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A pesar de achacar las pérdidas al descenso de visitantes, el objetivo de 2013 se cumplió al 100,13% en la colección permanente y un 99,65% en las exposiciones temporales

Un incremento no previsto de gastos de 5,15 millones, la verdadera causa del desplome en los resultados del Museo Thyssen

Septiembre 28, 2014

La caída de ingresos prevista no fue compensada por el aumento en partidas como la amortización del inmovilizado que pasó de 3,8 millones a desembolsar 10,05
Ha aumentado su gasto de personal en un 6% a pesar de mantener el mismo número de trabajadores
La Fundación Thyssen se ha beneficiado de un excelente trato por parte de las entidades financieras, por ejemplo la extinta Banesto, hoy integrada en el Banco Santander. Le pagó un 2,25% por un depósito vencido en este mes de marzo, un interés muy por encima del precio de mercado
Posee 8.461 libros procedentes de la biblioteca del Barón Thyssen-Bornemisza y sin documentación que avale su cesión ni valoración de los mismos


Islas Cook, Islas Caimán, Liechtenstein o lslas Vírgenes son algunos de los territorios más afamados por su condición de paraísos fiscales (desprendidos de la lupa occidental del fisco). ¿Qué tienen en común todos ellos? Pues que además de su condición de terreno yermo para los altos impuestos, en cada de uno de ellos parece tener asociada una sociedad perteneciente a Carmen Cervera, la baronesa Thyssen. Así lo pone de relieve una información en la que ha trabajado el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación que habría tenido acceso a documentos que sacarían los colores a la mismísima Tita.

Así y mediante estas sociedades fantasma, el Museo Thyssen-Bornemisza habría ampliado su colección artística con la flor y nata de las obras pictóricas de renombre que salen a la venta. Entre ellas está el ‘Molino de agua en Gennep’ que la baronesa habría adquirido por una cantidad cercana a los 600.000 euros. En las transacciones del Museo madrileño con las principales casas de subastas (Sotheby’s y Christie’s) y con las salas de exposición más importantes, es común ver como figuran los nombres de estas sociedades domiciliadas a miles de kilómetros de España. Todo ello aderezado con las gratuitas y oportunistas declaraciones de Tita Cervera en las que afirma, sin venir a cuento, que al portar nacionalidad suiza (Lugano) tiene allí su residencia fiscal. No es este el único motivo que debería sonrojar a Museo y baronesa. A pesar de evitar la carga de tributos altos, los planes de Carmen Cervera no han salido a pedir de boca y el centro se ha visto damnificado. Más de cinco millones de euros de pérdidas ha sido el balance de un 2013 nefasto en el que también han bajado las cifras de visitantes.    

Y es que la pasada semana el Museo Thyssen-Bornemisza cerraba el ejercicio 2013 con 5.252.120 euros de pérdidas, algo que achacó al importante descenso de público frente a un extraordinario ejercicio 2012. Sin embargo esta excusa peregrina está muy lejos de la realidad, ya que las cifras de espectadores estaban más que previstas. En la propia memoria de la Fundación se reflejaban unas visitas previstas de 410.000 personas alcanzándose las 410.552, es decir, un 100,13% en la colección permanente. La expectativa de caída en ingresos y visitantes de las exposiciones temporales (en 2012 las de Edward Hopper y Antonio López fueron todo un éxito) era un hecho consumado. Sin embargo, los datos no arrojan diferencias abismales: de los 535.650 se alcanzaron 533.794, un 99,65% de lo pronosticado. Con estas cifras queda claro que el verdadero desequilibrio se ha producido en el gasto.

Respecto al gasto de personal se ha mantenido el mismo número de trabajadores, 129, pero el gasto ha aumentado de 4,90 millones a 5,20 millones, un 6% más. A pesar de ello no es ésta la única ni principal partida. Este papel lo cumple la amortización del inmovilizado (edificios, aplicaciones informáticas, mobiliario…) dónde estaba previsto gastar 3,87 millones. Este presupuesto se modificó hasta los 9,81 millones para acabar gastando 10,05 millones. En total el desequilibrio de gastos supuso 5,15 millones más de lo previsto, una cifra prácticamente idéntica al total de las pérdidas del ejercicio.

Miles de libros sin valoración

Lejos de rebajar el tono de las irregularidades, las cuentas deparan otras sorpresas. La Fundación adquiere libros e intercambia fondos con otros museos e instituciones que posteriormente pasan a formar parte de su ‘fondo bibliográfico’. El número de volúmenes que componían el mismo a cierre de 2013 ascendía a 28.280, sin que estén valorados ninguno de ellos en el Balance. Una de las partidas más importantes son los 8.461 volúmenes procedentes de la biblioteca del Barón Thyssen-Bornemisza, importados definitivamente por la Fundación, desde Lugano -el mismo lugar donde curiosamente tiene la baronesa su residencia fiscal- en el año 2000, no existiendo documentación que avale cesión alguna, ni valoración de los mismos, aunque manteniéndose inventariados y registrados con carácter de depósito. Así pues, lo único que hace la Fundación es contabilizar como gasto del ejercicio el importe de los volúmenes adquiridos en cada uno de ellos.

Excelente trato por parte de los Bancos

Cabe destacar la excelente relación de la Fundación Thyssen con los Bancos con los que trabaja. Así, en la partida “otros activos líquidos equivalentes” contabilizaba un total de 200.625 euros que tras recibir el ingreso correspondiente a la subvención del déficit del ejercicio 2013 colocó en Imposiciones a Plazo en BBVA y Banesto con unos tipos entre el 1,50% y 2,25%, muy por encima de los tipos de interés de mercado que recibiría cualquier persona de a pie. De hecho la única imposición a tipo fijo vigente (y con vencimiento el 11 de marzo de 2014) en Banesto (actualmente integrado en Banco Santander) remuneró al 2,25%, un tipo más de 4 veces superior al Euribor a un año en esas mismas fechas. Privilegios para gente privilegiada.

Llueve sobre mojado

Por motivos como estos parece lógica la personación de dos efectivos de la Guardia Civil y varios agentes de la Agencia Tributaria el pasado miércoles 30 de junio en el yate de la baronesa, el Mata Mua. Ante la expectación del público que curioseaba la escena en las inmediaciones del lugar donde se encontraba amarrado el barco y la crispación de una Carmen Cervera desubicada, las fuerzas del orden entregaron a la baronesa una carta procedente del fisco en la que se informaba de la apertura de un nuevo expediente.

Los problemas se acumulan para los Thyssen en un momento en el que parecía llegar la calma al seno familiar después de la reconciliación entre madre (Carmen Cervera) e hijo (Borja Thyssen), cristalizada gracias a sucesivos encuentros en los que se negociaron el traspaso de cuadros y otros bienes. ¿Cuál será el siguiente episodio de esta intrincada historia fisco-familiar?