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Cuando cadenas de televisión y prensa escrita parecía que desistían de su localización

Vuelven a la carga con el “desaparecido” y enigmático ex marido de Doña Letizia

Enero 17, 2011
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Puede que sea una buena política informativa la instaurada por Zarzuela en los últimos meses a la hora de entreabrir las puertas de la Casa Real para que, al “informar” de algunos asuntos, se obvien otros de mayor calado. Atrás, muy atrás, queda la sabia decisión de RTVE de excluir de los programas del corazón toda información relativa a los Reyes y su familia. Medida que no fue secundada por ninguna otra cadena. Ahora comprobamos como Jaime Peñafiel -al que pronto veremos disfrazado en el plató de Sálvame al paso que lleva-, y Jorge Javier Vázquez especulan con un presunto embarazo de Doña Letizia Ortiz; o leemos y vemos el encuentro de la Infanta Doña Elena con su “último” compañero sentimental, el Director de Acción Social de la Fundación Mapfre, Fernando Garrido. Desmentido rotundo de la Casa Real, no en el caso del supuesto embarazo. Y así, hasta una relación que promete ser interminable.

No sabemos si, como aseguran fuentes muy solventes, la Princesa de Asturias ha tomado las riendas informativas de la Familia Real española. Resulta, cuando menos sorprendente, su familiaridad con la reportera del citado programa de Tele5, Adriana Abenia. Y más aún los “gazapos” en los que durante los últimos meses se han visto sorprendidos Don Juan Carlos I y Doña Sofía.

Anonimato respetado… hasta ahora

En lo que sí ha triunfado Doña Letizia Ortiz, informativamente se entiende, es en conseguir que su ex marido desaparezca del escenario mediático. Las cadenas de televisión lideres de audiencia intentaron, con cheques en blanco en mano, conseguir las declaraciones de este hombre enigmático tras conocerse el noviazgo de su todavía esposa con Don Felipe de Borbón. Fracasaron. Ni tan siquiera lograron obtener algún off the record. Nadie sabe dónde está, a qué se dedica y cuánto dinero gana. Sorprendentemente ha pasado de ser el hombre más buscado a que todos los medios respeten su anonimato, algo inusual con otros familiares de la Princesa de Asturias. Algo pues debe de callar.

Doña Letizia se casó el 8 de octubre de 1998 con Alonso Guerrero Pérez, licenciado en Filosofía por la Universidad de Extremadura, profesor de Literatura en un Instituto y escritor. Fue un matrimonio civil oficiado en Almendralejo (Badajoz), por el entonces alcalde del PP, Manuel Jesús Morán, ante un centenar de invitados y del cual se divorciaron tan solo un año después y tras seis años de convivencia previa. Letizia había conocido a su ex marido, que nació en Mérida en 1962 y por tanto es 10 años mayor que ella, varios años antes cuando él daba clases de Literatura en el Instituto madrileño Ramiro de Maetzu.

Silencio, nos aseguran, que tiene precio y por algo será. Recordemos que, cuando se anunció el enlace entre Don Felipe y Doña Letizia, el documento de separación de mutuo acuerdo entre la hoy Princesa de Asturias y su entonces marido fue custodiado en una caja fuerte por el mismísimo alcalde Madrid, Alberto Ruiz Gallardón.

Alonso Guerrero ya declaró a el diario El Mundo en 2003 que “nadie espere encontrar en mi una especie de Paul Burrell, el mayordomo de Lady Di, que acaba de vender los secretos de la Princesa. Ni por asomo… No voy a hablar ni ahora ni más adelante de mi vida personal”. Pero todo tiene un principio y un final y alguien quiere volver a la carga con este espinoso asunto y promete no cejar en el empeño. Al parecer, dispone de información de primera mano. ¿Le dejarán?