Menú Portada
https://track.adform.net/C/?bn=17156992 1x1 pixel counter :

Tras los anteriores pelotazos con el Gobierno del PP, como informó Extraconfidencial.com, Secuoya se hace con la información exclusiva de la Dirección General de Tráfico

Agosto 23, 2017
raul berdones secuoya

Quien tiene amigos tiene un tesoro, dice el refranero popular, y lleva razón: la productora Secuoya, que entre 2011 y 2014 tuvo como fichaje estrella a Miguel Ángel Rodríguez (MAR), ex secretario de Estado de Comunicación en la primera legislatura de Aznar, ha vuelto a ser beneficiada por el gobierno del PP, esta vez con el contrato para la información de la Dirección General de Tráfico. Extraconfidencial.com ya informó hace un año cómo periodistas como Federico Jiménez Losantos habían apuntado a que el Grupo Secuoya fue agraciado con un Canal de TDT “gracias a la mediación de Soraya Sáenz de Santamaría”. Ahora, Secuoya crece más, pero a costa de otros, como los que han comunicado la información de la DGT desde 2003.

 

La última noticia es que el Grupo Secuoya, con importantes proyectos en televisiones nacionales, autonómicas y locales, así como en empresas públicas y privadas, se va a hacer con la información de tráfico de la Dirección General (DGT). Presentó una oferta y ha sido agraciada. Hasta ahí parece normal, pero en realidad no lo es tanto, porque eso significa que para dar a Secuoya ese contrato se lo ha arrebatado a los periodistas que desde 2003 -y a una media de 300 crónicas diarias-, elaboran la información de la DGT para los medios de comunicación. En definitiva, que para que entre Secuoya en la DGT tienen que salir los periodistas Alicia Gutiérrez, Anselmo Mancebo, Fernando Pérez, Carlos Garcinuño, Javier Fernández de Heredia e Israel Martínez, como ha denunciado el Sindicato de Periodistas.

Según ese sindicato, los seis citados conforman la empresa Nivelamar Comunicaciones, cuyo único cliente es la DGT. La Dirección General convoca un concurso público bianual para este contrato, y su convocatoria correspondía ahora. Nivelamar había ganado el concurso todos los años, pero para esta convocatoria de 2017 la DGT ha incluido en el pliego de condiciones una cláusula muy peculiar que para algunos resulta una trampa: marca una facturación mínima para la empresa que se presente.

Ni que decir tiene que la facturación que exige la Dirección General de Tráfico a las empresas que liciten es muy superior a la que tiene Nivelamar. Lo que explica que algunos hablen de trampa. Y a este concurso, publicado el pasado mes de abril, tan solo concurrió CBM, una filial de la productora televisiva Secuoya, la cual ha sido nombrada adjudicataria provisional y ya tiene preparado el equipo que sustituirá a los seis periodistas que informaban desde 2003.

Secuoya, la productora bonita

Es evidente que Secuoya constituye un gran Grupo mediático cuyas empresas forman un grupo sinérgico, coordinado, que cubre toda la cadena de valor del cliente, con el mundo de la comunicación audiovisual como eje conductor. Nadie lo pone en duda. Pero también es evidente, como ya explicó Extraconfidencial.com hace un año, que el Grupo presidido por Raúl Berdonés está muy beneficiado por el Gobierno del PP.

Recordábamos entonces que Secuoya accedió a la gestión de la televisión murciana, donde colocó como director general a Alejandro Samanes, fundador de un canal como 13 TV, ideológicamente afín a Génova, y como director de Informativos a Antonio Peñarrubia, ex asesor del Gobierno del PP madrileño.

También a Secuoya se le adjudicaron los Servicios Informativos de la Televisión Autonómica balear con el Gobierno del PP, y emitió en TVE el polémico Así de claro, presentado por otro hombre señalado por su afinidad al mismo partido, Ernesto Sáenz de Buruaga. Este comunicador burgalés era accionista de New Atlantis, compañía fundada por el ex director de TVE en tiempos de Aznar, Jorge Sánchez Gallo; una compañía que Secuoya comenzó a controlar en abril de 2012 tras un canje de acciones entre ambas empresas.

Más tarde, las suspicacias se levantaron en la Corporación pública RTVE, presidida por José Antonio Sánchez, después de que el Ente diera luz verde a una segunda temporada de la serie Víctor Ros, que promedió un ridículo 11,6% de share en su primera tanda de episodios. Ya en esos momentos, algunos recordaban que Raúl Berdonés, propietario de la productora, preparaba un nuevo Canal de televisión tras ganar el concurso del Gobierno, y se preguntaban -un tanto malévolamente-, si el PP preparaba un Canal afín. No parece que sea así, pero Secuoya recibió en 2016 dos premios por parte de dos organismos dependientes del PP: la citada serie de TVE y un contrato en el que se adjudicaban por dos años la producción audiovisual de la Junta de Castilla y León, presidida por Juan Vicente Herrera, también gobernada por el PP.

Ahora ha llegado el contrato con la DGT. La cantidad no es tan grande como en los anteriores casos, pero grano a grano se hace granero.

Jorge Ventura