Menú Portada
Maria José Campanario también comentó la imagen de la de San Blas

Todas quieren ser Belén Esteban

Diciembre 20, 2009

Está más guapa que nunca. Su reciente paso por el quirófano ha borrado las huellas mortecinas que habitaban en su rostro. Está feliz e intentará ser madre de nuevo. La Belén Esteban más esbelta otorga máximo de audiencia a “Sálvame Deluxe”.

pq_918_belenestebans.jpg

Insólito. La aparición estelar de Belén Esteban en el programa ‘Sálvame Deluxe’ consiguió que Telecinco desbancara a su competencia directa en más de quince puntos de share. Toda una proeza, teniendo en cuenta que, a esa misma hora, el polaco Darek destripaba su relación con Susana Uribarri y un demacrado Manolo Otero arrastraba el honor de la Cantudo por el frío suelo de ‘DEC’. La expectativa era descomunal. Todo el mundo quería verla, saber cómo había quedado su deforme nariz tras pasar por el quirófano. Cerca de siete millones de personas la observaron impertérritos mientras descendía por las escaleras enfundada en un espectacular vestido negro. Belén sigue siendo la reina del pueblo, la víscera que engancha. Ha engordado varios quilos y está dispuesta a ser madre de nuevo. Su autoestima está por las nubes. Y tiene para creérselo. Casi una decena de anunciantes están interesados en que patrocine sus productos en televisión. Quieren contratarla para todo. Es el fenómeno televisivo por antonomasia y los comerciantes ven en ella el conducto perfecto entre publicidad y espectador. Pero Esteban parece no estar totalmente convencida. Aunque no lo parezca, Belén cuida su imagen. Quemarse en la pequeña pantalla es muy fácil, y ella lleva una década siendo carne de cañón. Durante la entrevista con Jorge Javier Vázquez, su voz tembló en más de una ocasión. Se la vio algo nerviosa, titubeante incluso. Sus ojos se humedecieron de emoción. Estaba perfecta. Su ancha y aplastada nariz se ha convertido en una más respingona y juvenil. Hasta su ajada piel luce ahora con mayor tersura. La desaparición de esas voluminosas bolsas que colgaban de sus ojos permite que se aprecie el dulce fulgor que brota de su menos triste mirada. Sorprende, sin embargo, que ahora que su imagen ya no es enfermiza ni da lugar a especulaciones, su carácter se haya reblandecido notablemente. Está más suave en sus comentarios sobre esa familia que nunca la quiso. En su reentré fue mucho más comedida ante los embistes que María José Campanario y Jesulín siguen propinándole en el más incómodo de los silencios. Hace bien, quizás es el momento de demostrar, hacer y callar.
La reacción de la Campanario
La de Castellón es más inteligente y fría que la de San Blas. Sabe controlar sus instintos y juega con las cartas marcadas. Ríe por detrás, cuenta y larga igual o más que Belén pero sabe cómo hacerlo. Me cuentan que María José fue una de las primeras en comprar la revista ‘Lecturas’ en la que la Esteban posó por primera vez con su nueva imagen. Se quedó anonadada. Telefoneó a dos de sus mayores amigas y debatió, como una más, sobre su aspecto actual. Está sorprendida y reconoce que ahora está mucho mejor. Eso sí, su animadversión no ha desaparecido. Me insisten en que la Campanario no dudó en analizar meticulosamente las fotografías y soltó un “pues tiene la nariz torcida” que fue correspondido con una carcajada que sonó a lo lejos. Vete tú a saber. Eso sí, María José parece más feliz que nunca. La crisis matrimonial que golpeó su estabilidad durante meses parece haberse esfumado. En pocas semanas se mudará a la nueva casa que su marido ha comprado en Arcos de la Frontera y será allí donde hagan su próxima exclusiva. Así, de entrevista en entrevista, no es difícil amasar una fortuna considerable…
Operaciones a ‘gogó’
No se puede negar que Belén Esteban está mucho más guapa que antes. Quizás por eso, todas quieren ser talladas a su imagen y semejanza. Me insisten que el doctor Vila-Rovira, toda una eminencia en asuntos de cirugía estética, está recibiendo más encargos que nunca. Más que la nariz, todavía algo desigual por la hinchazón, las adictas al quirófano han quedado sorprendidas ante la meticulosidad de la blefaroplastia (operación de las bolsas) que el cirujano ha realizado en la Esteban. No sólo eso, el despliegue mediático ha provocado que varias famosas se hayan puesto en contacto con el catalán para que les esculpa un nuevo rostro. Están dispuestas a sacar la chequera para resucitar públicamente. Craso error, pues el bisturí nunca les liberará del ostracismo televisivo. No sólo de botox vive el mundo del corazón. A buen seguro que la sede de Vila-Rovira se convierte en un continuo peregrinaje de cámaras y periodistas ansiosos por inmortalizar a futuras clientas. Habrá que estar más atento a nuestras famosas y repasar, con detenimiento, sus pómulos, labios y narices. ¡Qué narices!
Por Saúl Ortiz (saul@extraconfidencial.com)