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Unai Emery, a punto de fichar por el PSG, tranquilizó de esta manera a sus jugadores en el descanso de la final de la Europa League: “¿No os habéis dado cuenta aún? En realidad estamos en Sevilla”

Junio 9, 2016
emery final

Siempre se ha dicho que un entrenador tiene únicamente dos oportunidades de tener trascendencia real en el transcurso de un partido: en el descanso y con los cambios que realiza. En el intermedio tiene la posibilidad de transmitir un mensaje de forma directa a sus jugadores y con las permutas lo manda de manera indirecta. Lo demás, en los 90 minutos, se basa en controlar los detalles.

Unai Emery maneja casi a la perfección el plano emocional. El técnico vasco es experto en motivar a la afición hispalense en la sala de prensa antes de cualquier choque importante. Sabe que el Sánchez Pizjuán ejerce de jugador número 12 y que su equipo se ha acostumbrado tanto a ello que lejos de su estadio no rinde igual. Un dato demoledor: el Sevilla no ha ganado ni un solo partido fuera de casa en la pasada temporada liguera.

Así pues, a Emery no le costó localizar el origen del mal papel de los suyos en la primera parte de la final de la Europa League: el estadio St Jacob-Park de Basilea no era el Sánchez Pizjuán. Esa obviedad, no obstante, tenía una gatera. Sí, era cierto que jugaban lejos de casa, pero también lo era que estaban rodeados por 7000 sevillistas. El entrenador guipuzcoano se agarró a eso para voltear el gol de Sturridge.

Discurso corto y directo al corazón

Emery está altamente considerado en el gremio de entrenadores. El Sevilla puede variar de sistema varias veces en un mismo partido y eso es algo realmente difícil de conseguir. En lo táctico es un estudioso, pero no deja de lado el aspecto psicológico, menos aún en partidos como el de Basilea. “Las finales se juegan, sobre todo, con la cabeza. Hay poco que puedas hacer aparte de cambiar la mentalidad de tus jugadores. El trabajo de la temporada ya está hecho pero los que juegan son ellos”, reflexiona un técnico profesional.

No es extraño, entonces, que la alocución de Unai se centrara en el ambiente del estadio de Basilea. El entrenador del Sevilla esperó a que sus jugadores se sentaran en el vestuario. Vio rostros desencajados, miradas perdidas, presagios irrevocables de una derrota: “¿No os habéis dado cuenta aún? En realidad estamos en Sevilla. ¿Os habéis parado a escuchar a los vuestros? Es como si no hubiera nadie del Liverpool. Han pagado mucho dinero por apoyaros, confían en vosotros. No os dejéis engañar, estamos en el Sánchez Pizjuán”.

Esas palabras bastaron para que el equipo remontase al Liverpool, al que ni siquiera dejó tocar el balón en la segunda mitad. ¿El cansancio? Pasó a un segundo plano: Emery hizo el primer cambio a los 78 minutos. No había nada que cambiar en los jugadores, salvo su mentalidad. El Sevilla fue un auténtico vendaval y ganó su quinta Europa League.

A punto de firmar con el PSG

En primera división sólo hay dos entrenadores que sean capaces de movilizar a 50.000 tíos: Simeone y Emery”. La opinión de un reputado entrenador sirve para entender el porqué de la inclusión de Emery en la quiniela de futuribles para el Atlético de Madrid en caso de que se marchase Simeone. En este sentido, los seguidores del conjunto rojiblanco pueden estar tranquilos: parece que el técnico vasco firmará en las próximas horas con el PSG, precisamente el equipo con el que más se ha relacionado al Cholo.

De convertirse en realidad, será el salto de calidad de un entrenador que lo ha hecho realmente bien en nuestra Liga. Lo merece.

Felipe de Luis Manero

@felipedeluis99