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Con 31 años, mientras su reciente esposa tiene 21

Todo Bhutan celebra con júbilo la boda del rey más joven del mundo

Octubre 16, 2011
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La esperada boda de Jigme Khesar Namgyel Wangchuck, que a sus 31 años es el rey más joven del mundo en su calidad de soberano del misterioso reino de Bhutan, se celebró el pasado día 13 en medio de grandes aclamaciones públicas por parte de la población local llegada, en muchos casos a pie, hasta la ciudad de Timphu en sus trajes de vistosos y variados colores. La ceremonia, llena del color propio de las finas formas de los ritos budistas, incorporó la coronación de la joven reina, Gyal Tsuen Jetsun Pema, de 21 años, que es hija de Yab Dhondup Gyaltshen un piloto de líneas aéreas que pertenece a una de las más aristocráticas familias locales, en medio de nubes de incienso y bellos cantos de mantras propios de un ceremonial de profunda significación espiritual en el que se aúnan simbólicamente el cuerpo, el verbo y la mente de todos los bhutaneses.

El rey vistió un antiguo atuendo de seda que fue propiedad del segundo rey y la novia, que se mostró nerviosa aunque siempre alegre, una elaborada vestimenta bordada con hilos de seda en colores oro, rojo y negro. Los elaborados rituales fueron oficiados por Su Santidad Trulku Jigme Chhoedra ante gigantescas imágenes de Buda y en el marco de un monasterio fortificado del siglo XVII de la ciudad de Punakha. Tras un breve ritual de purificación, los novios entraron juntos de la mano y muy sonrientes en el sancta sanctorum del monasterio donde recibieron las bendiciones, los reverentes parabienes y las oraciones de los numerosos monjes allí presentes armoniosamente vestidos con mantos de color azafrán. Durante el rito del matrimonio el soberano fue obsequiado con numerosos elementos de naturaleza simbólica entre los que destacaron mantos de seda en cinco auspiciosos colores y principalmente la corona del Drug Gyal Tsuen, una pieza bellamente ornamentada y bordada con hilos de seda de vistosos colores que él mismo pasó a Jetsun Pema proclamándola nueva reina del país.

Una ceremonia y coronación llena de simbología

La compleja ceremonia de boda y de coronación de la nueva reina, llena de sutiles significaciones simbólicas, se alargó durante casi cinco horas y de ella fueron testigos los miembros de la familia real, el primer ministro y todo el gobierno local en pleno, parlamentarios, dignatarios extranjeros entre los que se encontraba el ministro indio de comercio, veinticinco embajadores, y nubes de monjes llegados de diferentes distritos del país llamando la atención la ausencia total de representaciones de la realeza tanto europea como oriental. Posteriormente los recién casados marcharon a pie mezclándose alegremente y sin protocolo alguno con la población local, para luego pasear en automóvil durante dos horas y media entre los hermosos paisajes de la estribaciones del Himalaya.

Las festividades duraron tres días durante los cuales Jigme Khesar Namgyel Wangchuck, conocido como el “Rey Dragón” y educado en la prestigiosa Universidad de Oxford, declaró haber esperado largo tiempo para casarse hasta haber encontrado a la “persona correcta” en Jetsum Pema, a quien calificó de “maravilloso ser humano. Es inteligente y ella y yo compartimos algo muy importante: el amor y la pasión por el arte. Uno de los escasos periodistas extranjeros allí presentes ha descrito la ocasión como “una misteriosa alquimia que ha convertido el amor de la nación en afecto por los monarcas”, y el secretario de Información y Comunicación del pequeño reino, Dasho Kinley Dorji, declaró que la ceremonia fue todo un símbolo de unidad de todo el reino. En esa misma línea de esperanza de que la nueva reina traiga al pueblo bhutanés “una nueva dimensión de liderazgo femenino”, Yiwang Pindarica, uno de los primos del rey que compartió estudios con la ahora nueva soberana, ha afirmado que ella “es muy dulce y atenta, que adora a los niños, y que todos están convencidos de que sabrá ayudar muy bien el rey en todos sus cometidos”. Eso sí, habrá que esperar para ver si Jigme Khesar Namgyel Wangchuck, quinto rey de Bhutan y primer soberano demócrata del país, rompe con la tradición de tomar varias esposas pues su padre contrajo cuatro matrimonios todos ellos con damas de la aristocracia bhutanesa que eran hermanas entre sí.

Ricardo Mateos