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Los sindicatos consiguen privilegios desorbitados a pesar de la crisis y del mensaje de austeridad que pregonan

Valeriano Gómez “blinda” a los trabajadores de Correos y concede ayudas educativas para sus hijos y préstamos a los jubilados de la empresa

Julio 17, 2011

Los créditos son sin interés y hasta un máximo de 4.500 euros

El nuevo Convenio Colectivo de la Sociedad Estatal contempla la creación de una Comisión Central con unas competencias casi ilimitadas


Le quedan pocos meses en el cargo, pero el ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, se ha propuesto dejar todo atado y bien atado antes de abandonar su sillón azul en el Congreso de los Diputados. En lo que se refiere a los trabajadores de la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos los privilegios que sus empleados disfrutarán a partir de ahora y hasta el 31 de diciembre de 2013 son notorios. Gracias a la presión que han venido ejerciendo los sindicatos, Gómez –afiliado al sindicato UGT, no lo olviden-, ha hecho públicas unas concesiones, que a más de uno le parecerán desorbitadas, dentro del Convenio Colectivo de la entidad telegráfica, cuando la consigna más manida dentro del propio Gobierno y las organizaciones sindicales de cara a la sociedad es la del ahorro y la austeridad ante la preocupante crisis económica.

Según aclara la propia empresa, y secundan los sindicatos, “las difíciles circunstancias del entorno postal” obligan a tomar las medidas necesarias para superar la compleja situación actual, y es “imprescindible que ambas partes contribuyan el la confluencia” de sus propios intereses. Pues dicho y hecho. En lo que se refiere a las condiciones de empleo y contratación, el Convenio Colectivo aprobado por el ministerio de Trabajo establece la creación de una Comisión Central con unas competencias casi ilimitadas. Entre otros puntos, se reserva la negociación, con carácter previo e independiente a cualquier decisión que tome la empresa, en las reestructuraciones de servicios o traslados de centros de trabajo, en cualquier asunto que afecte a las plantillas de las distintas delegaciones en todo el territorio nacional, en lo que se refiere a sus jornadas, horarios, turno y sistemas de trabajo. Vamos, que la susodicha Comisión tiene plenos poderes para hacer y deshacer, sin que la empresa tenga potestad para intervenir.

Control sindical absoluto sobre el empleo

En otras palabras, los trabajadores de Correos quedan a partir de ahora blindados, y asuntos como el absentismo laboral, la falta de motivación o el poco rendimiento, tan de moda en estos tiempos y que constituyen uno de los males endémicos de nuestro sistema laboral, pasan a un segundo plano y será muy difícil sancionar a aquéllos que supuestamente no cumplan en sus puestos de trabajo.

En lo que se refiere a los procesos de ingreso y de convocatoria en bolsas de empleo temporal, la Comisión de Empleo Central coloca a partir de ahora su anagrama junto al de Correos, “en todos y cada uno de los documentos correspondientes”, especifica, por lo que pasa a controlar de manera directa quién entra y quién sale de la empresa. Con este nuevo convenio, la Comisión también pasa a recibir información periódica sobre la cobertura del empleo, además de conocer los criterios de organización, concentración, modificación o supresión de los Servicios Rurales de Correos, ámbito en el también tendrá jurisdicción para decidir sobre el futuro de posibles nuevos empleados o de los ya existentes. Por si fuera poco, la Comisión Central podrá, “en cualquier momento”, modificar o revocar las decisiones adoptadas por las delegaciones territoriales. En lo que se refiere al calendario laboral, la nueva Comisión tendrá la última palabra sobre las vacaciones y festivos de los empleados.

La sombra de Bibiana Aído

Pero el chollo no acaba aquí. Los hijos de los trabajadores también se llevan su parte gracias a la manga ancha del ministro Gómez. En materia educativa, los jóvenes con edades comprendidas entre los 0 y 24 años recibirán ayudas para sufragar sus gastos escolares, libros y material necesario para acudir al centro docente. En el plano universitario, la Comisión también consigue que se sufrague el coste de la matrícula y demás gastos de inscripción en los estudios universitarios cursados por el personal laboral de Correos. Los jubilados tampoco se quedan fuera y recibirán préstamos sin interés de hasta 4.500 euros.

En el apartado de política formativa, la empresa se ve obligada a elaborar y entregar un documento a la Comisión en el que debe aclarar cómo son los cursos que imparte, a qué colectivos van dirigidos y el presupuesto del que dispone para tal fin. Pero los sindicatos no se quieren quedar cortos en este apartado y, con cargo a los Fondos de Formación, también toma cartas en el asunto y controlarán el dinero destinado a formación, medios y materiales didácticos, alojamiento, manutención y desplazamiento. La sombra de la ex ministra Bibiana Aído también planea sobre el nuevo Convenio Colectivo, que implanta un plan de igualdad para el desarrollo de políticas equitativas entre hombres y mujeres en todos los ámbitos laborales de Correos.

Daniel Leguina