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El TSJPV rechaza suspender cautelarmente los embargos preventivos decretados contra Afer

Un proyecto “fantasma” firmado por la Diputación de Vizcaya sirvió de garantía para no pagar 43 millones de euros a Hacienda

Julio 9, 2009

El cambio político en el País Vasco, el soplo de aire fresco tras 30 años de dominio del PNV no ha llegado a todas las instituciones, Ayuntamientos y Diputaciones Generales siguen siendo feudos del Partido Nacionalista Vasco, en el que hacen los que desean y con quienes lo desean, como en la Diputación de Vizcaya y sus “acuerdos particulares”

Pero, el castillo de naipes construido por la sociedad Afer con el apoyo del diputado general de Vizcaya del PNV se derrumba. El dirigente nacionalista José Luis Bilbao firmó una serie de estrambóticos y muy beneficiosos convenios con el grupo Afer para implantar una factoría destinada a la construcción integral de edificaciones bajo un nuevo sistema denominado Habidite en el municipio de Alonsotegi. Por el primer convenio, la sociedad pública Bizkailur, SA se comprometía a adquirir suelos, con una superficie total de 101.430 metros cuadrados, para su posterior transmisión en cuanto legal y urbanísticamente fuera posible dentro del plazo de 12 meses desde la firma del convenio, por título de compraventa al precio de costo asumido por Bizkailur, SA.

El objetivo la construcción de 1.500 casas prefabricadas que era uno de los puntos principales del plan de vivienda pública de la diputación. Para ello, destinaría 15 millones de euros para adquirir maquinaria, que posteriormente alquilaría por un importe de 75.000 euros mensuales, de los cuales se bonificarían 74.999 euros en el caso de que la empresa cumpla las condiciones de mantenimiento de empleo, un euro al mes para maquinaria y la compra del producto garantizada por la Diputación.

Pasó el tiempo, y del solar el único uso que se le ha dado ha sido de vertedero improvisado, y por supuesto nada de fábrica, empleo y casas. Aun así, el diputado general continuó apoyando el proyecto, asegurando en diferentes ocasiones que la Diputación sigue respaldándolo, del mismo modo que apoya «otras» iniciativas aunque cada vez se fue distanciando con la intención de “diluir” responsabilidades que han llegado hasta la Hacienda Foral de Vizcaya.

Y es que Afer destinó 43 millones que tenía que ingresar por IVA de una venta de terrenos para solucionar sus problemas de tesorería y posteriormente pidió el aplazamiento del pago de esta deuda poniendo como garantía el proyecto de la fábrica de pisos en serie de Alonsotegi, incluyendo el plan de negocio, y el compromiso de la Diputación a comprarle las viviendas. Con ello trataba de hacer visible el compromiso del PNV y su diputado general, José Luis Bilbao. Un proyecto que como ya hemos mencionado no se ha materializado y que por supuesto no es garantía para Hacienda que decidió embargar de forma preventiva a la empresa para asegurarse el cobro de la deuda tributaria.

Aun así, el presidente del grupo Afer, presentó una querella criminal contra el jefe de servicio de Recaudación de la Hacienda foral y la Diputación como responsable civil subsidiaria por un presunto delito de prevaricación administrativa que finalmente ha rechazado el Tribunal Superior de Justicia Vasco.

Los perdedores de la historia, los de siempre, los ciudadanos, de momento 43 millones de euros menos de ingresos en unas cada vez mas vacías arcas de Hacienda y lo que es peor la Diputación sólo ha construido hasta el momento 255 de las viviendas previstas por el plan de vivienda sobre un total de 3.000. ¿Cuánto costará sustituir las 1.500 viviendas prefabricadas?