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BIOGRAFÍA INÉDITA DE ENCARNA SÁNCHEZ ( IX )
Las ayudas económicas de la locutora a la tonadillera son incalculables

Una relación muy beneficiosa: Encarna le entregó cerca de 200 millones de pesetas a Isabel a base de mentiras

Mayo 26, 2008

Encarna le compró una joya en Jesús Yanes, en una sede de Madrid, que justificaba ante Hacienda como pago de colaboración

Encarna Sánchez poseía más de 30 millones de las antiguas pesetas en joyas, la mayoría de ellas en poder de Nuria Abad

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Hoy, como continuación de los capítulos dedicados al libro “La Biografía inédita de Encarna Sánchez”, les ofrecemos un relato insólito dedicado a transacciones financieras de la periodista e Isabel Pantoja. La compañera sentimental del ex alcalde de Marbella, Julián Muñoz, obtuvo de Encarna Sánchez, al menos, 200 millones de las antiguas pesetas. Para que Hacienda no detectara este trasvase de dinero, y tal y como demuestran los documentos que adjuntamos, la locutora de la Cadena COPE emitía una factura a nombre de Isabel que coincidía, en este caso, con la adquisición, por el mismo importe, de una joya de Jesús Yanes. Es sólo un caso.
A principios de 1990, Encarna Sánchez e Isabel Pantoja iniciaron una relación, la locutora se enamoró perdidamente de la tonadillera, pero Isabel buscaba en Encarna, lo mismo que ha buscado a lo largo de su vida en sus relaciones, sencillamente sanear su economía. Encarna Sánchez ejerció de protectora de la tonadillera , todo aquel que se metiera con Isabel o no gozara de la simpatía de la locutora, se tenía que ver las caras con ella, como le ocurriera a Rocío Jurado.
La relación fue más allá de la pura amistad y entre ambas hubo una relación de pareja de puertas a dentro. Encarna nunca ocultó sus verdaderos sentimientos, son muchos los testimonios que así lo afirman. En La Moraleja, la tonadillera disponía de su propia habitación junto a la de Encarna, la misma que durante mucho tiempo había ocupado Nuria Abad Sentis, y de la que fue desalojada.

Mentira tras mentira

Pronto Isabel Pantoja iba a sacar provecho de su relación. La tonadillera le hizo saber a la locutora la existencia de un embargo sobre Cantora, algunos dicen que la cifra superaba los cien millones, otros noventa, pero la realidad pura y dura es que en uno de los apuntes en la agenda de Encarna figura en esa fecha: “Carlos debe mandar sin falta setenta millones de pesetas…(Isabel)…”. En su día, Carlos, chófer de la locutora, manifestó al autor la bronca que le dio Encarna por olvidarse ese día del encargo. En los años 1990-1996, en el Registro de la Propiedad de Medina Sidonia, al que todo ciudadano que lo solicite tiene acceso, no existen anotaciones por embargos o hipotecas (información solicitada en Mayo del 2007). Sólo existe una anotación por la cantidad de 2.700.000 euros, con la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Córdoba.
Antonio Rivera Pérez aseguró en su día al autor de este reportaje que él jamás supo de esa deuda: “A ver si va a resultar que después de tantas corridas y del tremendo trabajo que mi hermano ha realizado lo tenía todo hipotecado y embargado. Que se dejen de tonterías, de haber alguna hipoteca o embargo no sería sobre Cantora”.

Otra deuda que saldar

Esta vez se trata de 80.000.000 de las antiguas pesetas, y de nuevo el encargado de hacer llevar esta cantidad fue Carlos, el chófer. Se trataba del lujoso chalet que la tonadillera había adquirido en La Moraleja, O´Donell 28, vivienda de ciento cinco metros cuadrados propiedad de Isabel Pantoja y sede de la Sociedad Pantomar SL, que también se la adjudicó la locutora, estableciendo allí la Sociedad Stilo Tridimensional.
Y finalizamos el relato de ésta relación Isabel-Enacarna con calderilla a devolver. Nos referimos a alguna que otra joya que jamás la locutora le reclamó y que muchas personas cercanas a la periodista han podido ver a la tonadillera después de fallecida Encarna. Eran continuas las peticiones de Isabel, antes de una gala, para pasarse por el joyero personal de la
Locutora. Encarna Sánchez poseía más de 30 millones de las antiguas pesetas en joyas, la mayoría de ellas en poder de Nuria Abad.

Julio Fernández