Menú Portada
Mientras PP y PSOE inician una batalla electoral por esta cuestión

Tres de cada cuatro baleares tiene una opinión negativa de los inmigrantes

Octubre 13, 2010

El sondeo de opinión fue realizado por la entidad Gadeso, dirigida por el socialista Antonio Tarabini

pq__balear2.jpg

Partido Popular y PSOE se han enzarzado en una batalla preelectoral en cuanto a los inmigrantes. Mientras el partido de José Luis Rodríguez Zapatero dice que aquellos que no tengan papeles, pero que si están casados y su cónyuge tiene un puesto de trabajo serán legalizados, el líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, defenderá que aquellos que no demuestren su legalidad no podrán ser empadronados.
 
Mientras esperamos –y esperan-, como acaba esta “guerra”, un sondeo de opinión realizado el pasado mes de septiembre por el Gabinete de Estudios Sociales (Gadeso), concluye que tres de cada cuatro ciudadanos de Baleares alberga una opinión negativa del fenómeno de la inmigración, tanto desde el punto de vista social y cultural, como desde el económico y laboral. La entidad Gadeso está dirigida por el socialista Antonio Tarabini.
 
El dato resulta paradójico en un territorio como el insular que ha recibido en las tres últimas décadas una fluencia masiva de alemanes y británicos en busca de una residencia para vivir la tercera edad.  

La mayoría, por la extradición

Entre las preguntas que se formularon en la encuesta se incluyó la medida del Gobierno francés de Nicolás Sarkozy de expulsar del territorio galo a los gitanos rumanos que no tuvieran residencia estable. Casi el 60% de la población balear se muestra a favor de la iniciativa de Sarkozy por considerar que son contrarios a la integración, se dedican a la delincuencia y no tienen ninguna intención de trabajar. En esta línea la mayoría apuesta porque se extradite a los extranjeros –se supone que se refiere a los extracomunitarios sin recursos económicos y no a los de alto o medio poder adquisitivo- que no encuentren trabajo durante un largo periodo de tiempo. Y el 95% está a favor de que se expulse al inmigrante que haya sido condenado por la comisión de un delito grave.

 
El sesgo hipócrita que rezuma el resultado de la encuesta se evidencia cuando se computa que un 70% de la población cree que si un extranjero no se integra debe marcharse de Baleares. Esta integración supone el aprendizaje del catalán y la participación ciudadana. 

Expulsión inmediata de los ilegales

La percepción negativa de la inmigración se ha visto incrementada en las Islas en un 17% en los últimos años. Y son muchos, un 62%, los baleares que consideran que hay un exceso de extracomunitarios sobreviviendo en esta Comunidad Autónoma. La causa del aumento del recelo hacia los extranjeros está directamente relacionada con la crisis económica. De los que opinan que la llegada de estas personas es positiva para la sociedad argumentan su aportación a la Seguridad Social y su ocupación en labores que los baleares no quieren realizar.
 
La encuesta pregunta también qué se debería hacer con los inmigrantes ilegales o sin papeles. El 80% es rotundo: la expulsión inmediata. Y esta convicción se alimenta en el hecho de que consideran que generan delincuencia, abusan de los servicios públicos y generan una economía sumergida que perjudica tanto al Estado como a los sectores productivos con los que compite.
 

Diego Feliú