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Tres bodas, dos funerales y… Ana Obregón

Septiembre 18, 2014

Madre mía… toda la vida envidiando las bodas de la realeza y las de los famosos y ahora, después de ver lo que he visto esta semana en las revistas del corazón, he llegado a la conclusión de que prefiero las fiestas, los Goya, los Oscar… cualquier cosa menos un bodorrio.


Todo empezó esta mañana. Estaba yo desayunando e informándome, gracias al ¡Hola! de los eventos de la semana, cuando de repente me encontré con el vestido de novia más horroroso que he visto en mi vida. Me atraganté, claro. Bueno, he sido más que generosa, casi me ahogo. ¿Por qué no dejas de mirar? Pensé. No podía. Me faltaban ojos: uno para la novia, la princesa Maria Theresia Von Thurn Und Taxis (se imaginan las tarjetas de visita, entiendo que es su nombre de soltera), el otro para la madre de la novia, un tercero para la hermana y aún me faltaría otro más para la nuera de Carolina de Mónaco.

¿Se puede tener menos gusto a la hora de elegir un traje? Da lo mismo cuál: el de novia, madrina, dama de honor, invitada. Es difícil elegir el más feo. No es que sea hortera, ahora hablo de la novia y de la madre, es lo siguiente. La suegra de Hugo Wilson, el novio -quien por cierto llevaba la suela de los zapatos gastada-, se presentó con un traje de vichy rosa y estola de piel, cual mesonera de la serie Curro Jiménez, pero con menos escote (es lo que tiene ser princesa) y la hermana… De la cuñada no voy a decir nada porque está embarazada. Con los vestidos tan monos que hay para futuras mamás y lo peor de todo es que seguro, segurísimo, todos costaron una pasta. ¿Qué decir de la nuera de Carolina? Espero (habrá pensado la suegra) que tuvo el detalle (la nuera) de no desentonar en la boda y por eso eligió el ¿vestido? color y apariencia nazareno mas insulso del mercado. Y ya de paso, ¿para qué se iba a arreglar la melena? ¿Estará de moda no pisar las peluquerías?

Hablando de pelos, los de Tita Cervera

Hablando de pelos. Tita Cervera ha tenido a bien enseñarnos los suyos, dos vestidos y dos zapatos mientras lee las memorias de su difunto marido. Tengo una pregunta para la baronesa: ¿Por qué esa fobia a los estilistas (léase peluqueros)? Entiendo, por su look (por favor, esa raíz), que no pisa una hace años. Si no fuera así, primero le pido disculpas y segundo le aconsejo buscar otr@ experto que le deje algo más curiosa. En el mini repor del ¡Hola! se cambia una vez de vestido y zapatos pero no de peinado. Eso sí, cuando vivía su marido (lo podemos apreciar en las fotos), iba más atusada. Sería el amor.

Tengo más bodas, que se creían. Y por partida doble en el Diez Minutos. Van a pensar que tengo manía a Mette-Marit, pero nada más lejos de la realidad. La princesa ha casado a su hermano y ha aparecido en la ceremonia con un plumífero, un vestido de floripondios y unas sandalias. Puafffff… ¿Comento su peinado? ¿Para qué? Pero aún hay más: ¿Cómo puede llevar al niño con zapatillas de deporte y encima de velcro? Y ¿la niña? Con vestido y calcetines blancos. Oh my god!

Tercera y última boda. También ha pasado por el altar, debe de haber epidemia, el multimillonario Richard Lugner. En esta quinta ocasión, ha leído bien (quinta ocasión), ha elegido como mujer a una conejita. Cathy Schmitz, que así se llama ella, hubiera ido más a tono vestida de trabajo. Sí, sí, incluidas las orejas y el moñete del culete. Si el vestido es feo no les quiero contar el bolso, de esquina total, y el novio, el riquísimo, más feo todavía. Con Richard me quedo para añadirlo a mi colección de llaveros.

Faltan los funerales. Demasiado triste. RIP

…Ana Obregón

Lecturas no ha podido dejar de enseñarnos a la Obregón tomando nota en el desfile de Hannibal Laguna. Podría explicarnos un día como es capaz de coordinar tantas acciones a la vez. No sé usted pero yo sería incapaz de pensar tanto tan seguido: mete tripa, saca pecho, estira columna, coloca las piernas, sonríe, inclina la cabeza, el lado bueno, etc, etc, etc… buff estoy tan agotada que no puedo seguir escribiendo. Adiossss. ¡Ah! Me encantan sus zapatos.

Mamen Rodríguez