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A QUIÉN CORRESPONDA

A QUIÉN CORRESPONDA

Vuelve la Liga y vuelven dos entrenadores: Caparrós luchará por salvar a Osasuna y Víctor Sánchez del Amo por reivindicarse en el Betis

Noviembre 16, 2016
caparros-osasuna

Tras el último parón de selecciones del año regresa la Liga con una jornada (la 12) más que interesante. Aparte del derbi entre Atlético y Real Madrid (del que hablaremos el viernes), nos encontramos ante dos debuts de dos viejos conocidos en nuestro fútbol. Por una parte, el veterano Joaquín Caparrós comienza su enésima andadura en Primera (lunes 21, Leganés-Osasuna, Butarque, 20:45 horas), con el complicado objetivo de mantener al naviero navarro en la máxima categoría. Un par de días antes afrontará el neófito Víctor Sánchez del Amo su proyecto en Heliópolis (viernes 18, Betis-Las Palmas, Benito Villamarín, 20:45 horas). Ambos tienen un difícil reto entre manos.

Caparrós, ante otro match ball

Joaquín Caparrós tiene que enfrentarse a un doble problema: por un lado, el meramente deportivo. Mantener a Osasuna en Primera no será fácil, máxime teniendo en cuenta el nivel mostrado por sus supuestos rivales (únicamente el Granada se está mostrando como un claro candidato al descenso). El otro obstáculo que se encontrará el utrerano en su nuevo camino será el de hacer olvidar a su antecesor. A pesar de haber sido destituido con el equipo penúltimo, Enrique Martín Monreal es una suerte de ídolo en Pamplona. Hasta tal punto llega la admiración de los aficionados rojillos por su antiguo técnico que muchos han afirmado en las redes sociales que el descenso no hubiera supuesto ningún drama. “El equipo el año pasado no estaba para ascender. El objetivo era hacer un proyecto duradero para que en cuatro años pudiéramos estar en disposición de mantenernos en Primera sin problemas”. Es la opinión de un seguidor, pero se asemeja bastante a lo expuesto por Enrique Martín en su última comparecencia ante los medios. El entrenador, símbolo en El Sadar, se fue como vino: de forma elegante, humilde y declarando amor eterno a Osasuna.

Ahora llega Caparrós, un veterano de guerra experto en estas lides y uno de los fijos en todas las quinielas cuando un entrenador es destituido. Y no solamente cuando hablamos de equipos abocados al abismo. En los últimos meses, el de Utrera fue el favorito para suplir a Vicente del Bosque en la selección. El nombramiento de Lopetegui, de hecho, nos pilló con el pie cambiado a todos. Su última experiencia en Primera, eso sí, no salió bien: fue despedido del Granada a principios de 2015 y hasta este momento se ha mantenido activo en los medios. Ahora ha implantado su modelo en Tajonar, modificando hábitos de trabajo e incluso de alimentación. La directiva confía ciegamente en él. La afición no tanto. La distancia con la salvación es actualmente de 3 puntos. Algo asequible para un hombre con su experiencia.

Víctor quiere reivindicarse en la profesión

Más sorprendente quizás ha sido el nombramiento de Víctor Sánchez del Amo como entrenador del Betis. Primero porque la entidad verdiblanca, sin haber cuajado un gran inicio de temporada, no está inmersa en los puestos de descenso (el club sevillano marcha décimo cuarto, dos puntos por encima de los puestos del azufre). Y en segundo lugar por el hombre elegido para sustituir a Poyet: Víctor Sánchez del Amo dejó un regusto un tanto amargo después de su paso por el Deportivo y duró dos telediarios en su aventura en el Olympiakos. Sin duda, se trata de una maniobra arriesgada por parte de la directiva encabezada por Ángel Haro.

Sus más allegados dibujan a Víctor como un hombre con vastos conocimientos sobre el juego, estudioso y en constante proceso de aprendizaje. Su debe, según lo visto en A Coruña, está en la gestión del vestuario. En el Deportivo se vio sobrepasado por el comportamiento de varios jugadores. Uno de ellos, Luisinho, le ha mandado un recado nada más llegar a Sevilla: “Es una buena noticia para nosotros porque el Betis peleará por no bajar”. El lateral portugués venció con claridad su batalla con el joven técnico (40 años): él se quedó en el Dépor, mientras que Víctor se fue.

Su paso por el Olympiakos (equipo del que fue segundo entrenador en la etapa de Míchel) no ha ayudado mucho a reforzar su imagen. Fue destituido poco después de llegar al verse apeado en la ronda previa de Champions por el modesto Hapoel Beer Sheva israelí. Admirado por el gremio, ahora deberá ganarse el respeto de sus jugadores. Caparrós y Víctor, dos entrenadores con mucho que demostrar.

Felipe de Luis Manero

@FelipedeLuis99