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Urbaser, filial de ACS de Florentino Pérez, se traslada a China con multitud de contratos en vigor otorgados por numerosas administraciones públicas españolas

Junio 21, 2016
Junta General de accionistas de ACS en IFEMA. Florentino Perez.  15  de Abril de 2010.  Antonio M. Xoubanova.

Los más de 2.600 millones de deuda que acumula ACS, gigante de la construcción en España y propiedad de Florentino Pérez, comienzan a pesarle al presidente del Real Madrid. El pasado vigoroso y boyante del Grupo que anexionó a cuantos gigantes del sector coexistían en España (OCISA, Construcciones Padrós, Vías y Dragados, entre otros), llevó a ACS a alcanzar su culmen con el salto cuantitativo pegado en 2002. Lo que antaño era una historia de colonizaciones empresariales se ha convertido en una época de desprendimientos. En primera instancia, Florentino Pérez se deshizo de muchos de los activos que ACS tenía en Brasil y, ahora, le ha tocado a Urbaser. Una empresa que durante muchos años fue la cabecera del grupo ACS dentro del área de medio ambiente dedicada al desarrollo de actividades de limpieza viaria, recogida de residuos,  tratamiento, reciclaje y valorización energética, gestión energética integral, gestión de zonas verdes y gestión integral del ciclo del agua. Parece que el destino de Urbaser será China, concretamente, la compañía China Tianying (CNTY), un gigante asiático especializado en la gestión medioambiental, la construcción de plantas de tratamiento de residuos y de incineración y el desarrollo de nuevas energías. La operación se cerrará en torno a los 2.000 millones de euros, por lo que Florentino Pérez habría saldado prácticamente el 75% de la deuda de ACS.

Urbaser, la empresa que ahora parece más cerca de manos chinas que españolas, solía ser un socio habitual en las adjudicaciones realizadas desde los distintos organismos del Estado. Una manera poco lícita de granjearse el favor de Florentino Pérez y su emporio. Sin embargo, son muchos los altos cargos españoles los que han decidido seguir agasajando al presidente del Real Madrid y su entramado industrial con más contratos. El último en hacerlo, hace apenas un par de meses, fue el Ayuntamiento de Algeciras (Cádiz), regido por el popular José Ignacio Landaluce Calleja, que destinaba más de 4 millones de euros (4.381.705,32 euros), para la limpieza y mantenimiento de las playas de su término municipal. Un contrato de una duración de cuatro años que ahora gestionarán los nuevos propietarios asiáticos de Urbaser.

Contratos millonarios de la Administración del Estado

También la ministra de Fomento, Ana Pastor, solía otorgar contratos a Urbaser, en su mayoría para el mantenimiento de los puertos pertenecientes a la red de Puertos del Estado (organismo público dependiente del Ministerio de Fomento con responsabilidades globales sobre el conjunto del sistema portuario de titularidad estatal). Destaca, entre ellos, el que rige el servicio de limpieza de la superficie terrestre del Puerto de Avilés, otorgado durante 6 años a finales de 2014 por 2 millones de euros (1.916.422,2  euros). No obstante, la palma se la lleva el acuerdo marco firmado en 2010 para la adjudicación de contratos de servicio de mantenimiento integral de la infraestructura de bases, acuartelamientos y establecimientos del Ejército de Tierra del Ministerio de Defensa de Pedro Morenés. Un total de más de 250 millones de euros (250.687.511,43 euros), de los que sacó buena tajada Urbaser.

Queda por ver cómo, a partir de ahora, las entidades del sector público gestionarán sus contratos de medio ambiente y a quién serán otorgados toda vez que Urbaser abandone las manos del todopoderoso Florentino Pérez. Una ocasión inmejorable para evaluar si la filial de ACS era escogida por su buen hacer o por su dueño.

Doinel Castro