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Va de joyas: La ex esposa del Aga Khan vende su valiosísima colección cuyo precio supera los 20 millones de euros, mientras la India reclama a Inglaterra la legendaria Koh-i-Noor -“Montaña de Luz”-, valorada en 170 millones

Abril 4, 2016
gthysen

Dos años justos después de su mediático y complejo divorcio, la última esposa del príncipe Karim Aga Khan IV -uno de los jefes de la infanta Cristina-, que durante su matrimonio llevó el nombre de Begum Inaara, se decide ahora a vender parte de su fabulosa colección de joyas que saldrá a subasta en los salones de la prestigiosa firma Christie’s en la ciudad de Ginebra el próximo 18 de mayo. Una venta que se estima que superará de largo los 20 millones de euros que las 46 valiosas piezas tienen como precio de salida. Una importante suma que vendrá a unirse a los 50 millones de libras esterlinas que la alemana Gabriele Renate Thyssen -no confundir con los Thyssen-Bornemisza-, consiguió arañar tras un divorcio que fue el más caro de la Historia de Francia, después diez largos años de confrontación entre los Tribunales ingleses y el sistema judicial francés.

Pero larga es también la trayectoria matrimonial de esta rubia, considerada por muchos como una arribista, cuyo primer matrimonio en 1991 con el príncipe Karl Emich de Leiningen, primo lejano de la reina doña Sofía, ya generó un gran escándalo en la Alemania de los príncipes pues provocó la pelea entre el príncipe y su padre de resultas de la cual él fue desheredado como primogénito de esa familia principesca en favor de su hermano menor, el príncipe Andreas. Según el propio príncipe, el estrés generado por aquella disputa, que implicaba la herencia de castillos, propiedades rurales y hasta una Isla en el Mediterráneo por un valor de 100 millones de libras esterlinas, fue el origen de su divorcio tras el cual Gabriele pasó a segundas nupcias con el Aga Khan tras convertirse al islam de los ismaelitas de los que su nuevo esposo es el líder espiritual. Un matrimonio con uno de los príncipes más ricos del mundo y muy cercano a la familia real española, pues ambos asistieron en 2004 a la boda de los entonces príncipes de Asturias.

El histórico diamante Pohl, de 36 quilates, que fue propiedad de la riquísima familia Chrysler, y cuyo valor se ha fijado en 5 millones de euros

La inteligente Gabriele se presenta ahora de nuevo como princesa de Leiningen -y por tanto Alteza Serenísima-, a pesar de no contar para ello con la aprobación de su primer esposo y de los Leiningen, y sorprende que haya preferido el uso de este título al más sonoro de Begum Inaara. Pero todo vale para animar a los compradores a esta venta fuertemente mediática motivada, según la princesa, por la dificultad de utilizar piezas tan grandes y valiosas en los tiempos presentes. Entre ellas destacan un magnífico collar de esmeradas y diamantes de la firma Van Cleef & Arpels (estimado en 3 millones de euros), un collar de perlas cultivadas y diamantes con motivos florales que perteneció a la Begum Mohamed Shah Aga Khan (estimado en 400.000 euros), y el histórico diamante Pohl, de 36 quilates, que fue propiedad de la riquísima familia Chrysler y cuyo valor se ha fijado en 5 millones de euros. La ahora princesa de Leiningen se presenta como miembro de esta histórica familia alemana y como presidenta de su propia Fundación humanitaria y filantrópica, animando con ello a una venta que augura que se alcancen cifras mucho mayores de las estimadas.

Pero poco gustará este paso al Aga Khan a quien su inmensa fortuna -unos 1.000 millones de dólares-, genera ingresos anuales de 500 millones de dólares procedentes de acciones en el Mercado de Valores, inversiones, y complejos turísticos, sin contar sus colecciones de arte, sus valiosas joyas, sus caballos de carreras, y sus castillos en Francia y en Suiza. Pero en eta ocasión el príncipe Karim tendrá que permanecer en silencio pues ya su primera esposa, la Begum Salima, puso en venta tras su divorcio en 1995 en la misma Christie’s de Ginebra otras valiosas piezas de joyería de la familia por valor de 27 millones de dólares, generando una batalla legal entre los ex esposos que ella acabó por ganar ante los Tribunales.

Batalla legal de la India contra la Corte británica por recuperar la legendaria joya Koh-i-Noor -“Montaña de Luz”-, valorada en 170 millones

Entre tanto el futuro de otro gran diamante, seguramente el más famoso del mundo, no consigue empañar las grandes celebraciones que se preparan en Inglaterra para festejar el ya cercano 90 cumpleaños de la reina Isabel. Hace tan solo unos meses numerosas estrellas de la poderosa industria de Bollywood y grandes empresarios de la India decidían unirse para emprender lo que se avecina como una larga y compleja batalla legal contra la corona británica en la Corte Suprema de Londres, pues reclaman el tan esperado retorno del legendario Koh-i-Noor (“Montaña de Luz”), una imponente joya cargada de simbolismos cuyo valor se estima en unos 170 millones de euros. Una acción que viene a sumarse a la larga historia vinculada a este diamante del que se dice que quien lo porte será poseedor de un poder increíble, y que a lo largo de los siglos, desde 1304, ha pasado por dinastías y por distintos reinos generando reclamaciones por parte de países como Pakistán, India e Irán.

Todo en relación con una pieza única de 105 quilates que ha refulgido durante décadas en las coronas de las reinas de Inglaterra desde que en 1851, en tiempos de la reina Victoria, fuera conseguido mediante extorsiones políticas del entonces maharajá niño Duleep Singh, último rey de los Sikhs del Punjab, y entregado como regalo a la poderosa soberana inglesa. Sin embargo, el Gobierno británico está dispuesto a librar la batalla necesaria para defender las preciadas joyas de la corona, pues cuando en 2013 el primer ministro británico David Cameron, descendiente del rey Guillermo IV, visitó la India se mostró totalmente contrario a toda posible devolución de la joya, declarando que él está totalmente en contra de una política de “retornismo” que podría dejar completamente vacío el magnífico Museo Británico de Londres, que está lleno de tesoros expoliados en distintos países durante la brillante época imperial. Por su parte, el palacio de Buckingham permanece en absoluto silencio, pero no cabe duda de que la reina Isabel también batallará hasta el final pues, si bien las joyas de la corona británica incluyen otras magníficas piezas y diamantes aún más grandes y valiosos como el imponente Cullinan, ninguno es tan legendario como el Koh-i-Noor.

Ricardo Mateos