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Las extrañas amistades de Galán para controlar Iberdrola

Unicaja aumentó su participación en Iberdrola en otros 20 millones a pesar de la crisis de las Cajas

Mayo 30, 2010

La caja malagueña ya ha fracasado en sus dos intentos de hacerse con dos entidades

El pasado junio fue la única entidad financiera que acudió a la ampliación de capital de la eléctrica

Junto a otras Cajas conforman un núcleo duro entorno al presidente de Iberdrola, Ignacio Galán


Hace apenas una semana Unicaja volvió a fracasar en un nuevo intento de integración con una Caja de Ahorros. Si 14 meses antes fue Caja Castilla-La Mancha, en este caso el último fracaso fue Cajasur. Ambos fracasos se han cerrado con la intervención del Banco de España y la inyección de millones de euros, pagados por todos los españoles.

En todo este contexto la situación de las cajas de ahorro sigue siendo caótica, el FROB apremia por las integraciones rápidas y acorta su periodo de vigencia, organismos internacionales apuntan en el mismo sentido en tanto que las negociaciones se resumen en muchos casos en lucha de poder mientras la situación financiera de muchas ellas es caótica, con una morosidad que no hace más que crecer y una cartera llena de activos inmobiliarios de más que difícil salida.

Si la situación es especialmente delicada para muchas cajas medianas, lo es más aun para aquellas que financiaron con millones de euros desiertas urbanizaciones de costa. Eso no ha impedido a Unicaja en invertir millones de euros en la compañía eléctrica, que ni opera en su área natural y que por tanto ni entra en la categoría de estratégica.

Ampliación en solitario

En el mes de junio de 2009, ya en plena guerra con ACS, Ignacio Galán anunció una ampliación de capital sorpresa. Tras BBK y Bancaja, que tenían el 7% y el 6% de la compañía, respectivamente, Unicaja era la entidad financiera con más presencia en el accionariado de la eléctrica, la caja que llegó a tener cerca del 2% del capital había reducido hasta el 1,5% en el momento de la ampliación. Pero a diferencia de estas, que en medio de los tumultos financieros decidieron no acudir, la caja andaluza destinó otros 20 millones de euros para no diluirse, siendo la excepción entre la docena de entidades que existen en el capital de Iberdrola, en hacerlo.

La ampliación, bajo la modalidad express, fue anunciada por sorpresa el día 16 de junio. Se ejecutó en apenas unas horas el día 17. Iberdrola colocó un importe efectivo de 1.325 millones de euros (más que el cupo mínimo de 1.250 millones inicialmente preestablecido, pero menos que el tope de 1.500 millones que se había marcado la compañía).

Galán apoyándose en la cajas para asegurarse el poder

Esta fue la antepenúltima acción de Ignacio Galán para continuar perpetuándose en su puesto. La última, atacar a su máximo competidor Florentino Pérez comprando un paquete accionarial de ACS y pedir impugnar las cuentas de la constructora.

Pero lo llamativo de la ampliación es que lo hizo en plena crisis bancaria y los 20 millones que podían suponer en otros tiempos una cifra modesta, supone una cantidad más que importante.

Así, Sánchez Galán se ha apoyado en las cajas para crear un núcleo estable en Iberdrola, mientras que estas se apoyan en todos los ciudadanos.

Por su reducida morosidad y sólida solvencia, Unicaja es en estos momentos una de las cajas mejor posicionadas dentro de la delicada situación que vive el sector financiero en España. No hay que olvidar que el Banco de España siempre ha mirado con especial recelo las participaciones industriales y más en la coyuntura actual.

Además de Unicaja, BBK y Bancaja, también se consideran partícipes de ese núcleo entidades como Caja Extremadura, Caja Murcia, Caja Vital, e incluso la intervenida Caja Castilla-La Mancha.

También participaciones públicas

Pero como ya denunció extraconfidencial.com también empresas públicas realizaron compras de acciones de Iberdrola, financiado preferencialmente por una caja de ahorros. Este es el caso de la empresa pública navarra SODEMA que compró un 1% de sus acciones por un valor de 173 millones de euros financiado por un crédito sindicado de 120 millones liderado por Caja Navarra, también presidida por el presidente navarro Pedro Sanz, en la que participaron BBK, Cajastur, Caixa Galicia, Caixa de Aforros de Vigo, Ourense y Pontevedra, Caja de Ahorros de Salamanca y Soria y la Caja de Ahorros de Canarias.

Una compra en la que por fechas se sabe que no se realizó en el mercado libre dado el volumen de acciones compradas, y lo peor, la compañía de Ignacio Galán ni informó de esta compra en la CNMV.

Todo vale por mantenerse en el poder.