para ocupar cualquier plaza docente. En esta situación se encuentran unos 1.241 interinos que ocupaban vacante este curso y no cumplen el requisito. Además, explican desde los sindicatos, que es un colectivo de difícil inclusión laboral ya que “la gran mayoría tienen más de 45 años y más de una década de experiencia docente. Por desgracia es un colectivo que tendrá muy difícil encontrar un hueco en el mercado de trabajo”.

El pasado 10 de agosto el Juzgado de lo Contencioso Administrativo Nº 8 de Valencia desestimó en sendos autos la suspensión cautelar de la orden de la Consellería de Educación que exige al profesorado interino el requisito lingüístico del valenciano para poder participar en los procedimientos de adjudicación de plazas. Los interinos que a partir del 1 de septiembre no tengan la capacitación para dar clases en valenciano serán desactivados de las bolsas de trabajo hasta que obtengan dicha formación.

La Consellería de Educación, representada por el consejero Vicent Marzá, ha intentado defenderse cual gato panza arriba alegando que esta nueva norma deriva de una orden del PP que era todavía más restrictiva, pero ha reculado, cuanto menos, dando luz verde a un programa intensivo que teóricamente se ha impartido este mes de agosto, para que este colectivo obtenga la titulación en setiembre y no pierda su puesto de trabajo.

Millones para promocionar el valenciano

Pero al mismo tiempo que Ximo Puig intenta tapar el agujero por el que se fugaban más de 1.000 profesores por culpa del valenciano, se deja unos 2.722.500 euros en la promoción de su lengua romance propia. Así lo ha hecho mediante el contrato de la Consellería de Educación, Investigación, Cultura y Deporte, para el “servicio de difusión en diferentes soportes de la campaña institucional de promoción del uso del valenciano”. Un contrato con un período de difusión desde su adjudicación hasta el 30 de junio de 2019.

Será un contrato dividido en cuatro lotes destinados a la inserción de la campaña institucional de promoción del valenciano en medios impresos, publicaciones digitales, radio y televisión, así como la publicidad exterior (1.936.000 euros); a los trabajos elaborados y actualización de la información en la web de la campaña y las redes sociales (77.440 euros);  difusión de la campaña mediante la realización de actividades en un autobús que se desplazará por diferentes localidades, centro comerciales y colegios (641.300 euros) y merchandising (67.760 euros). Precisamente ese último punto ordena la producción de 80.000 unidades de pins o chapas con el lema de la campaña y el logotipo de la Generalitat, productos escolares, productos para comercios y hostelería y productos textiles como una camiseta. Todo apunta a que Ximo Puig ya ha empezado su campaña a la Generalitat para las próximas Elecciones a las Cortes Valencianas de 2019.

Doinel Castro