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LAS CUENTAS DE LA CASA DE ALBA (III)
La misma empresa adquirió 118 acciones mediante una autorización otorgada por la Junta General de Accionistas en diciembre de 2009

Uno de los miembros de la Familia Alba vendió su participación en la sociedad Agralsa por 3,96 millones

Enero 30, 2012

En 2010 cerró con pérdidas de 93.179,34 a pesar de recibir subvenciones de la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León por 932.462,45 euros

A pesar de ello, en ese mismo año realizó un donativo de 246.375,30 euros a la Fundación Casa de Alba beneficiándose del régimen Fiscal de las Entidades sin Fines Lucrativos


De crisis para ellos, nada de nada. Todo lo contrario. Algunos medios de comunicación se aventuran a afirmar que pasan por problemas económicos, hablando primero de alquilar estancias en el Palacio de Liria, algo desmentido por la Casa de Alba, a decir que la Duquesa tiene que tirar de tarjeta para su día a día, o incluso que no va a poder realizar su viaje de novios. Se trata de la incombustible Duquesa de Alba, su prole de hijos bien alimentados y su marido, Alfonso Díez.
Pero todo lo contrario. Como ya informó extraconfidencial.com en tan sólo una de sus sociedades, Inversiones Princesa, tiene activos por 21 millones de euros, de los cuales 14,5 en valores a corto plazo, es decir que puede disponer de ellos en cualquier momento. Y todo ello sin contar con sus enormes sociedades agrarias que explotan terrenos en distintas comunidades de España. Así, Eurotécnica Agraria tan sólo su capital supone 9,2 millones de euros.
Otra de ellas es Agralsa, que se dedica a la explotación de propiedades agrícolas en Castilla y León. Esta sociedad si registró un importante cambio, y es que un miembro de la familia vendió participaciones de la sociedad por 3,96 millones de euros. En esta operación  la misma empresa adquirió 118 acciones propias previa autorización de la Junta General de Accionistas del 14 de diciembre de 2009. Al tener la empresa las acciones en cartera deteriora de forma importante su Balance pero permite que en el futuro cualquier miembro de la familia pueda hacerse con ellas o incluso ser recompradas por la misma persona que las vendió. Una maniobra financiera que no es la única en la empresa.

Venta precipitada para pagar deuda y subvenciones a su propia fundación
Todo ello ha coincidido con un mal año para la sociedad, en la que después de cerrar el 2009 con 15.420 euros de beneficio, acabó el 2010 con pérdidas por 93.179 euros. Estas pérdidas son debidas a los enormes gastos extraordinarios y financieros.
Así mientras que la cifra de negocios creció en un 20% (las ventas pasaron de 1,10 millones a 1,37 millones) y se redujo el gasto de aprovisionamientos de 748.774,97 a 722.527,38, la partida de otros resultados se multiplicó por más de cuatro, pasando de unas pérdidas de 51.712,63 euros a 231.705,17. Pero no sólo eso, también se disparaban los resultados financieros negativos que pasaron de 142.364,33 euros a 217.533,40 euros.
Y es que las deudas deberían apremiar a la empresa lo que llevó a que el 23 de septiembre de 2010 vendiera su cartera de obligaciones convertibles incluso asumiendo pérdidas de 25.064,43 euros. Con este decremento en las inversiones pagó gran parte de la deuda a corto plazo, principalmente con entidades financieras que pasaron de 1,55 millones a 284.027 euros
Pero lo que no disminuyeron, a pesar de las pérdidas, fue la aportación a la Fundación Casa de Alba. En 2010 se destinó 246.375,30 euros en un donativo acogido a la Ley 49/2002 de régimen Fiscal de las Entidades sin Fines Lucrativos y de los Incentivos Fiscales al Mecenazgo, transmitiendo patrimonio de empresa a la Fundación y por tanto con beneficios fiscales.

1,85 millones en subvenciones en dos años
El resultado de todo esto, disminuir sus activos en 1,5 millones en el último año, pasando de 4,88 millones a 3,29 millones, más del 25% del valor en un solo año a la vez que su plantilla media se recortaba de 33 a 30 personas.
Pero a pesar de todo ello, como en otras sociedades de la Casa de los Alba, recibiendo millones en subvenciones, en este caso de la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León por 932.462,45 euros en 2010 y 924.012,92 euros en 2009. Más 1,85 millones de euros en dos ejercicios que han ayudado a sostener los negocios familiares.