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William Bradford Bishop, Jr., prófugo de la Justicia desde que presuntamente asesinó a cinco miembros de su familia en 1976 tras lo que les quemó con gasolina y les enterró

Octubre 5, 2015
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William Bradford Bishop, Jr. es un fugitivo de la Justicia americana desde que, presuntamente, asesinó a cinco miembros de su familia: su esposa (37 años), su madre (68 años), y sus tres hijos (5, 10 y 14 años), el 1 de marzo de 1976 en Bethesda (Maryland, Estados Unidos). Según la cronología del crimen, después de acabar con la vida de sus familiares, transportó los cadáveres a Columbia (Carolina del Norte), donde los enterró en una fosa poco profunda, les roció con gasolina y les prendió fuego. Acusado de fuga ilícita para eludir enjuiciamiento y asesinato con arma contundente, el 10 de abril de 2014 el FBI le incluyó en su lista de los 10 fugitivos más buscados. En este sentido, ofrecen una recompensa de hasta 100.000 dólares por alguna información que conduzca directamente a su arresto, avisando de que se trata de un criminal “armado, sumamente peligroso y con tendencias suicidas”.

Del Servicio de Contrainteligencia americano a prófugo de la Justicia

William Bradford Bishop, Jr., nació el 1 de agosto de 1936 en Pasadena (California), entre otros estudios, obtuvo un diploma en la Universidad de Yale en Estudios Americanos y una Maestría en Italiano en la Universidad de Middlebury en Vermont.  Tras su graduación en Yale en 1959, se casó con Annette Wels. A continuación, pasó cuatro años en el Ejército norteamericano en el servicio de contrainteligencia y después se unió al Servicio Exterior de los Estados Unidos, puesto por el que viajó en numerosas ocasiones al extranjero. Por este motivo, habla cinco idiomas con fluidez, entre los que se encuentran, el inglés, italiano, francés, español y serbocroata.

En el año 1976 vivó en Bethesda, Maryland, junto con su esposa, Annette (37 años), su madre, Lobelia (68 años) y sus tres hijos, Guillermo (14 años), Brenton (10 años) y Geoffrey (5 años). En esta época, Bishop padecía de insomnio, recibía tratamiento psiquiátrico y tomaba medicamentos para la depresión.

La denegación a la promoción laboral, posible motivo del crimen

A principios de 1976 se le denegó la promoción laboral a la que estaba optando. Los investigadores creen que este fue el desencadenante del crimen de William Bradford Bishop, Jr. El 1 de marzo de ese mismo año el fugitivo le dijo a su secretaría que no se encontraba bien y se marchó antes del trabajo. Poco después, la Policía cree que condujo primero a Foggy Bottom, al Banco del que retiró varios cientos de dólares, y compró un martillo de bola, una lata de gasolina, una pala y un tridente.

Regresó a su casa en Bethesda alrededor de las 07.30-20.00 de la tarde, después de que sus hijos se fueran a la cama. La investigación policial muestra que probablemente asesinó a su esposa en primer lugar. Su madre, que volvía a casa después de andar, fue la segunda en morir a manos de su hijo. Por último, asesinó a sus tres hijos que en esos momentos estaban durmiendo en sus habitaciones.

Supuestamente, tras llevar a cabo los asesinatos de cinco miembros de su familia, William Bradford Bishop, Jr. cargó sus cadáveres en la furgoneta y condujo seis horas, unas 275 millas (443 kilómetros), hasta un pantano densamente boscoso al sur de Columbia, Carolina del Norte. El 2 de marzo cavó una fosa poco profunda, amontonó los cuerpos, los roció con gasolina y les prendió fuego.

Una lata de gasolina, una horca y una pala y las marcas del martillo en el techo de la habitación de dos de los niños que dormían en literas

Ese mismo día, un guarda forestal del Estado de Carolina del Norte fue enviado a la zona después de que un observador avistara una torre de humo y descubrió los cuerpos quemados junto a una lata de gasolina, una horca y una pala. Los registros dentales ayudaron a identificar los cuerpos sin vida de la familia de William Bradford Bishop, Jr. La Policía ha confirmado que el fugitivo visitó ese mismo día una tienda en Jacksonville (Carolina del Norte), donde utilizó su tarjeta de crédito para comprar zapatillas de tenis. Algunos testigos aseguraron que este iba acompañado del perro de la familia.

El 10 de marzo una vecina de la familia llamó a la Policía preocupada por la ausencia de la familia Bishop y a su llegada descubrieron gotas de sangre en el porche. Una vez dentro de la casa, encontraron sangre salpicada en suelo y paredes. La habitación de los niños estaba cubierta de sangre del techo al suelo también. El detective que llevó el caso dijo que era “el peor lugar del crimen que había observado nunca” en sus doce años como oficial de Policía. Además, uno de los detalles más inquietantes en la escena del crimen eran las marcas del martillo en el techo de la habitación de dos de los niños que dormían en literas.

El coche de la familia Bishop fue localizado el 18 de marzo abandonado en un campamento aislado en Elkmont (Tennessee), en el Parque Nacional Great Smoky Mountains, a unas pocas millas del sendero de los Apalaches. En su interior encontraron comida para perros, una escopeta, un hacha, una manta con sangre y un kit de afeitado.

La huída

Bishop tuvo aproximadamente una semana de tiempo de antelación antes de que las autoridades comenzaran a buscarlo. En este tiempo, pudo haber viajado con su pasaporte diplomático estadounidense. Desde su huída han sido numerosos los testigos que le han situado en Bélgica, Finlandia, Inglaterra, Países Bajos, Alemania, Grecia, Italia, España, Suecia y Suiza.

A partir de 2010, las autoridades creen que está vivo y puede estar en Suiza, Italia o en algún otro lugar de Europa viviendo su vida sin trabas. Bishop era conocido para gestionar y crear pasaportes mientras trabajaba para el gobierno de Estados Unidos por lo que es posible que tras su marcha a otro país se crease una nueva identidad, utilizando certificados de nacimiento y pasaportes falsos que pudo crear antes o después del crimen. Sin embargo, tampoco descartan al cien por cien que todavía pueda estar en los Estados Unidos.  El 9 de octubre de 2014 se halló el cuerpo sin vida de un hombre no identificado que se parecía al fugitivo, pero las pruebas de ADN descartaron que se tratase de Bishop.

La personalidad del asesino

La descripción de Bishop es la de alguien con una personalidad intensa y egocéntrica, propenso a arrebatos emocionales violentos y que prefería un ambiente limpio  y organizado. Se le conocía por ser una persona que leía mucho y, por este motivo, los investigadores no descartan que porte consigo un diario. Además, tomaba whisky escocés y vino.

Era un amante de la naturaleza, campista y caminante. Poseía una extensa experiencia gracias a ir a campamentos en África. También disfrutaba del piragüismo, la pesca, la natación, montar a caballo, el tenis, el esquí, el motociclismo y era un piloto aficionado con licencia para volar. El FBI destaca que Bishop tiene una cicatriz quirúrgica vertical de seis pulgadas (15 cm), en la parte baja de la espalda.