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La Fundación Onuart, que preside Moratinos, recibió la subvención

Trinidad Jiménez concedió más de 2,5 millones de euros para reformar la cúpula de Barceló en la ONU

Enero 10, 2012
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La ex ministra socialista de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, concedió, en su última actuación al frente del ministerio, una subvención de 2.600.000 euros a la Fundación Onuart para “sufragar los gastos derivados de la ingeniería y la intervención plástica en la sala de los Derechos Humanos y la Alianza de Civilizaciones del palacio de las Naciones de Naciones Unidas de Ginebra”, según reza un documento hecho público por el Boletín Oficial del Estado (BOE) el pasado 17 de diciembre de 2011, casi un mes después de que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero perdiera por goleada las elecciones generales y a muy pocos días de que el presidente electo, Mariano Rajoy, cogiera oficialmente el testigo para dirigir el país durante los próximos cuatro años.

Según el informe del BOE, esta maniobra de última hora de Jiménez se enmarca entre los objetivos de la política y la acción exterior española de “promover las relaciones sociales, políticas, económicas, culturales y científicas”, así como la “potenciación de los valores sociales y culturales del país en el ámbito de las Naciones Unidas y de otros foros multilaterales”, con el fin de que redunden en beneficio del progreso de las relaciones entre la comunidad española y los organismos internacionales.

Asimismo, la concesión de la subvención se realizó de forma directa, sin convocatoria pública, ya que, según el texto hecho público por el BOE, la Fundación Onuart, organismo sin ánimo de lucro y del que el ex ministro de Exteriores Miguel Ángel Moratinos es su actual presidente, “es la única institución que actualmente lleva a cabo este tipo de actuaciones”. Precisamente, Moratinos, cuando aún estaba al frente del ministerio, destinó una partida de 500.000 euros del Fondo de Ayuda al Desarrollo (FAD) para sufragar la obra, lo que generó en su día una gran polémica.

La rehabilitación de este espacio, el primer gran proyecto de la Fundación Onuart, pasó a llamarse ´Sala de los Derechos Humanos y de la Alianza de Civilizaciones´ tras la reforma, y fue inaugurada por los Reyes de España, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, el ya ex presidente Zapatero, el presidente de la Confederación Suiza, Pascal Couchepin, el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, y Miguel Ángel Moratinos, el 18 de noviembre de 2008.

Esta última subvención es la quinta que el Gobierno de Zapatero concede a Onuart desde 2007. Aquel año la contribución fue de un millón de euros; en 2008, de dos; en 2009, de 2,8, y en 2010, de 1,9, ya con Jiménez al frente de Exteriores. En total, las cinco ayudas a esta fundación han sumado 9,7 millones de euros. La cúpula de la sala es obra del mallorquín Miquel Barceló y, en palabras del propio artista, simboliza “una metáfora de lo que representan las Naciones Unidas”.

Representa una cueva barrida por olas y con miles de afiladas estalactitas que resume su concepción del mundo: “Un planeta-cueva que reúne a los hombres y que viaja al futuro”. Ocupa 1.400 metros cuadrados y fueron necesarios 35.000 kilos de pintura para su realización. 

Un ´invento´ de Zapatero 

La Alianza de Civilizaciones fue un ´invento´ de Zapatero, que propuso en 2004 ante la Asamblea General de la ONU “una unión entre el mundo occidental y el mundo árabe y musulmán”. El único que apostó abiertamente por la iniciativa fue el turco Erdogan, aunque últimamente se han ido sumando otros países, pero sin implicarse de forma clara y rotunda por su falta de concreción. Estados Unidos, China y Rusia se han declarado “amigos” de la alianza, pero, al parecer, sin demasiada convicción.

Entre las actividades de la alianza en España durante el año 2010 se firmó un acuerdo con la Universidad de Naciones Unidas para la apertura en Barcelona del Instituto Internacional de la Alianza de Civilizaciones. Sin embargo, el Partido Popular no se ha mostrado nunca interesado por el proyecto. 

Daniel Leguina