Menú Portada

Villar, Sáez, Escañuela y Odriozola suman 73 años salpicados con escándalos al frente de las Federaciones deportivas españolas de Fútbol, Baloncesto, Tenis y Atletismo

Julio 25, 2017

En el artículo 5 de la Orden que regula los “electores y elegibles para la Asamblea General” de las Federaciones deportivas no se establece nada respecto a la condición que limitaría la presidencia a un período determinado tal y como si sucede en otros estamentos políticos y en otras naciones.

cuatro-federaciones

En 1988 un jovencísimo Ángel María Villar de apenas 38 años llegaba a la presidencia de la Real Federación Española de Fútbol. Lo hacía habiendo sido fundador y vicepresidente de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), además de presidir la Federación Vizcaína de Fútbol y pertenecer a la Junta de la Real Federación Española de Fútbol. Dese aquel 1988 del que han pasado ya casi 30 años, Ángel María Villar fue ratificado en su cargo en las Elecciones de 1992, 1996, 2000, 2004 , 2008, 2012 y 2017. Pero ha sido este, su octavo mandato, en el que realmente las cosas se han empezado a torcer para el que también es -todavía-, vicepresidente de la FIFA y miembro del Comité Ejecutivo de la UEFA, cargos, todos ellos, por los que percibe unos 750.000 euros anuales.

El pasado martes, Ángel María Villar y su hijo, Gorka Villar, eran detenidos por los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en el marco de una Operación anticorrupción ordenada por la Audiencia Nacional. Sobre ellos pesan varios presuntos delitos de corrupción entre particulares, falsedad, administración desleal y apropiación indebida. El quid de la cuestión parece el cobro de comisiones ilegales por la celebración de partidos amistosos de la Selección Española de Fútbol. Sea como fuere, la Operación Federación parece que va a poner punto y final a la etapa interminable de Ángel María Villar como presidente de la RFEF. Pero, ¿es necesario llegar a esto para acabar con el mandato de un presidente que, además, no contaba con el beneplácito de la mayoría? ¿Qué han hecho los últimos secretarios de Estado para el Deporte y presidentes del CSDJaime Lissavetzky Díez, Miguel Cardenal y ahora José Ramón Lete– para evitarlo?

Dios los cría, ellos se juntan: La ayuda impagable de Joseph Blatter

En el año 2007, como medida previa a las elecciones federativas de 2008 y siendo secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky Díez, el Gobierno aprobaba la Orden 3567/2007, reguladora de los procesos electorales en las Federaciones españolas incluyendo una norma específica -que obligaba a las que no acudían a los Juegos Olímpicos-, a convocar Elecciones a la presidencia antes de Pekín 2008, en un intento desesperado por terminan con el período presidencial de Ángel María Villar quien presentó una candidatura apoyada por más del 80% de los votos. Obtuvo la reelección tras haber conseguido un aplazamiento de la norma mediante un recurso contencioso que finalmente fue desestimado por la Audiencia Nacional. Por aquella orden ministerial, España recibió la amenaza del ex presidente de la FIFA (hoy también desterrado por corrupción), Joseph Blatter: “Si el Gobierno español, a través del Consejo Superior de Deportes, sigue interfiriendo en los asuntos del Fútbol tendrá que asumir que sus Clubes y su Selección salgan de las competiciones internacionales. Sería muy duro, pero yo tardaría sólo seis horas en convocar, escuchar y decidir la exclusión de España en el Comité de Urgencia de la FIFA. España no podría jugar la Eurocopa ni los clubes españoles seguir en la Champions y en la UEFA“.

En la actualidad, la composición, funciones y duración del mandato de los órganos de gobierno y representación de las Federaciones deportivas españolas deben adecuarse a los criterios establecidos en la Orden ECD/2764/2015, de 18 de diciembre, por la que se regulan sus procesos electorales. Según esta orden ministerial, “las federaciones deportivas españolas procederán a la elección de sus respectivas Asambleas Generales, Presidentes y Comisiones Delegadas cada cuatro años (…) coincidiendo con el año de celebración de los Juegos Olímpicos de Verano, debiendo iniciarse dentro del primer cuatrimestre de dicho año. No obstante, las Federaciones deportivas españolas que vayan a participar en los Juegos Olímpicos de Verano iniciarán sus procesos electorales dentro de los dos meses siguientes a la finalización de los mismos”.

También se expone en el texto de esta orden que “el presidente de las Federaciones deportivas españolas será elegido mediante sufragio libre, directo, igual y secreto por los miembros de la Asamblea General presentes en el momento de la elección” y que “podrá ser candidato a Presidente cualquier persona, española y mayor de edad, que no incurra en causa de incapacidad o inelegibilidad”.

Precisamente en el artículo 5, referido a los “electores y elegibles para la Asamblea General”, no se establece nada respecto a la condición que limitaría la presidencia a un período determinado tal y como si sucede en otros estamentos políticos y en otras naciones. Es esta laxitud del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de Íñigo, su titular, Méndez de Vigo, que permite que los presidentes de las Federaciones deportivas españolas se adhieran a sus cargos como si fueran desempeños vitalicios y nominativos.

Otras Federaciones

Pero esta situación no afecta solo al fútbol. Un caso similar se vivió en el Baloncesto español en 2015 cuando el presidente de la Federación española, por aquel entonces José Luis Sáez y que llevaba 11 años en el cargo, fue investigado por el supuesto uso indebido de fondos federativos. Los presuntos delitos de malversación de caudales públicos, apropiación indebida, administración desleal, falsedades documentales, blanqueo de capitales, pertenencia a organización criminal y contra la Hacienda Pública, son los siete grandes lunares que se le imputan a José Luis Sáez durante su gestión al frente de la Federación Española de Baloncesto (FEB). Y es que, según las noticias existentes, el que fuera su presidente antes que Jorge Garbajosa, se habría gastado 738.000 euros en Restaurantes de Madrid, Sevilla y Sanlúcar de Barrameda entre 2011 y 2014, además de cargos por valor de 30.000 euros en tarjetas proporcionadas por la FEB y una cuenta de anticipos donde supuestamente atribuía compras familiares. Una situación que terminó por dilapidar su mandato en verano de 2016 y que hace escasos tres meses acababa también con su periplo en la FIBA.

Si miramos hacia el Tenis nos encontramos un escenario idéntico. José Luis Escañuela fue presidente de la Real Federación Española de Tenis durante seis años, los que van de 2009 a 2015. Ahora, su sucesor en el cargo, Miguel Díaz Román, intenta que las aguas vuelvan a su cauce tras la situación embarrada que dejó Escañuela. Un escándalo que se puede resumir en hechos como el uso de 600.000 euros de la Federación no justificados (de los que 100.000 se serían utilizados por el ex presidente para viajes personales, pago a periodistas e incluso caramelos); el ocultismo de información y documentación al CSD; las dudas sobre el proceso electoral de 2012 que supuso la reelección de Escañuela; e incluso la falsificación de la firma de Rafa Nadal. El ex presidente del CSD, Miguel Cardenal, llegó a asegurar que solo “aproximadamente el 15% del presupuesto se destinaba al Tenis”.

Otro caso peculiar es el de la Real Federación Española de Atletismo, ahora presidida por Raúl Chapado pero que estuvo encabezada por José María Odriozola por nada más y nada menos que 27 años, desde 1989 hasta 2016. La gestión de Odriozola no contó con especiales traspiés pero sí hay que destacar el revuelo creado en torno a la Operación Galgo contra el dopaje en el deporte de élite realizada en España y que salpicó a numerosos atletas. Por aquel entonces la opinión pública pidió la cabeza de Odriozola, quien resistió en su cargo asegurando que “no voy a dimitir. Soy una víctima y sería de cobardes abandonar ahora el barco”. Pues lo tuvo que abandonar por pies.

Doinel Castro