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En un procedimiento negociado por exclusividad

Tráfico se gasta 1,9 millones en 20 nuevos cinemómetros para controles de velocidad

Junio 19, 2011
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Pera Navarro, director general de Tráfico, ha insistido una y otra vez que reducir el límite de velocidad a los 110 kilómetros por hora no era un medida recaudatoria, sino para ahorrar energía y, al tiempo, salvar vidas. Las infracciones por exceso de velocidad detectadas por radares repuntaron un 8% en la última semana de mayo con respecto a la misma semana del año pasado, lo que rompe la tendencia descendente que se había registrado desde la entrada en vigor en marzo del límite indicado. De hecho, en el primer mes del nuevo límite de velocidad, las multas por exceso de velocidad cayeron a la mitad, reflejo de un descenso acusado de la velocidad media a la que se circulaba en autopistas, que pasó de 113,92 kilómetros por hora en marzo de 2010, a 102,08 este año.

Pues en esas estamos cuando la DGT anunciaba recientemente la formalización de un contrato para el suministro de 20 cinemómetros láser Autovelox 105 para efectuar controles de velocidad. La tramitación fue “ordinaria” y el procedimiento, “negociado sin publicidad”. La beneficiada fue la empresa Saima Seguridad S.A.Y entre las ventajas de la oferta admitida, tal y como reconoce la Dirección General de Tráfico en su anuncio, “ser la única recibida, por tratarse de un procedimiento negociado por exclusividad”. Ahí queda eso.

Inversión recaudatoria

El valor estimado del contrato se cifró en 1.650.000,00 euros que, con el IVA correspondiente, se va hasta los 1.947.000,00 euros. Al final, la cantidad abonada a la citada sociedad se quedó en los 1.927.530,00 euros. Saima Seguridad S.A. es una mercantil fundada en marzo de 1993, cuenta con un capital social de 120.202,42 euros y su objeto social es la instalación y mantenimiento de aparatos dispositivos y sistemas de seguridad, aunque en 2009 lo amplio a “la planificación y asesoramiento de las actividades de seguridad”. Radicada en la madrileña localidad de Alcobendas, en el ejercicio de 2009 tuvo unas ventas de 11.022.701,94 euros y un beneficio de 1.166.070,24 euros.

Pues si esta adjudicación no es con ánimo recaudatorio –inversión que se rentabilizará en pocos años, seguro-, pues que venga Alfredo Pérez Rubalcaba, ministro del Interior, y lo diga. Aunque sea para salvar vidas.