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Desaparecieron dos diligencias en las que se les acusaba de conducir bajo los efectos del alcohol, por orden de Marisol Yagüe

Un sobrino de José María García y el paparazzi Diego Arrabal, beneficiados de la corrupción marbellí

Enero 16, 2008

Marisol Yagüe, ex alcaldesa de Marbella e imputada en la Operación Malaya, ordenó al inspector Javier Martín González, responsable de los atestados efectuados en la Policía Local de Marbella, la desaparición y no tramitación ante el Juzgado de Guardia de dos diligencias realizadas al conocido paparazzi Diego Arrabal, colaborador en diversos programas del corazón de la cadena Telecinco, y a Borja Fraile, sobrino de José María García, ambos detenidos por conducir bajo los efectos del alcohol.

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Declaraciones realizadas en el día de ayer ante el juez Jaime María Serret por varios de los agentes que intervinieron en los hechos y a las que ha tenido acceso en exclusiva extraconfidencial.com, ratifican que si bien en un primer momento recibieron llamada del propio José María García, fue la alcaldesa quien ordenó la desaparición de los citados atestados, aunque al no obtener respuesta positiva de los instructores se descolgó con la amenaza de “bueno, bueno, ya hablare con Javi…”, refiriéndose al entonces subinspector jefe del destacamento, ahora imputado por el juzgado numero cuatro de Marbella por ocultar y sustraer tres atestados de las dependencias policiales.
Se da la circunstancia que el Partido Popular, actual gobernante con mayoría absoluta en el Ayuntamiento de Marbella, no sólo mantiene en el puesto al responsable de las “desapariciones” ordenadas por Marisol Yagüe, sino que, además, lo ha premiado con un ascenso, recurrido por los sindicatos policiales, adjudicándole el mando, dentro del organigrama de la Policía Local, de las jefaturas de la Unidad de Paisano y la dirección de la Academia de Nuevos Agentes.
El malestar dentro de la Policía Local y de la propia población aumenta, ya que no entienden cómo a otros implicados en la Operación Malaya se les ha expedientado y separado de responsabilidades policiales, y al mencionado se le mantiene con un aumento de mando y poder. ¿Habrá hecho desaparecer algún otro atestado que afecte a dirigentes actuales y se emplea como moneda de coacción? Es la pregunta que se realizan a diario los agentes de la Policía Local de Marbella